Amárrame Hasta Matarme (Víctima del deseo 1) Capitulo 18
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Capitulo 18

Maitresse Bug se encontraba en la puerta del Breath Control. Con su ropa de trabajo. Tenía que conseguir algo más de información como fuera. No había nadie en la puerta, solo el vigilante de todas las noches. Ni siendo domingo se libraba del vigilante.

En la fila no tenía que esperar, así que entró sin mirarle la cara. Continuó su paso ignorando la tienda, no sabía si había personas o no. No era el objetivo para esa noche.

Cuando abrió la cortina escucho el ritmo de la música que solo transmitía compañía. El que ponía la música no se encontraba en el DJ Booth , todavía estaban montando la pasarela .

Miro hacia la barra para tomar algo.

Viendo a Gato Semental abrazando a Dragona de fuego. No sintió nada de celos, ni rabia esa noche. Solo la amistad que transmitían ellos dos.

Maitresse se estaba dando cuenta que no habían sentido su presencia en el lugar.

Cuando se encontraba cerca de ellos hizo un ruido de como que estuviera tosiendo. Así el primero que la vio fue Gato Semental a continuación Dragona de fuego con una cara de perdida.

— Espera. ¿Esta es tu ama? — exclamó señalando a Bug

— Si. Se hacer llamar Maitresse Bug

— ¿Quién te ha dicho que me presentes?. — Esos labios gruesos de Bug se pusieron serios.

— Lo siento. — Gato bajo su mirada a sus pies.

— Lo tienes un poco rebelde tienes que domarlo más. — Dragona sonrió

Gato Semental seguía mirando hacia abajo, esperando su castigo deseoso.

— Como ha dicho este. —empujándolo con sus dedos y haciendo tambalear a su sumiso. — Soy Maitresse Bug. — Con la misma mano se dirigió hacia ella enseñándole la parte superior.

Al mover Ryoko la mano se le asomó en su muñeca un tatuaje, de un dragón de fuego rodeando en un círculo. una mitad negra y la otra mitad roja.

— Yo soy Dragona de fuego. Aparte de switch soy amiga de tu sumiso Gato Semental. — confirmó rechazando el saludo.

— ¿Perdona? — a Bug le extraño ese movimiento. Y a parte no sabia que significaba switch.

— Perdonada. — soltó una carcajada tan fuerte que se escuchó en toda la sala.

Esa risa le transmitió incomodidad a Bug. Tuvo que buscar una solución rápida. Lo primero que se le vino a la cabeza fue obligarse a escupir.

— ¡Levántate, después del concurso te voy a castigar! — Grito, haciendo que mirara la camarera, que se encontraba detrás de la barra. — El primer castigo es invitarme a tomar algo. Ya que nos conoces ya sabes.

Gato Semental se dirigió hacia delante de la barra para pedir. No esperaba que se alejaran de él.

— Espero que lo cuides y lo trates bien. — Continuó la Dragona de Fuego cuando lo vio alejarse.

— Sé su problema, me ha contado algo…

— Pues cuidale. — Estiró la mano para saludarla. — Mi nombre original es Ryoko. Si quieres me puedes decir tu nombre, hay confianza.

— Lo siento, prefiero seguir así. — Apretó la mano de ella. — Como Maitresse bug.

— Sin problema. No es mi problema ¿Tienes pareja?

— Toma, vuestra bebida — Gato les obsequió una copa a cada una.

Le sorprendió que se acordara de la bebida que pidió la noche anterior.

Sin decirle nada. Él se dirigió a su vaso seguramente, sin tener miedo de que ninguno de las dos le había echado algo a su bebida.

Bebió sintiendo como bajaba caliente por su garganta.

No quería molestar a la chica nueva para que le diera hielo.

Miro a las dos. Transmitían que podrían llegar a ser buenas amigas.

—Ama ¿Me dejas ser natural?

— ¿Y esa pregunta? — preguntó sin mirarle. Prefería analizar a la que se encontraba delante de ella.

— Para presentarla mejor.

— Ya me he presentado yo, le he dicho mi nombre real. — mencionó ajustándose bien la máscara de dragón.

— Si puedes hablar, libremente. — indicó con tono de asco, — pero realmente le convenía esa libertad.

— Gracias ama. Aparte de su nombre es mi mejor amiga, aunque la veo poco, solo en los eventos.

— ¿Y eso no os conocéis de fuera? — Preguntó Bug

— Si. Hablamos fuera. Y sabemos los nombres de cada uno.— Respondió Rioko.

— ¿Sabemos? — Dijo Bug arrugando el entrecejo debajo de su máscara.

— A Anteros y su sumisa también los conozco en la vida real. — Esta vez respondió él.

— Vale. —Se interesó Maitresse Bug al escuchar esa información. Aunque ya más o menos sospechaba que tenían contacto entre ellos, ya que se lo había informado Zemunin.

— ¿Y tú qué haces en este mundo? — Dragona acribilló a Bug con su suspicacia.

—Me enteré de este lugar cuando llegué. — En realidad no sabía qué responder.

— ¿Pero tú platicabas?

— ¿Como? — Maitresse Bug se estaba dando cuenta que Ryoko Bushida era más lista de lo que aparentaba.

— Sabemos que como a él, — señaló a Semental y después a ella. — y como a mi, no nos puedes mentir.

— La verdad es que vengo de una ruptura y quería probar cosas nuevas. Para poder superarlo. — Hasta Maitresse Bug se sorprendió de lo que dijo.

En realidad era lo que le estaba pasando.

No se dio cuenta antes de lo que era. No se estaba acordando mucho de su ex.

La manera que le rompió el corazón y en poco tiempo ya estaba en ese lugar.

La verdad es que el mundo oscuro del BDSM tenía una parte de luz sin saberlo.

Aparte de una familia, tenía también una parte de empatía y conocer a la persona que estaba a su lado.

El detalle de que su sumiso se acordara de su bebida le gusto mucho.

Estaba pensando, que después del caso investigaría más ese mundo del BDSM aunque no le gustara mucho practicarlo.

Lo primero, tendría que saber lo de la trata blanca, que se escondía o se cruzaba por ese lugar.

¿Podría ser alguna trabajadora? Pero Sonia Maria Sacristan Fue una concursante.

¿Pero si eran amigos y cómplices de ellos?

¿Cuando se volvió una chica de trata? ¿Anteros estaba dentro de ese grupo para vigilar más a ella?

Esa situación tenía lógica, si Gato Semental supiera también y fuese un cliente…

Pero ¿Por qué está tan afectado con la muerte de ella, como le informó Zemunin?

Se veía una chica muy sincera para mentir de que lo estaba pasando mal, como le informo Dragona de Fuego.

Maitresse Bug como la personalidad de Maitresse Bug, estaba sintiendo de Gato Semental ese carácter de hombre duro, tenía detalles y era simpático. Sobre todo se veía el más cariñoso de su grupo.

La música de “Snow Wife- American Horror Show”ayudó a ver la realidad. Viendo a dos personas calladas mirándola.

— ¿Estás bien? — Su sumiso le puso una mano en el hombro acompañada con una sonrisa en medio de esa cremallera abierta. Mostrando esos dientes blancos.

— Lo siento.

— Las drogas te afectan. —Ese tono de voz de Ryoko Bushida, no se sabía si era una acusación o una broma.

— Te has preguntado si estás bien con el tema. — Lo decía Gato a la vez que le quitaba la mano de encima.

— La verdad me esta viniendo bien probar este mundo — Se sincero. Dejando que hablarse Lara Mora.

— Os tengo que dejar. La música está… — Señalo su dedo al techo. — Eso quiere decir que todos tenemos que trabajar. No todo es placer guapa.

Dragona pasó sus dedos por la barbilla de Bug.

— Espero que te caiga muy bien — Soltó esas palabras con una leve sonrisa.

Maitresse Bug le devolvió una sonrisa, sabiendo que iba a tener otra competencia dentro de ese lugar. Dragona de Fuego estaba compitiendo y protegiendo mucho a Gato Semental. Pero ¿Por qué?

Gato Semental se alegraba que le hubiera caído bien a su amiga su ama, a la vez, Maitresse Bug fingía que le podía caer bien a Dragona de fuego.

Aunque su sumiso hablaba bien de ella, y le ocultaba la vida personal.

No podía confiar mucho. Ni contando que era adoptado le dio pena, que no se lo contara él.

Gato Semental terminó con la bebida caliente que pidió, como ella. Esa chica que solo con enseñar su sonrisa y esos ojos azules que le hacía caer en sus redes. No sabia como una extraña, como Maitresse podría transmitir tanta empatía.

¿Podría tener algún poder?

Ya que con ella no pensaba en ningún momento en Sonia Maira.

Pero estando con los amigos sí que se acordaba.

Y esa soledad le ahogaba, volviendo a casa o en la habitación que se le hacía muy grande por esa soledad llena de culpabilidad .

Se maltrataba en secreto como si fuese él, el culpable.

Si no hubiese hecho lo que hizo posiblemente seguiría viva.

No conocía a la familia de ella , pero a veces pensaba investigar para pedirles un lo siento. Pero no. Se arrepentía de no haber ido al entierro de su mejor amiga.

Una simple amiga, ya que no sentía nada más que amistad y sexo.

Ese sexo lleno de placer y cariño. Acompañado con un poco de humillación, como le gustaba a él. Cómo le hace sentir Bug.

— ¿Nos vamos a una mesa o quieres el castigo ya?

Ese tono y acercamiento sexual de su ama le puso muy caliente.

— Si. Quiero. Ese castigo. — La sangre no corría por su garganta, por eso le temblaba la voz , caminaba hacia su polla.

Lentamente se estaba poniendo duro. Que fácil se ponía caliente.

Le tenía embrujado con su mirada azul y esa sonrisa.

Le estaba dando igual su cuerpo. La voz potente que transmitía cuando se enfadaba con él y después el cariño con el que se le acercaba.

Sin saber nada sabía muy bien cómo tratar con un sumiso y mimarlo.

Aunque al principio tenía miedo a mandar, hasta ayer.

En medio del juego esos celos de verla con otros dos lo puso caliente.

No esperaba que sería capaz de liarse con otro hombre, y sobre todo con un extraño sin haberse hablado antes.

— Prefiero después.

Le gustó como le rompió sus ganas. Viendo la manera de andar, con esa vestimenta ridícula, ¿ que piensa que viene a una fiesta de disfraces? Su mano se dirigió a la cremallera, para cerrar su boca, acompañado de una gran sonrisa . No quería sacar de sus casillas a la ama.

Estaban dirigiéndose a una de esas mesas solitarias colándose entre las personas, que esperaban impacientemente el juego. Siguió los pasos de su ama. Sin saber que mesa iban a coger.

— Hola. ¿Dónde está tu ama? — gritaron en medio del gentío.

Gato giró la cabeza viéndolo acompañado de su amo.

— Hola Zemunin y Anteros. —Subió el tono para que ellos le escucharan , aunque sabía los nombres originales de cada uno, prefirió no utilizarlo.

— Hola colega.¿ Y la puta de tu ama?

— No hables así de ella.