14. La humildad se demuestra comunicando y acciones de mentalidad desbordante #2
O sea, el mejor comunicador que hay en España, un capo de la televisión, veintiún años en prime time, un maestro...
... con años en el oficio, con cientos de viajes y experiencias, miles de euros en su propia formación, libros, años y años de estudio, resultados apabullantes...
Un tipo así, decide, por PRIMERAVEZ, compartir su oceánico conocimiento... y alguno, en vez de alegrarse, aprovecharlo y valorarlo... le insulta...
Yo me pregunto... ¿Se puede ser más tonto?
Quiero decir... ¿Se puede ser más tonto, tener una mentalidad de mayor escasez, ser más envidioso y ser más mediocre?
Que Iker haga esto es un regalo.
No tiene ni la menor necesidad, lo hace porque ama lo que hace.
Yfaltaría más que no pudiera poner un precio a su tiempo y conocimiento.
Un precio regalado, por cierto, porque este curso, para el valor que tiene, es un regalo.
¿O acaso crees que todos esos tontos que critican, si lo diera gratis, lo iban a aprovechar?
¿Pero cómo lo van a aprovechar si son tontos perdidos?
Iker ya da muchas cosas gratis, y yo también.
Yhablando de regalos y cosas gratis.
Que sepan todos los alumnos del curso, que el domingo que viene, día 12, van a recibir un regalo sorpresa.
Si te interesa la mejor formación en comunicación que has hecho nunca y te gustan las (buenas) sorpresas, mira aquí:
Curso de Iker Jiménez///Isra Bravo
Pd: Se retira de la venta el 11 de octubre. Aprovecha esta oportunidad o insúltanos. Tú mismo.
En cualquier caso, pensé que algo estaba pasando. Iker mandaba emails a su lista hablando de otros temas, pero en pleno lanzamiento del curso apenas lo comentaba. Tampoco en sus redes sociales, nada. Ylo que sucedió en veinticuatro horas es una lección enorme.
Habíamos quedado en hablar una tarde, pero entre que yo odio hablar por teléfono y que además Iker estaba en un congreso, le mandé una nota de voz y le dije que era mejor dejarlo.
Que le admiraba y que era un placer un curso con él, pero que daba la sensación de estar de paso, como si aquello no fuera mucho con él y no le veía cómodo.
Ni él ni yo necesitábamos el dinero, no era el dinero lo que nos movía: era el compartir, era la aventura, la experiencia, el aprender, pero a él le notaba distanciado de todo eso.
Así que yo prefería devolver el dinero y asumir todas las comisiones de la plataforma (que ya eran una cantidad muy alta), que seguir en esa línea.
En el fondo, le estaba diciendo al mejor comunicador de España que esto no lo estaba comunicando bien, le estaba diciendo a una de las personas más famosas del país que no seguíamos trabajando juntos.
¿Qué reacción esperaba? Por lo que conocía a Iker, siempre me había parecido un tío muy inteligente, sensato, humilde y entusiasmado.
Nunca me pareció ni se comportó como un divo conmigo.
Ni le vi hacerlo con nadie. Ni en restaurantes ni en estudios, con nadie, siempre un tío educado, profesional y cercano.
Pero, claro, yo no sabía cómo iba a reaccionar.
Hay que tener en cuenta que Iker Jiménez es un tío extraordinariamente famoso, una de las personas más famosas del país.
No puede dar un paso por la calle sin que le paren, le hagan fotos, le feliciten; es un fenómeno exagerado.
Es una estrella mediática como hay pocas.
No hubiese sido nada extraño que su reacción fuera del tipo: «Soy Iker Jiménez, no me toquéis los cojones, he puesto mi imagen en este curso ¿y ahora lo vamos a suspender? ».
Quiero decir, no hubiera sido tan extraño que se hubiera sentido ofendido, que hubiera reaccionado a la defensiva.
Un capo de la televisión con un programa que en ese momento llevaba ya veintiún años en prime time , siendo un caso único en la historia de la televisión en España y uno de los pocos casos en el mundo.
Alguien con poder, influencia, acostumbrado a ser agasajado y a que personalidades de todos los ámbitos quieran aparecer en sus programas o ser sus amigos.
.. Alguien así podría tener un ego muy elevado y reaccionar de cualquier forma.
Yaunque jamás me mostró ni un ápice de divismo, tampoco nunca le había tenido que decir: «Iker, así no podemos seguir, cada uno por su lado». Así que, ¿cómo podría reaccionar?
Siempre fui un tío bastante complicado, o bastante orgulloso o raro o gilipollas o llámalo como quieras, pero nunca he tenido miedo al conflicto (sin ir nunca a buscarlo) ni a tomar mi camino, aunque ese camino fuera desconocido o más duro.
Nunca me importó. Hacer lo que yo creía correcto era más importante para mí.
Siempre fue así. Así que comentar eso con Iker, devolver el dinero y asumir que tal vez, una persona a la que admiraba profundamente, podría sentirse muy ofendida conmigo, era algo que estaba dispuesto a asumir.
La vida es así, problemas, lo quieras o no.
Diferentes tipos de problemas, pero problemas al fin y al cabo.
Yasí está bien y así hay que disfrutar y vivir y morir.
Morir también es un problema, al menos para los que se quedan.
No sabía por dónde saldría él. Al rato de mandarle aquel audio, me mandó otro en el que me decía que había sido un malentendido, que él había creído que debía mantenerse un poco al margen de la venta porque ésa era mi especialidad.
Pero que estaba entusiasmado con el curso, que quería seguir.
Yque lo comunicaría con más ganas. Ni una palabra a la defensiva, todo positivo, constructivo, entusiasta, para avanzar.
Me dijo que grabaría un vídeo y que lo dejaría fijado en X, como así fue. Todo cambió desde ese momento.
Aquello fue una lección de humildad del tamaño de un planeta.
Otros, siendo la mitad de la mitad que Iker, se podrían haber sentido ofendidos.
Podrían haber dicho que ellos estaban poniendo su famosa imagen o, con otras palabras, quién me creía yo para decirles cómo ofrecer el curso.
Pero Iker, siendo un gigante, actuó con toda humildad, asumiendo que su comunicación hasta ese momento estaba siendo errática y mostrando la ilusión de seguir adelante.
Yobviamente que en su caso tampoco era por tener que devolver el dinero (y hablamos de cantidades importantes, que cada uno considere «importante» como crea, pero cantidades por las que más de uno vende a su madre).
No era para ninguno de los dos un tema de dinero.
Ni de ego. Yalguien tan solicitado, con tanta gente a su alrededor reclamándole, a nada que hubiese sido un poco más engreído, una milésima de engreído, habría reaccionado mal, es la naturaleza humana.
Pero él no, él mostró tener su ego bien domado y una humildad real, la humildad que tienen las personas que realmente han llegado muy lejos, las personas curiosas dispuestas a aprender.
Su reacción me mostró que estaba ante un gran tipo, mucho más allá de su imagen y éxito públicos.
Porque no nos vamos a engañar, mucha gente utiliza y entiende muy mal la palabra humildad.
Muchos de los que dicen ser humildes no lo son, son cobardes.
Tienen miedo a hacer y decir muchas de las cosas que quieren hacer y decir y se refugian bajo el manto de la humildad.
No se atreven a ser ambiciosos, a luchar y a exponer sus ideas al mundo.
La humildad no es estar todo el día diciendo lo humilde que eres.
La humildad no es estar todo el día pidiendo perdón o evitando problemas.
La humildad no es siempre el punto medio.
El punto medio no siempre es virtud, a veces lo es, pero no siempre es virtud.
La humildad es saber que hay gente mucho más inteligente que tú.
La humildad es saber que puedes y debes aprender cada día de personas diferentes.
La humildad es entender que, cada uno en su campo, tiene millones de personas ahí fuera de las que aprender cosas diferentes.
La humildad es entender que cada quince días deberías mirar atrás entendiendo lo ignorante que eras.
La humildad es saber que eres una gota en el océano y que apenas le importas a unos pocos, y eso si eres muy afortunado.
La humildad es saber que morirás y que el cielo seguirá ahí arriba, orgulloso, regalando alegría al mundo.
La humildad es reírse de uno mismo.
La humildad es aprender de tus hijos y escuchar a tus padres.
La humildad es quererse mucho, pero no creerse más que los demás.
La humildad es luchar por lo que te importa y por quien te importa.
La humildad también es saber detectar la cantidad de gilipollas con los que te cruzas.
No es decir que eres humilde. No hace falta decirlo constantemente. Así parece que te estás justificando, que quieres que te acepten, te aprueben, que te vean inofensivo. Eso no es humildad.
Humildad es saber que te morirás dejando todo por hacer y todo por aprender, siendo ésa la mayor de las energías y el mayor de los propósitos.
Humildad es entender que la vida es una obra infinita e inacabada y que te puedes ir a tomar por culo que todo seguirá sin ti, seas quien seas.
Ymuchos de esos falsos humildes, de esos que no quieren aprender, que confunden su escasez con humildad, de esos que juzgan al que tiene éxito, que tratan de hundirlo porque su éxito es el espejo donde no se quieren ver reflejados, todos esos que constantemente les dicen a los demás que no se puede, que no se lo crean, que eso que alcanzaron algunos fue suerte o enchufe.
.. Muchos de esos amargados sin pelotas, muchos de esos cobardes (no humildes, cobardes) dirán de ti que eres un arrogante.
Vamos por muy buen camino.
Avancemos.