Antes de que hablen 5. Culpable
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5. Culpable

Mark llegó enfadado al encuentro con Turner. Se notaban profundas ojeras en su cara por la falta de descanso después de pasar la noche en vela.

—¿Qué significan estos correos, Rob? —le preguntó exaltado a su compañero y amigo, agitando unos papeles en su mano.

Mark no había podido pegar ojo en toda la noche. Se había pasado la noche entera repitiendo esa frase en su cabeza una y otra vez.

—¿Qué relación tienen Lucas y Foster con Melissa? —preguntó a Turner alzando la voz—. ¿Por qué Foster sigue libre? ¡Tenemos que detenerlo!

Turner intentó tranquilizar a su amigo, pero no consiguió su cometido. Luego intentó explicar calmadamente:

—No tenemos pruebas suficientes contra Foster. Sabemos que estuvo en tu casa cerca de la fecha de la muerte de Melissa. Pero no tenemos el día exacto. No hay testigos que lo sitúen allí ese día. Lo único que sabemos es que se vio con Lucas, y que miente sobre ello.

—¡Y desde entonces no sabemos nada de Lucas! —gritó Mark gesticulando con frustración. ¿Qué más necesitamos, Rob?

—No es tan simple, Mark. Lo sabes. No tenemos ni idea de qué ha pasado realmente con Lucas. Puede que esté bien, quién sabe. La cantidad de sangre que encontramos en su apartamento no se corresponde con la que habría si Foster lo hubiera matado ahí.

Mark respiró hondo, intentando calmarse. Sabía que Turner tenía razón, pero la rabia y la impotencia nublaban su juicio.

—Lo siento, amigo. Sé que estás haciendo todo lo posible. Es solo que... necesito respuestas ya. Necesito saber qué le pasó exactamente a Melissa. Y qué papel jugó Foster en todo esto.

—Lo sé, Mark. Créeme que lo entiendo —dijo Turner, poniendo una mano en el hombro de Mark en señal de apoyo—.

Solo necesitamos más tiempo. Encontraremos la forma de conectar a Foster con esto.

Lucas tiene que aparecer en algún momento.

Mark asintió, intentando contener las lágrimas.

Sabía que su amigo estaba haciendo todo lo posible por ayudarle.

Solo necesitaba ser paciente y confiar en que tarde o temprano descubrirían la verdad.

El teléfono de Turner sonó sobresaltándolo, era una llamada urgente de la policía de Bennington. Le informaron que habían encontrado el cuerpo sin vida de Lucas en una zona boscosa a las afueras de la ciudad.

Inmediatamente le enviaron un correo electrónico con las fotografías del lugar y el informe preliminar del forense. Turner reunió con urgencia a Mark e Isabella para ponerlos al tanto.

Abrieron el correo y observaron impactados las fotografías. El cuerpo de Lucas yacía bocabajo entre los arbustos, con el rostro hundido en la tierra. Sus extremidades estaban torcidas en ángulos extraños y su camisa desgarrada dejando ver numerosos hematomas y rasguños en su espalda.

—Dios mío... —murmuró Isabella con una mano en la boca, horrorizada ante la escena.

Revisaron el informe forense con detenimiento.

La autopsia indicaba que la causa de muerte fue asfixia por estrangulamiento manual.

Presentaba una fuerte contusión en el cráneo ocasionada por un objeto contundente, probablemente para aturdirlo.

Pero ese golpe no había sido la causa de muerte, sino que lo habían estrangulado estando aún con vida.

—El muy maldito primero lo dejó inconsciente de un golpe, y luego lo remató estrangulándolo con sus propias manos —dijo Mark con los puños apretados, furioso ante la crueldad del acto.

El informe también señalaba que bajo las uñas de Lucas había tejido y ADN de Harrison Foster, evidencia de que habían forcejeado violentamente antes de su muerte.

—Tenemos las pruebas que necesitábamos. El ADN de Foster bajo las uñas de Lucas lo incrimina directamente en su asesinato —señaló Turner.

Rápidamente trazaron un plan para dirigirse a la casa de Foster y arrestarlo. Mark e Isabella irían en un coche patrulla, mientras Turner y un equipo policial irían en otros vehículos. Estaban impacientes por interceptarlo antes de que pudiera darse a la fuga.

El camino hacia la residencia de Foster se les hizo eterno.

Cuando llegaron, rodearon la vivienda y Turner pateó la puerta para derribarla.

Dentro encontraron a Foster sentado tranquilamente en el sofá, quien sorprendido trató de escapar, pero Mark e Isabella lo placaron rápidamente.

Le informaron que quedaba detenido por el asesinato de Lucas Anderson.

Ahora podrían interrogarlo a fondo y continuar uniendo las piezas de este complejo rompecabezas.