Asumiendo el Riesgo (Los reyes del hielo 1) CAPÍTULO 24 #2
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CAPÍTULO 24 #2

—No quería que os enterarais así —admití, más tranquila, intentando apaciguar aquella locura.

—Deberías habérselo dicho a tu novio. Le encantó provocarme, diciendo que era su chica.

—Callum se puso celoso, nada más que eso —envolví a Jensen por la cintura, abrazándolo—. Él no sabe que soy vuestra hermana, y los tres me disteis una mirada que me heló el alma.

—¡Claro que sí! Joder, estás llevando la camiseta del capitán rival, eso está muy mal, Lotte. Solo puedes llevar la mía —sonreí, sabiendo que Jensen empezaba a calmarse.

—Vuestras camisetas están en casa.

—Te quiero viendo la final de temporada con la mía, animándonos a nosotros.

—No puedes pedirme eso, Jensen.

Mi hermano se giró, sujetándome los brazos, dando un paso atrás, mirándome a los ojos con una tormenta angustiante en su mirada, oscura como la noche a nuestro alrededor.

—Claro que puedo. Siempre has sido nuestra fan número uno, nos diste fuerzas para seguir, para continuar con el hockey, y fuiste quien nos enseñó nuestro secreto sobre el hielo.

Odio con todas mis fuerzas verte con eso puesto —tiró del debajo de mi camiseta, con asco—.

Me siento traicionado, Lotte. Podrías haberte buscado a un empollón como tú, para animarnos juntos.

Entendí de qué iba aquello. Jensen tenía celos, pero también miedo de perderme frente a Callum.

—Me equivoqué al no contároslo, pero tengo miedo, Jensen.

Os quiero a vosotros, pero también me gusta Callum; fue el primer chico en conquistar mi corazón y no quiero perder eso —sentí los ojos humedecerse—.

Para que ganéis esta temporada, hay que batir un récord.

Los tres ya habéis conseguido los contratos soñados con la NHL, vais a ser grandes estrellas del hockey y nunca lo he dudado.

Le rodeé la cintura, sin conseguir juntar los dedos de las manos.

Jensen tenía las caderas anchas. Escuché el latido suave de su corazón, controlando mi lengua para no hablar de Callum y su determinación de ganar la temporada.

No podía hacer eso; sería traicionar a mi novio, confiando sus secretos a otro.

—Pensé que era solo un rumor lo de que no fue drafteado, ¿pero es verdad de verdad? —Jensen rompió el silencio, acariciándome la espalda por debajo de la mochila.

—¿Quién te confirmó eso?

—El entrenador. Alguien filtró información sobre algunos jugadores de la temporada; entre ellas, que Callum no fue drafteado, no consiguió contrato con ningún equipo.

También filtraron información sobre el contrato de Craig; la dirección técnica de la NCAA está furiosa.

Tengo miedo de que le cambien algo en el contrato por esto.

—¡No pueden! —lo miré con angustia—. Craig, él…

—Se puso furioso y por eso se lesionó el tobillo. Creo que tu novio todavía no sabe nada de esto —entrecerró los ojos—. Está demasiado ocupado contigo.

—Estoy enamorada, Jensen, no me voy a meter entre vosotros sobre el hielo y quiero que hagas lo mismo. Deja ya ese odio hacia Callum, por favor, por mí.

—¿Por casualidad viste lo violento que estaba el desgraciado ese en el partido de hoy? Si me levanto la camiseta, voy a estar lleno de moratones por su culpa.

—Vosotros también lo lastimasteis a él —di un paso atrás, soltándolo—. Por favor, ¿harás esto por mí?

Jensen suspiró pesadamente, se pasó las manos por el pelo, mirándome con intensidad, como si intentara ver mi alma.

—Joder, no estaba preparado para el día en que tuvieras novio —se quejó—. Y menos con ese idiota. No consigo que me guste esto, Lotte.

—Te va a gustar cuando dejéis de mataros sobre el hielo. Me gusta mucho Callum; Jensen, respeta lo que siento.

—¿Y dónde está el respeto por mi odio hacia el tío? Me pides algo que fuiste incapaz de darme.

—¿De darte? ¡Por el amor de Dios, Jensen! Pasé los últimos tres años escondiéndome en esta universidad, con miedo de existir y de que descubrierais nuestra relación. Siempre puse vuestra carrera por delante e hice de todo para ayudaros a crecer. ¡No te atrevas a decir que soy incapaz de darte algo!

Sentí los ojos humedecerse por la ofensa de mi hermano. Si con él la conversación estaba siendo difícil, no quería ni imaginar cómo sería con Callum. Podía sentir mi corazón partiéndose solo de imaginarlo.

—Mierda, perdona, perdona —me pidió, abrazándome—. Perdóname, no debería haber dicho eso —me besó la cabeza—. Te lo prometo, me voy a controlar, pero no llores, Lotte.

Sorbí por la nariz, cansada de todo aquello.

—Estoy cansada de tantos secretos hiriendo a la gente que quiero, Jensen.

—Voy a esforzarme, yo qué sé, intentar ser majo con el idiota de Callum, pero, por favor, no llores, Lotte.

—¿Vas a controlar a los otros dos?

—Sí, pero tú también tienes que hablar con ellos.

Asentí, abrazada a mi hermano, sintiendo su cariño infinito hacia mí, dándome cuenta de lo que mi madre me había dicho.

Por mí, los tres serían capaces de cualquier cosa, hasta de llevarse bien con Callum.

Casi quise suplicarle que se lo tomara con calma esa temporada y dejara ganar a Callum la final, cumpliendo su sueño y sus objetivos.

Me contuve en el último segundo, sabiendo que eso no le haría bien a nadie.

Callum me odiaría si pensara que ganó por mi culpa y no por su esfuerzo, y él se dedicaba tanto a los entrenamientos, a su sueño, que merecía conseguirlo.

Sonó mi móvil; aparté la cara del pecho de Jensen para ver quién llamaba. Era Callum.

—Ahí viene a robarme a mi hermana —se quejó Jensen.

—Para ya —le pedí, secándome las lágrimas insistentes—. Tengo que irme.

—Vale, te acompaño hasta la entrada de los atletas.

—¿Y arriesgarme a que Callum nos vea? Mejor no.

—¿Cuál es el problema? Cuéntale ya la verdad, Lotte, va a ser mejor que se entere por sorpresa, como nos pasó a nosotros.

—Solo… solo necesito armarme de valor para eso —apreté el móvil, que seguía sonando, entre los dedos—. Lo haré a mi tiempo, Jensen.

—Si ese idiota te hace daño, le rompo la cara —sentenció.

Sonreí, sintiendo que había hecho las paces con uno de mis hermanos; con los otros dos tendría que hablar por mensaje. Abracé a mi hermano fuerte, recibiendo sus besos. Jensen me acompañó de lejos mientras yo hablaba con Callum, quedando en encontrarnos junto a su moto.

Mi corazón seguía pesado. A pesar del perdón de Jensen, sabía que las cosas con Callum podían no ser tan fáciles, y tuve miedo de su reacción al descubrir mi secreto.

Se había colado de una manera peligrosa en mi corazón. No voy a soportar perderlo justo cuando acabo de conquistarlo.