Antes de que hablen 11. Lucas Anderson
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11. Lucas Anderson

El lunes por la mañana, en el despacho de Turner, Isabella se dispuso a compartir la información que había obtenido durante el fin de semana respecto al vecino de la señora Bennet, el dueño de la misteriosa casa vacía.

Mark esperaba impacientemente mientras tamborileaba los dedos sobre la mesa, siempre que estaba nervioso repetía ese gesto, le ayudaba a calmarse, ansioso por escuchar lo que Isabella tenía para decirles levantó la vista del ordenador que seguía analizando.

Turner se inclinó hacia adelante en su silla, con una expresión seria en su rostro, listo para absorber cada detalle.

Isabella comenzó a hablar con determinación:

—Durante el domingo, me dediqué a buscar información sobre la casa del vecino de la señora Bennet.

Un vecino me había proporcionado la información de que la propiedad perteneció a un tal Lucius Anderson, quien falleció hace más de diez años.

Sin embargo, lo más interesante es que la casa fue heredada por su hijo, Lucas Anderson.

—Al mencionar ese nombre, Turner frunció el ceño y se quedó pensativo. Murmuró para sí mismo:

—Lucas Anderson, ese nombre me suena... ¿Dónde lo he oído antes?

Mark e Isabella intercambiaron miradas significativas, sabiendo que estaban ante una pista importante.

Luego Isabella continuó: — Me pareció que podría ser relevante, así que seguí investigando.

Resulta que Lucas Anderson es el mismo Lucas que era amigo de Emily Adams hace seis años.

Cuando Emily desapareció, interrogasteis a sus amigos, y Lucas fue uno de ellos.

Sin embargo, según vuestros informes, Lucas no aportó mucha información y aseguró que no había visto a Emily ese día.

Turner se quedó en silencio por un momento, frotándose la barbilla mientras repasaba mentalmente los detalles del caso en su cabeza. Luego, una expresión de comprensión cruzó su rostro.

—¡Ahora recuerdo! —exclamó—. Tienes razón, en ese momento no nos aportó muchos datos relevantes para el caso. Pero ahora... Esto podría ser significativo. Si entonces afirmó no ver a Emily el día de su desaparición, tendrá que explicarnos qué hacía ella en su casa esa noche y por qué nos mintió.

Mark asintió enfáticamente, consciente de que habían dado un paso crucial en la investigación. Por fin tenían un nombre, una conexión sólida y un posible motivo. Lucas Anderson se estaba convirtiendo rápidamente en el principal sospechoso.

Decidieron investigar la vida de Lucas Anderson. Según los vecinos no lo habían vuelto a ver desde hacía más de 5 años. Cuando preguntaron a Olivia Smith tampoco pudo ofrecerles más información sobre el paradero de su antiguo amigo.

Después de algunas averiguaciones, lograron ubicar a la tía de Lucas, Aurora Lane, quien aún vivía en Lakeview.

Decidieron visitarla para obtener más información sobre Lucas y su paradero.

Aurora Lane, una señora que rondaba los cincuenta y cinco años, de pelo negro corto con algunas canas entre caladas y expresión cansada.

Las arrugas de su rostro hacían que aparentara más edad de la que realmente tenía.

Vivía en una modesta casita situada en Pine Road a las afueras de Lakeview.

Pine Road era la calle principal del barrio marginal de Lakeview, donde la gente que se daba a la mala vida se encontraba a lo largo de toda la calle.

La casa, con su fachada desgastada y algunas tablas de madera de la cerca faltantes, se mezclaba con las demás viviendas del barrio.

Los jardines del vecindario estaban descuidados, y algunos de los edificios presentaban signos de deterioro.

Era un lugar que reflejaba la dura realidad de quienes vivían allí.

—¡Buenos días, señora Lane! Somos inspectores de policía y quisiéramos hacerle algunas preguntas sobre su sobrino, Lucas.

¿Podemos entrar? —dijo Turner después de que Aurora apareciera al otro lado de la puerta.

—Claro, adelante. ¿En qué puedo ayudarles? —respondió Aurora abriendo más la puerta e invitándolos a pasar.

Los inspectores entraron y se encontraron en la modesta sala de estar de Aurora, que estaba llena de muebles antiguos y recuerdos familiares. Los inspectores notaron la humildad del lugar y se sintieron agradecidos por la hospitalidad de Aurora.

—Gracias por recibirnos, señora Lane. Estamos interesados en obtener información sobre su sobrino, Lucas Anderson. ¿Hace cuánto se mudó de Lakeview?

—Hace casi seis años, fue cuando se marchó —respondió Aurora con una mirada nostálgica.

—¿Mantiene contacto con él desde que se mudó?

—Sí, hablamos por teléfono de vez en cuando, pero cada vez menos frecuentemente. Sin embargo, hace tiempo que no sé nada de él —contestó mientras miraba con tristeza al teléfono fijo que había encima de la mesita de la sala de estar.

—¿Podría proporcionarnos su número de teléfono para ponernos en contacto con él?

—Lo lamento, inspector, pero no puedo hacerlo. Es Lucas quien siempre se pone en contacto conmigo a través del teléfono fijo —dijo Aurora con pesar, negando levemente con la cabeza.

—¿Sabe por qué se mudó de Lakeview en primer lugar? — preguntó Turner.

—No estoy segura de los motivos, nunca me los explicó. Creo que necesitaba un cambio de aires después de la muerte de mi hermana Sophie, la madre de Lucas. Fue un golpe duro para nosotros. Sobre todo para Lucas —respondió Aurora con la mirada perdida en los recuerdos.

—Lo lamento —tomó el relevo Isabella—. ¿Cuándo falleció su hermana?

—Hace siete años —contestó Aurora mientras una sombra de tristeza cruzaba su rostro.

—¿Pero Lucas no se mudó hasta un año y medio después? — señaló Isabella.

—Sí. Cuando el padre de Lucas falleció cuando él era pequeño, le costó mucho superarlo, estaban muy unidos.

Se encerró en sí mismo. Mi hermana Sophie, que se había separado del padre de Lucas cinco años antes de su fallecimiento, no sabía qué hacer para ayudarlo, así que volvió a instalarse en la casa con Lucas.

Al principio fue difícil. Pero poco a poco Lucas se fue abriendo, llegaron a estar muy unidos.

Pero cuando Sophie falleció, Lucas no pudo soportarlo más.

—¿Y qué pasó? —preguntó Mark con curiosidad.

—Sophie estaba viciada en las drogas, por eso se separó del padre de Lucas.

Un día Lucas volvió a casa y se la encontró tendida en el suelo del comedor.

Fue un golpe duro para él. Primero perdió a su padre, y luego a su madre.

Intentó volcarse en los estudios. Iba a la universidad, tenía unos pocos amigos.

Hasta llegó a confesarme que estaba saliendo con alguien.

Yo soy la única familia que le queda, así que empezó a venir mucho a visitarme.

—Pero entonces, si todo parecía irle bien ¿por qué se fue? — intervino Mark confundido.

—¿Ha perdido usted a alguien, inspector? —preguntó Aurora Lane directamente mirando a los ojos de Mark.

Mark no contestó, desvió la mirada para evitar que pudieran notar cómo sus ojos se llenaban lentamente .

—Cuando pierdes a alguien tan cercano, al que querías tanto...

, por mucho que intentes superarlo y seguir adelante, los recuerdos a veces no te permiten seguir.

Eso fue lo que le pasó a Lucas. Había perdido a su padre, luego a su madre.

Los recuerdos que había en esa casa eran demasiados.

Terminó la universidad al año siguiente y se fue —explicó Aurora con la voz teñida de tristeza.

—Ha dicho usted que Lucas empezó a salir con alguien, ¿le dijo quién era? —Turner retomó la conversación.

—No, nunca llegó a decírmelo —respondió Aurora negando con la cabeza.

—Gracias por su cooperación, señora Lane. Nos será de gran ayuda en nuestra investigación —dijo Mark agradecido, después de haber recuperado la compostura.

—Estoy dispuesta a ayudar en lo que pueda. Pero no creo que mi sobrino tenga nada que ver con el caso de esa joven —comentó Aurora preocupada.

—Tenemos que investigar todas las posibles pistas —dijo Mark mientras se dirigían hacia la puerta. Cuando estaban a punto de marcharse, la señora Lane se apresuró a decirles:

—¡Esperen un momento, por favor!

Aurora se levantó rápidamente y fue hacia una mesilla en la sala de estar. Abrió una agenda, arrancó una hoja y regresó presurosa hacia los inspectores, entregándoles la hoja con una expresión reflexiva.

—Cuando se mudó, me pidió que le enviara sus cosas a esta dirección. No sé si les servirá de ayuda, pero aquí está.

Los inspectores agradecieron efusivamente a Aurora por su colaboración y se marcharon de su casa, llevando consigo la dirección que podría convertirse en una nueva pista importante sobre el paradero de Lucas Anderson.

De vuelta en su departamento, Turner, Mark e Isabella se reunieron en el despacho para recapitular toda la información que habían recopilado sobre Lucas Anderson. La sala de investigaciones estaba llena de carpetas y hojas esparcidas por la mesa, pero necesitaban poner en orden lo que tenían.

Turner mientras se acomodaba en su silla empezó a repasar la información que tenían:

—Necesitamos entender mejor quién es Lucas Anderson y su conexión con Emily. Tenemos algunos datos clave. Sabemos que era amigo de Emily Adams hace seis años.

—Sin embargo, en ese momento, cuando lo interrogamos, mintió diciendo que no había visto a Emily el día de su desaparición —recordó Mark frunciendo el ceño—. Además, la señora Bennet, la vecina de Emily, asegura que la vio discutiendo con un hombre la noche de su desaparición, posiblemente Lucas.

—Eso es muy relevante. Si Lucas fue la última persona que vio a Emily con vida y estaban discutiendo, eso podría tener una gran importancia en el caso —analizó Isabella.

—Por último, se mudó de Lakeview poco después de la desaparición de Emily.

—¿Eso no os parece sospechoso? —preguntó Isabella mirando a sus compañeros—. Tenemos un amigo de Emily que podría haber estado con ella la noche de su desaparición, pero que mintió en su testimonio. Además, abandona la ciudad poco después del incidente. Suena como un posible sospechoso.

—Necesitamos localizar a Lucas Anderson lo antes posible y hablar con él.

Tenemos suficiente información para considerarlo una pieza clave en este rompecabezas —finalizó Turner decidido.

Lucas era ahora el foco de su investigación, y estaban dispuestos a descubrir qué había sucedido realmente la noche en que Emily Adams desapareció.

—Espero que no se haya mudado —dijo Turner mirando fijamente el papel con la posible dirección de Lucas Anderson que su tía Aurora Lane le había proporcionado—. Mañana a primera hora iremos a hacerle una visita.