Capitulo 12 #2
Entraron en el pasillo cogiendo un asiento del medio de color lila.
— No te preocupes, lo vamos a pasar bien. Desde aquí se ve todo el juego.— Gato inconscientemente puso una mano encima en la pierna de Maitresse.
Ella se dio cuenta, pero prefirió ver el lugar.
En el centro de la sala se encontraba una pista redonda.
Que cada vez que pasaba la luz por encima brillaba.
En la parte izquierda se encontraba el escenario y había algunos asientos sin ocupar.
En la parte derecha se encontraba un pasillo con dos asientos.
El asiento derecho rojo y el otro negro.
Detrás de ellos había una bandera roja con el dibujo de un cerdo.
Entonces esa noche era nivel cerdo.
Ella temía quedar descalificada el primer día por lo que se encontraba un poco nerviosa. Tenía que ganar y llamar la atención de todos. Sobre todo a los de la trata de blancas.
— ¡Hola!
La voz de una chica alegre, la devolvió a la realidad. Nayara arribas se sentó al lado de ella. Y continuó.
— ¿Estás nerviosa?
— No —Frigio Maitresse Bug.
A su lado se sentó Anteros echándole una mirada amenazante.
— No tengo ganas de escucharte ¡callarte!
— Sí amo. —Zemunin bajo la mirada.
Ese comportamiento lo sintió incómodo que hizo mira a Gato.
Que se dio cuenta de lo que pasaba. Todavía llevaba la cremallera abierta, así que pudo mandar una señal con su labios sacando morritos.
Sabía de sobra que no era un beso, ya que movió el hombro un poco indicando que no entendía tampoco el comportamiento de él.
Sintió la mano de Zemunin sobre su pierna ¿Estaba en peligro?
Iba a mirarla cuando la música paró. salieron dos personas al palco .
Con su vestimenta. Principe Oscuro llevaba un traje negro con corbata.
Dragona de fuego llevaba un pantalón en los cuales se cruzaban mucha correas negras entres sus piernas y un top que dejaba al descubierto su poco pecho y su blanca piel.
En el ambiente se notaba el poder que emanaba de ellos dos juntos.
Hasta los amos de la sala los hacían callar, sin decir nada.
Ellos dos se dirigían a sus respectivas sillas.
Él se sentó en la roja y ella en la negra.
Maitresse se dio cuenta del juego visual que intentaban hacer.
Eran un Yin Yang cambiando del color blanco al rojo.
— Hola a todos y a todas. — Dragona de Fuego alzó la voz desde su silla mientras el otro miraba sonriendo.
Ocultando su cara con una máscara de cerdo.
Ella lo miró y sonrió debajo de su máscara de dragona.
—Esta noche. Es la noche del cerdo como sois vosotros.
Os gusta mirar a otros como lo pasan mal y follar en medio de todos.
Pero eso no es mi problema si sois unos enfermos.
Aquí estáis para ver y disfrutar. ¡No quiero que nadie se toque!
¡O si no os veo en la calle, me da igual que hayais pagado o estéis jugando!
— Grito la dragona señalando la entrada de la sala.
Una chica hiso su entrada pasando por el pasillo dándole a Maitresse Bug una pulsera de color blanco con una letra que ponía el nombre del evento.
— Ponte la pulsera o si no nos dejan jugar. — Le comunicaba Gato a Maitresse mientras hablaba la Dragona.
— Resumo que os vais a encontrar y cómo se juega este juego de mesa humano.
Ya que algunos seguro estabais follando en las mazmorras.
Para pasar al siguiente nivel tenéis que conseguir los doces animales, por eso son doce días os lo dejo claro porque algunos tontos pensáis en la pollita pequeña, cada prueba se valorará en primeros y en segundos.
Los demás pasarán a los siguientes niveles.
Lo que se queden por debajo de la valoración o no supere la lucha del animal. Se queda fuera del juego.
Miro a todos esperando una pregunta de alguien. Solo se escuchaba ella. Así que continuó.
— La pareja que se quede en primer lugar obtiene la carta de ese animal y después puede coger una caja.
— Levantó ambas manos. Entró un hombre en ropa interior que llevaba algo en su pene ya que se transparentaba un poco los apretados boxers que llevaba.
Este estaba un poco gordo , además de la máscara para guardar su identidad, llevaba el cabello largo y oscuro ocultandosela.
Portaba una bandeja que llevaba tres cajas pequeñas y delante dos mazos de cartas.
Se paró junto a ella y pasó uno de ellos al Príncipe Oscuro y la bandeja se la quedó ella.
Miró al hombre en ropa interior acompañada de una sonrisa irónica.
— ¡No tengo mesa para soltar esto! ¡ Ya sabes que tienes que hacer.
! — Sin pronunciar palabra, miró abajo y se puso a cuatro patas delante de ellos.
Al Príncipe le hizo gracia eso. Cuando estaba en su posición Dragona le puso la bandeja encima.
Cogió el otro mazo para sacar la carta y continuó explicando, mirando a su compañero que estaba barajando.
—Estas son cartas de animales. Os puede tocar repetido hasta puede tocar el animal que estamos jugando, como si nada.
— Estiró la mano con la palma hacia arriba esperando recibir la carta de su compañero. — ¿Me lo puedes separar en tres?
— Si. Sin problemas Dragona De Fuego. — Hizo una reverencia, hablando cortésmente y desbordando simpatía.
— Muchas gracias. Me gusta trabajar contigo, eres muy buena persona. Junto los dos mazos barajando nuevamente.
El Príncipe Oscuro terminó de abrir las tres cajas. Así que Dragona de Fuego pudo continuar. Él siguió en la misma posición esperando el siguiente movimiento.
— Ahora yo meto, una de las cartas en una de las cajas y en la otra meto dos cartas.
— Paro de barajar las cartas y metió en la primera caja dos cartas, sin saber que animal llevaba , ni siquiera ella.
— Después una en la segunda. —Hizo el mismo movimiento metiendo en la segunda caja una carta.
Después miró al Príncipe Oscuro cerrando las cajas.
—Y cuando termino, la luz se apaga para poder moverlas sin que ustedes lo sepan.
— Levantó ambos brazos con una gran sonrisa.
La luz del lugar se apagó. Solo viéndose una leve luz que entraba por el filo donde se juntaban las cortinas.
¿cuando había cerrado? Observó Maitresse Bug.
Cogió la mano de Zemunin y la sintió apretarla. ¿Tenía miedo? Temía que podría estar pasando en medio de esa oscuridad. Estaba alerta para lo que sucediera, sentío un movimiento extraño de su compañera. Que mala suerte que la cámara de ella y la de Gato no captarán imágenes en la oscuridad.
Volvió la luz.
— Ya no sabéis dónde está cada una de las cajas.
—Miro la caja que reposaba en la espalda del hombre.
— Ahora. Cada jugador se tendrá que enfrentar contra el rey cerdo.
—Miro a la cara de los jugadores, para dirigirse a ellos.
— Esta noche sois libres de hacer rol play con la música que queráis.
Después habrá un voto de me gusta o no. Los jugadores sólo podéis votar me gusta, que suma un punto.
Y los presentadores podéis votar no me gusta o me gusta.
Cuatros no me gusta es uno menos de me gusta.
Y los me gustas nuestros, que somos muy extraños que nos guste se suman cinco.
Os voy a nombrar de uno en uno para que estéis preparados.
Ya no digo nada más. ¡Que comience el juego del placer!