ANTONIO ENTREVISTA 27 #4
67%

ENTREVISTA 27 #4

Regresando de Bali, el 28 de septiembre, el Coyote Alberto citó a su equipo de toda su confianza, al que me permitió ser colaboradora también para llevar a cabo el martes 2 de Octubre la ceremonia que integraría en la plaza a todo ser sintiente de la Pacha Mama que resonara con este llamado para que, unidos en tanta diversidad, desde el respeto y libertad poder expresar nuestra creatividad artística en paz, armonía, fraternidad, sin distinción alguna.

Vimos caminar a una persona con bastón y un portafolios: "Era Don Antonio Velasco Piña" que había citado a un "grupo de mujeres el mismo viernes 28", estas mujeres, eran de diferentes orígenes y culturas, como Tlaxcala, Michoacán, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Guanajuato, España, Francia, Italia, Siberia.

En el área verde de la fuente, relativamente cercana al Momoxtle, Don Antonio nos pidió formar un círculo, tomarnos de las manos y repetir por 7 veces el Mantra Sagrado "ME-XIHC-CO".

Una explosión energética se sintió al concluir el Mantra con nuestras manos unidas dirigidas al cielo.

Ya no era gris, era de un bellísimo tono azul el cielo.

A partir de ese instante, todo fluyó. Satisfecho, Don Antonio nos invitó unos exquisitos jugos en uno de los locales de la plaza, en gratitud a su compadre el Coyote Alberto y a quienes le estábamos apoyando.

º 52 Aniversario; Fuego Nuevo en Tlatelolco

Conociendo mi pregunta, Don Antonio se adelantó a responder que ya era el momento para que cada quien fuera responsable de hacer lo que su conciencia le permitiera realizar a partir del viernes 2 de Octubre de 2020.

Buscando mi lugar Cósmico Planetario, con algunas muy queridas amistades, nos organizamos para acudir a la “Caminata Sagrada Femenina Lunar”, que un grupo de Abuelas de Teotihuacán iba a guiar por la Calzada de Guadalupe a Tlatelolco como ocurriera el miércoles 2 de Octubre de 1968.

Justo al mediodía llegamos los caminantes a Tlatelolco.

Posterior al cierre de la Caminata en la Estela de Tlatelolco, nos acercamos al círculo de personas en el área del Momoxtle donde Óscar un amigo, con todas las precauciones y sacralidad, guiado por una de las Abuelas de Teotihuacan, encendió el "Fuego Nuevo".

Aproveché para, desde el espíritu, conectar tan sagrado momento con Don Antonio Velasco Piña, quien, junto con Doña Laura Esquivel, al mismo tiempo, estaban presentando el libro del de su muy querido "compadre" (que logró reponer su salud para también estar presente), Coyote Paynal Alberto Ruz; "El Correo de los Cuatro Vientos, ecos de Tlatelolco" editado por el licenciado Alejandro Cruz, de la Fundación Caballero Águila.

3. EL LEGADO MÀS IMPORTANTE QUE DEJÓ DON ANTONIO

Considero que fueron las semillas, todos los lugares y seres humanos que al escucharlo o convivir con él en tan diversas actividades y tareas, fueron haciéndose conscientes de sus propios potenciales que Don Antonio ayudaba a despertarlos, desarrollarlos o hacerles conscientes de quiénes en realidad ya eran o las personas que desde su propia elevada consciencia y sacralidad se suman a las misiones de Don Antonio para realizar titánicas proezas.

Uno de los ejemplos más emblemáticos es:

El Calmécac en Chapultepec (Escuela donde se formaban y entrenaban para gobernar los hijos de la Nobleza Mexica).

º Las Caminatas, cuya ruta contiene lo más profundo, complejo y completo de las Enseñanzas Toltecas y que Don Antonio guía a sus "Alumnos" con tal sencillez como si llevara a unos niños a caminar al parque.

º Su amor en acción y su total confianza en los frutos que de ello están naciendo y evolucionando.

Preparar como Guerreros Sagrados, a los "Topos Adrenalina Estrella", para que sus labores de rescate sean desde una consciente sacralidad, tomando también ejemplo de los valores que "Los Niños Héroes" encarnan.

º El Ritual que Don Antonio guió a favor de la justicia y libertad para el General Tomás Ángeles Dauahare y la protección divina para su familia.

º El salón de actos y Alcázar del Castillo de Chapultepec donde presentó sus libros “LOS SIETE RAYOS” y "EL RETORNO DE LAS ÁGUILAS Y JAGUARES” respectivamente, motivándonos a retomar nuestro lugar y responsabilidad propia en beneficio del planeta, de las energías cósmicas y de la humanidad entera.

PIDE Y SE TE DARÁ DICEN LOS QUE SABEN

Cuando se siente esa necesidad de conocer los orígenes místicos de las naciones donde se nace, al pedir con tanto fervor, el universo eligió a mi hermano Alejandro para obsequiarme el Libro “TLACAÉLEL, EL AZTECA ENTRE LOS AZTECAS" en la Primavera de 1989.

Su escritor, Don Antonio Velasco Piña, un ser consciente, optimista, visionario, comprometido...

Auténtico guardián y promotor impecable, así como humilde intérprete del entramado de los más profundos y avanzados preceptos de las culturas ancestrales cósmicas planetarias, nos las comparte de forma tan generosa a través de su legado escrito y audiovisual, de convivencias tan enriquecedoras, pero, sobre todo, desde su silencio.

Don Antonio nos hereda las místicas raíces del gran ser ME-XIHC-CO porque "Confía en nuestro Amor".

Quiero concluir agradeciéndoles, muy queridas Abuela Ana Luisa Solís Gil y Olguita de los Reyes Guerrero, por su invaluable labor.

Por esta importantísima guía, piezas de rompecabezas multicolores, para la actual y futuras generaciones que resuenen con el andar de este magnífico "Mágico Sendero" y sientan la plena confianza que desde la paz, con un rostro y corazón sinceros encontrarán la luz, que por milenios, la ruta alumbrará.

Muchísimas Gracias.