Antes de que hablen 5. Un diario
38%

5. Un diario

Isabella se encontraba en su despacho, analizando meticulosamente la extensa lista de personas a las que Robert y Mark habían interrogado exhaustivamente hace seis años con relación al complejo caso de Emily.

La decisión de comenzar por Olivia Smith, una de las amigas más cercanas e íntimas de Emily en ese momento, había sido bastante obvia y sencilla.

Marcó cuidadosamente el número de teléfono que estaba anotado junto al nombre de Olivia en su libreta, esperando fervientemente poder obtener información nueva realmente valiosa que pudiera ayudar a esclarecer la nueva e intensa fase de investigación que estaban iniciando.

El teléfono sonó varias veces, e Isabella estaba a punto de colgar pensando que no responderían, cuando finalmente una mujer joven atendió la llamada.

—¿Hola? —dijo una voz femenina que sonaba sorprendida al otro lado de la línea.

—Hola, disculpe, ¿se encuentra la señorita Olivia Smith?

—Sí, soy yo —contestó Olivia ahora con un dejo de curiosidad en su voz. Isabella procedió a explicarle brevemente el motivo de su llamada.

—Soy Isabella Martins, investigadora de la comisaría de Lakeview. Estamos reabriendo y revaluando exhaustivamente el antiguo caso de la desaparición de Emily Adams, y necesitaría poder hablar personalmente con usted. ¿Sería posible que nos reuniéramos en algún momento para conversar?

Olivia, evidentemente interesada y curiosa ante la mención de su antigua amiga, contestó sin dudar:

—Por supuesto, Isabella. Estaré encantada de colaborar en lo que pueda, Emily era mi mejor amiga.

Actualmente estoy trabajando, salgo de la oficina alrededor de las 6:00 p.

m. ¿Podríamos vernos en Brew Haven, la antigua cafetería que solíamos frecuentar con Emily en la calle Willow?

Me parece un lugar apropiado para conversar de esto.

Isabella aceptó la propuesta con profunda gratitud. Por el tono sincero de Olivia, pudo darse cuenta rápidamente de que ella estaba absolutamente dispuesta a cooperar en la investigación.

—Eso suena perfecto, Olivia. Nos veremos allí a las 6:30 p. m. para que podamos conversar con calma y sin apuros. Le agradezco enormemente su valiosa cooperación en este caso.

Tras colgar la llamada, Isabella se sintió verdaderamente entusiasmada y expectante. Esta crucial conversación con Olivia Smith podría representar un importante avance o paso inicial para comenzar a desentrañar el complejo misterio detrás de la desaparición de Emily.

Isabella sintió de pronto cómo su estómago le recordaba que aún no había comido nada en todo el día.

Miró rápidamente el reloj en su escritorio y notó sorprendida que ya eran casi las 5 de la tarde.

Aún tenía algo de tiempo antes de reunirse con Olivia a las 6:30, por lo que decidió hacer una breve pausa en la investigación para comer algo.

Se levantó ágilmente de su silla y se dirigió al despacho de Robert Turner, donde sabía que también se encontraba Mark en ese momento.

Necesitaba relajar la mente y pensó que sería una buena oportunidad para distraerse e intercambiar impresiones.

—Chicos, ¿les gustaría acompañarme a almorzar algo? —propuso Isabella con entusiasmo mientras entraba animadamente al despacho compartido .

Mark, que se encontraba revisando meticulosamente algunos antiguos archivos, asintió con evidente agrado ante la idea y se levantó ágilmente de su silla.

—Oh, sí, suena estupendo. Definitivamente necesito un des-canso de tanta información abrumadora. Además, mi estómago también está gruñendo fuerte desde hace rato.

Robert, sin embargo, sacudió la cabeza en señal de disculpa y negativa.

—Lo lamento mucho, pero no podré acompañarlos esta vez, Isabella.

Estaba justo por salir para tener una reunión crucial con los padres de Emily.

Es de suma importancia que los mantengamos al tanto y bien informados sobre todos nuestros renovados esfuerzos por resolver este caso.

Pero ustedes dos vayan y disfruten la comida, y si necesitan cualquier cosa o surge algún imprevisto, no duden en contactarme de inmediato.

Isabella asintió con comprensión y gratitud ante la dedicación de su colega.

Con eso resuelto, Mark e Isabella se dirigieron juntos a una pequeña y acogedora cafetería ubicada cerca del departamento de policía, para disfrutar de un merecido descanso y distensión antes del importante encuentro de Isabella con Olivia Smith.

Luego de estudiar el menú brevemente, Isabella optó por pedir una nutritiva ensalada de pollo, mientras que Mark se decidió rápidamente por una jugosa hamburguesa con patatas fritas.

Tras hacer el pedido, Isabella rompió el silencio en la mesa, buscando aligerar un poco la seria atmósfera que los envolvía:

—¿Sabes?, nunca imaginé que terminaría involucrada en un caso tan complejo e impactante como este, cuando me uní al departamento. En mis primeros días aquí, todo parecía mucho más calmado y predecible.

Mark asintió lentamente, aún examinando el menú distraídamente .

—Te entiendo perfectamente. Cuando comencé mi carrera, tampoco esperaba que mi trabajo como inspector se convirtiera en algo tan absorbente e intenso. Pero supongo que eso es parte inevitable del oficio que elegimos.

Isabella sonrió con empatía, buscando conocer un poco más sobre su nuevo y reservado compañero.

—Y dime, Mark, ¿qué fue lo que inicialmente te motivó a unirte a la fuerza policial?

Mark dejó el menú a un lado y se recostó pensativo en su silla antes de responder.

—Supongo que siempre me atrajo profundamente el deseo de buscar justicia y proteger a aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos. Además, mi padre también fue policía dedicado, así que se podría decir que es una vocación que llevo en la sangre.

Isabella asintió con interés ante la respuesta.

—Eso es realmente admirable. Y un caso como el de Emily Adams... sin duda es de esos casos que te impulsan a seguir adelante y no rendirte, ¿no crees?

Mark volvió a asentir, su expresión tornándose más seria y comprometida.

—Así es. Nunca dejé de pensar en su caso y en el sufrimiento de su familia. Aunque mi esposa no lo comprendía del todo, muchas noches no podía evitar llevarme trabajo del caso a casa.

Ante la mención, Isabella no pudo evitar preguntar con cuidado:

—Ya veo. ¿Fue esa dedicación extrema la razón principal por la que al final decidiste dejar la policía? ¿Para pasar más tiempo con ella?

El rostro de Mark cambió repentinamente, y una evidente sombra de honda tristeza cruzó sus ojos. Se limitó a responder en un tono bajo y contenido:

—Mi esposa falleció hace algunos años .

Isabella percibió de inmediato que Mark no tenía deseos de extenderse sobre ese tema tan doloroso y personal, y su expresión afligida le hizo caer en la cuenta de que había tocado una fibra sumamente íntima y sensible.

—Lo lamento muchísimo, Mark. No tenía ni idea; discúlpame, por favor. No tenías que contarme si no querías...

Mark la interrumpió con un gesto sereno y una leve sonrisa.

—No te preocupes, Isabella. Es parte de mi pasado, y como bien dijiste, estoy aquí ahora completamente enfocado en resolver el caso de Emily y hacer todo lo posible por ayudar a su familia a encontrar respuestas.

Eso es lo prioritario. Ya ha pasado mucho tiempo desde entonces. Le debemos esto a su familia.

Isabella asintió con sincera empatía y compasión. Decidió cambiar rápidamente el tema de conversación, para mantener un ambiente más distendido y ameno mientras terminaban la comida.