Capítulo 3
Lara salió a pasear , tenía ganas de estirar las piernas ,la tarde estaba fría y húmeda.
Por lo que se puso un pantalón largo y un abrigo de Visón sintético.
Pero la humedad se colaba hasta sus huesos.
El cielo estaba plomizo y amenazando lluvia.
Por el camino estuvo llamando a su compañero Luis María Rodrigues para avisarle de que estaba ya allí por si podía ponerla al día, pero no le cogía la llamada.
Iba a acercarse a la tienda de informática que regentaba su amiga junto con su pareja Alain Vélez.
A él siempre le había gustado la informática y a su amiga Aroa Ruz era muy friki.
Ella era muy moderna y sin importarle la opinión de los demás.
La única amiga que tenía de esa época era Lara y los dos chicos Alain y Marcel.
Invariablemente se sabía que ellos terminarían juntos.
Aunque Marcel nunca le dijo nada a ella , también pensaría igual que Lara…
Entró en la tienda. Había cambiado mucho , pero el local seguía igual de pequeño.
La entrada al negocio era de esquina , en el cristal derecho estaba completamente decorado con motivos navideños, mientras que el otro escaparate todavía le quedaba.
Detrás del mostrador, dándole la espalda se encontraba Aroa.
Con su nuevo look, pelo corto, rojo , y liso rozando sus hombros.
Cuando Lara cruzó la puerta hizo sonar el timbre de la entrada.
Aroa al verla se sorprendió mucho ,no se la esperaba
— ¿Se puede?— dijo Lara acompañado con una sonrisa.
— ¡Cabrona! — Se dirigió a Lara con los brazos abiertos — ¡No me ha dicho nada!
— Si te lo digo, no sería una sorpresa . — no quitaba su sonrisa mostrando todos sus dientes
—¡Niña estas para echarte un buen polvo cabrona!
A Lara le gustaba lo mal hablada que era Aroa.
A parte de friki tenía un vocabulario muy extenso y vulgar .
Eso si lo que más le gustaba de ella es que no se callaba nada, no tenía pelos en la lengua y por la mirada que estaba echando quería sacar información o tenía algún chisme de primera mano.
En el interior de Ruz vivía una anciana , vecina, cotilla y chismosa desde siempre.
Le gustaba mucho interrogar para saber lo que se cocía en el patio. No vive su vida sino la de los demás.
— Ya que está soltera. Y el destino ha hecho que estés aquí.— hizo un movimiento de cejas muy suyo, poniéndole las manos en los hombros.
— Me das miedo ¿Qué pasa? — Contestó Lara un poco abrumada
— Tengo información de primera mano, de hace más o menos un mes.
Lara puso cara entre asco y sorprendida. No era normal que Aroa Ruz pudiera callar por mucho tiempo una información. Eso sí, en su círculo cercano , le podían contar un secreto que se lo llevaba a la tumba.
— Me ha contado mi amado, jefe, acompañante de la vida, compañero de piso ,novio o lo que sea
— Si sigue así…… nos dan las uvas. — se cruzó de brazos echando su cuerpo para atrás. —Así que escupe.
Tapo sus ojos negros con las mano y su sonrisa fue en aumento.
— Alain ha hablado con el señor Marcel Rojas. Le ha contado que dentro de dos días… —puso un dedo en la barbilla mirando hacia arriba.- o uno…… ¡No sé! Pero que viene. Casualidad que estés tú aquí.
— No, No,— dijo Lara haciendo aspavientos y esquivando la mirada de su amiga pelirroja. —No,no no… en definitiva no. No es lo que piensas. No he venido por eso , no sé nada.
—Me gusta que te pongas nerviosa. —Le dio la espalda para dirigirse detrás del mostrador.
—Eso significa que todavía te gusta. No me digas que no.
tus nervios te delatan . Y lo sabes. Vente aquí cerquita del mostrador que tengo cosas que hacer y tu tienes que buscarte un hueco para quedar los cuatros.
O mejor , tu quedar con él.— Aroa puso los ojos en blanco.
— Las veces que has follado y todavía no eres capaz de pedir una cita, al menos como amigos, a Marcel, tu príncipe azul y caballero.
Lara le hizo una mirada de asco para que cortara el tema. Aroa se dio cuenta y cambio de conversación, pero todo lo hablaba ella.
—Te tengo que contar un pequeño chisme .
Te acuerdas de la que se follaba hasta los palos.
La Barbara, La pija de la clase. —Miro la puerta, para ver que no entrara nadie, —Se ha comido tantas pollas que ahora solo quiere comer coños.
No se si me entiendes. Te lo explico. Esta con Iratxe.
o algo así. La gótica esa. No me acuerdo del nombre. Los padres ponen unos nombres.
Para Lara ,Barbara Roldan era la chica que le hacía bullying en el colegio y más con la pelirroja.
Además la gótica, Iratxe que se fue en mitad del curso a otra ciudad. No le importaba mucho como les fuera la vida, Pero no se esperaba tampoco que fueran a terminar juntas. Dos mujeres tan diferentes. No podía ni imaginarlo.
Aunque Aroa empezaba a hablar bien de ellas, no sabía cómo se habían encontrado. Le estaba dando mucha información, pero sin saber la fuente.
La oscuridad de una nube entró en la tienda. Así que se tenía que ir. Pasaría por una tienda para comprar algo de comer en la habitación esa noche.
— … Y tengo su número de teléfono. Así que cuando quieras… —Lo decía mientras estiraba un cartel grande anunciando una oferta por navidad.
— Siento cortarte .— dijo Lara con molestia y preocupada. — Quiero hacer unas cosas, y mira cómo está el cielo. — Señalando con su dedo índice el exterior.
—¡Coño me lo podías haber dicho antes! Yo estoy aquí secuestrada sin saberlo. ¿Quedamos esta noche y mañana quedamos con mi novio?
—Ya se verá. — Lara quería quedar, pero sabía que esa noche tenía trabajo que hacer.
—Vale. Ya tu me avisas. Cuando quieras vente aquí o me llamas
Lara Mora, se rio y la abrazo fuertemente . Deseando estar más tiempo con ella y poder verla al día siguiente.
Salió de la tienda despidiéndose con una gran tristeza y alegría de saber algo nuevo de su mejor amiga. Aroa se despidió con una sonrisa que seguro le duraría hasta el día siguiente.
El cielo estaba muy gris. El sol se escondía detrás de los edificios , miro el teléfono móvil para buscar en la agenda el número de Luis María Rodríguez, para hablar con él por el camino al hotel.