Lio
Estuve otro rato hablando con Wei y la única solución que pudo darme, a lo que parecía un estado de locura y confusión, fue despejar la mente.
Al parecer sería buena idea si me alejaba un poco de todo el bullicio a mi alrededor.
Casi como si me embarcara en un viaje espiritual, para aclarar las ideas.
No me pareció un mal plan. Además, después de todos los rumores del momento, tal vez la mejor opción sería desaparecer. Pero ¿A dónde?
Solté un suspiro, intenté ser persona de nuevo y luego de asearme, volví al escritorio con aquel libro y mis notas. Mientras leía y esperaba por algo para comer, mi teléfono se iluminó mostrando una serie de mensajes de un número desconocido, que al parecer tenían rato sin ser respondidos.
Arqué una ceja confundido. Al segundo mensaje, me cuestioné quién podría ser. Me hablaba sobre una panadería sin especificar el nombre, pero sugiriendo una posible especialidad ¿Acaso era una invitación? Al tercer mensaje del número desconocido, todo tuvo mucho sentido.
Una risa se me escapó por lo bajo. El montón de emoticones avergonzados y lo que parecía un arrepentimiento por el mensaje anterior, solo podían pertenecer a una persona.
¿Así que al fin se había decidido a escribirme?
Mi corazón vibró un poco y ladeé la cabeza.
Diablos, definitivamente necesitaría ese viaje.
Observé la pantalla mientras guardaba el número bajo su nombre.
Brais.
Tomé una gran bocanada de aire y alboroté mi cabello ¿Qué demonios le iba a contestar? Probablemente estuve más de 40 minutos pensándolo, hasta que escribí algo.
Lio:
Estoy bien. Llegué a pensar que nunca me llegaría en un mensaje tuyo; pero, si de repente me provocará un Panellets ¿En dónde podría encontrarlo? Puedo ver cuatro panaderías a la redonda y tengo curiosidad por la que mencionas.
Estaba demente, entonces recordé, que luego de las fotos de ayer, los rumores debían estar lejos de desaparecer tan pronto.
Lio:
Creo que llegue a tu vida para avergonzarte ¿En algún momento dejaré de disculparme contigo? Siento que es lo único que hago cada vez que hablamos ¿Estás bien? Puedo desaparecer si así lo deseas, y regresarte la tranquilidad que le he quitado a tu vida.
Al final sí tendría que hacer eso. Solo desaparecer.