A primera molestia (Las Involuntarias Aventuras de Harlow y Foxx 1) 15 Preguntas
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15 Preguntas

Mientras Harlow se terminaba su tercera botella de agua, la curiosidad de Foxx llegó al límite y soltó:

—¿Estás bien? Pareces beber bastante. ¿Es algo que hacen los humanos?

No recuerdo haber visto nunca a alguien beber tanto.

O haberlo hecho yo cuando era humano. Y parece que es algo constante, eso de que tomes tanto líquido.

Admito que no paso demasiado tiempo con humanos.

No es que no tenga, o no haya tenido, amigos humanos ant…

—Espera —suspiró Harlow—. Antes de que sigas en esa línea, déjame responder.

No es normal. Tengo algo llamado polidipsia, pero una forma rara, y realmente no saben qué pasa.

No tengo idea de por qué mi cuerpo absorbe tanta agua ni cómo mis riñones logran procesarla sin causar todo tipo de problemas.

Lo único que saben es que estoy constantemente deshidratado y con sed, hasta el punto de que se vuelve físicamente doloroso si paso demasiado tiempo sin beber.

Sed interminable… Foxx frunció el ceño. Sentía que había oído hablar de algo así antes, pero no le llegaba el recuerdo exacto.

—Eso explica lo del agua —dijo, conteniendo una risita cuando su mente se fue directo al doble sentido—.

¿Beber tanto no implica que tengas que parar varias veces para ir al baño?

Aunque bueno, ya tuvimos que parar varias veces en el viaje anterior.

No es que me moleste parar; no se puede ignorar al cuerpo.

Cuando hay que ir, hay que ir. Así que, ¿cómo haces cuando estás en una cacería? Sería un pésimo momento para eso.

Harlow respiró hondo.

—Si sé que tengo que vigilar un sitio o estoy a punto de pelear, evito beber demasiado antes de salir. Y sí, tendremos que parar varias veces.

Con una sonrisa ladina, Foxx añadió con fingida naturalidad:

—Imagino que, a tu edad, la frecuencia con la que tienes que ir ya aumentó de por sí.

Harlow gruñó.

—¡No soy tan viejo!

—¿Y qué estás, cerca de la mediana edad?

—Tú eres literalmente más viejo que yo.

Foxx soltó una carcajada.

—Cierto, pero soy un vampiro, así que no cuenta. Ni siquiera envejezco como un buen vino; estoy completamente conservado. A diferencia de ti, viejo. —Le guiñó un ojo al humano.

Harlow puso los ojos en blanco. Foxx soltó una risita.

Ay, qué divertido era molestar a Harlow. Foxx miró por la ventana, observando la autopista y los autos pasar en silencio durante unos momentos, antes de girarse hacia el hombre y preguntar:

—En fin, ¿estás en racha saludable o algo así?

Sí, sabía que Harlow habría preferido el silencio… pero eso no podía dárselo Foxx. No cuando la «relación» era tan nueva. Lo nuevo implicaba demasiadas incógnitas. Las cosas nuevas traían muchas preguntas.

Ya había intentado lo de «ir con calma para conocer a la gente», y casi siempre terminaba con una estaca o algún arma puntiaguda apuntándole.

Además, Foxx tenía serias dificultades para contener su entusiasmo cuando intentaba entablar amistad, ni hablar de cuando quería acostarse con alguien.

Así que ese entusiasmo, mezclado con su necesidad de aprender todo lo posible lo más rápido posible, lo convertía en un auténtico parlanchín.

El humano respiró profundo y preguntó despacio:

—Vas a seguir hablando sin importar lo que diga o haga, ¿verdad?

Foxx parpadeó y respondió:

—Sí —dijo sin el más mínimo atisbo de vergüenza o arrepentimiento.

—Mierda… —murmuró Harlow—. Tenía que tocarme un charlatán. —Negó con la cabeza y preguntó—: ¿Qué te hace siquiera preguntar eso?

—Las barras de granola, las de proteína y esas repugnantes y asquerosas bebidas saludables fueron claros indicadores.

Sabía que «repugnantes» y «asquerosas» significaban lo mismo, pero necesitaba enfatizarlo.

Foxx sabía lo espantosas que eran esas bebidas; había probado algunas, en esos momentos de pensar que seguro los humanos no las bebían solo por salud, porque ¿cómo podía el sabor no importar? Vaya si se había equivocado.

Harlow lo miró de reojo. De esa mirada emanaba una clara molestia… Bueno.

—Tú eres quien sigue mencionando mi edad. Es lógico que, si quiero mantenerme en forma, tengo que cuidar mi cuerpo. Más aún considerando mi trabajo. Además, una racha saludable es pasajera y no sirve. Lo que funciona son los hábitos. La mejor manera de sentirse como basura es comer basura.

Foxx arrugó la nariz.

—Suena responsable… y aburrido.

—Sí, bueno, a diferencia de ti, yo no estoy «conservado».

—Sí, ser vampiro tiene sus ventajas: no tengo que preocuparme por lo que como ni por los horrores del envejecimiento. Es bastante increíble, la verdad —dijo con una sonrisa, hasta que algo se le vino a la mente—. Pero fumas.

—¿Y?

—Eso no es saludable. Ni un poquito. Fumar es justo lo contrario a saludable. Es totalmente malo para ti. Sería el ejemplo perfecto de meter basura a tu cuerpo, excepto que lo que metes es veneno.

Harlow puso los ojos en blanco.

—Usualmente solo lo hago para evitar querer beber.

—Ya hablamos del olor y todo eso en el primer caso. Pero dejando de lado que el olor sea perceptible para los paranormales… ¿cómo puede parecerte que beber agua es peor que fumar un cigarro? Necesito que me expliques esa lógica.

Porque no tenía sentido alguno.

—Fumar no es peor que orinarte encima en medio de una pelea porque tu vejiga ya no aguanta más.

Foxx parpadeó, los labios le temblaron al intentar contener la risa. Pero al final fracasó y estalló en carcajadas.

—Visto desde cierto ángulo, ja, sí sería peor.

Le dieron ganas de preguntar si le había pasado antes, pero supuso que eso podría acabar en su muerte, así que optó por una pregunta menos peligrosa. No quería hacer honor al apodo de «Perra Estúpida» que le había puesto su amigo.

—Cambiemos de tema. Sobre lo de que te quedaras conmigo…

¿es porque no tienes familia ni amigos cerca?

Aunque ya me dijiste que no tienes amigos…

pero sigo pensando que es poco probable.

Todo el mundo tiene al menos un amigo. En fin, supongo que no tienes a nadie cerca.

Si los tuvieras, te estarías quedando con ellos en lugar de conmigo.

Aunque claro, puede que prefieras mantener distancia por los peligros que podrías traer contigo. Lo cual sería comprensible.

—Foxx, ¿quieres que te responda o prefieres seguir teniendo una conversación contigo mismo? —preguntó Harlow con tono sarcástico.

Foxx lo fulminó con la mirada.

—Responde la pregunta.

—En cuanto a amigos, después de reevaluar mis «relaciones», hay algunos con los que podría quedarme, pero no viven lo bastante cerca. En cuanto a familia… no tengo familia.

Foxx frunció el ceño. ¿Qué podía preguntar sin sonar entrometido? Todas las preguntas sonaban terribles en su cabeza.

—Sé lo que es eso. Mi familia es creada. Aunque, la verdad, cuando aún era humano, nunca fui muy fan de mis parientes de sangre. Ellos fueron los primeros en abandonarme.

Harlow lo miró de reojo.

—¿No se llevaban bien?

—La iglesia me consideraba una aberración antes incluso de ser vampiro. Convertirme en otra especie solo aumentó su odio.

—Eres gay, ¿verdad? No me lo estoy imaginando, ¿cierto?

Foxx soltó una risa suave.

—No. Definitivamente soy gay.

—Voy a suponer que, en la época en que dices que aún eras humano, eso no era precisamente aceptado.

—Decir que «no era aceptado» es quedarse corto. La homosexualidad era demonizada, sin mencionar que era ilegal. Y bueno, incluso hoy hay grupos a los que sigue sin parecerles bien. Algunos son los mismos malditos grupos de entonces. Hay cosas que nunca cambian, por más tiempo que pase.

—Hay muchas iglesias distintas, con la cabeza bien metida en su propio culo, así que no esperes que cambien pronto.

—Bueno, que se joda mi familia original. Tengo a mi familia creada. Eso me basta —dijo Foxx con una leve sonrisa.

—¿Tu creador?

Por supuesto que Harlow asumiría que hablaba de su creador. La mayoría de los vampiros convertidos tenían una relación casi familiar con sus creadores. Y tenía sentido que, siendo Foxx un humano antiguo, el hombre pensara que se refería a él.

—No. No sé quién fue mi creador. Fue más bien… —Foxx frunció el ceño—. Mi conversión fue un trato con un desconocido.

Harlow alzó las cejas.

—¿Un trato? ¿No hay reglas contra eso? Al menos contra crear un nuevo vampiro y dejarlo suelto sin ningún tipo de entrenamiento previo.

Foxx se encogió de hombros.

—Las hay. Aunque no eran tan estrictas en aquel entonces.

Imagino que quien lo hizo se habría metido en problemas si lo descubrían.

Tengo un vampiro mayor en mi vida; es lo más parecido que tengo a un padre.

Pero solo está vinculado a mi mejor amigo.

No es el creador directo de Alastair, sino el creador de su creador.

Aun así, no compartimos el mismo linaje.

Pero, aunque no sea mi creador por sangre, lo es por acciones.

—Ya veo.

—¿Y tú? ¿No te llevabas bien con tu familia? —preguntó Foxx.

Harlow se encogió de hombros.

—No lo sabría. No tuve la oportunidad de no llevarme bien. Los únicos «hogares» que conocí creciendo fueron casas de acogida.

Foxx hizo una mueca.