A primera molestia (Las Involuntarias Aventuras de Harlow y Foxx 1) 4 ¿Por qué es tan atractivo?
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4 ¿Por qué es tan atractivo?

Foxx forzó una sonrisa aún más grande, intentando verse amable y simpático.

Bueno, su nuevo compañero no leía los correos, ¿y qué? Todos tenían sus problemas. Aun así, era algo que debía tener en cuenta a futuro. Y quizá era un poco gruñón… pero ¿quién no lo estaría después de que lo llamaran en medio de sus vacaciones?

Dejando a un lado la molestia de ser ignorado varias veces, Foxx volvió a extender la mano con tozudez, esperando que esta vez el tipo entendiera la indirecta y por fin se la estrechara.

Vamos. Mírame, soy lindo, sonriente y simpático, estrecha mi mano, le lanzó mentalmente al humano.

No intentó usar ningún control mental, primero porque era supergrosero, y segundo porque dudaba que funcionara con Harlow.

Las mentes de los cazadores solían ser demasiado fuertes para eso.

Ya tenían defensas mentales entrenadas. Y si no…

bueno, esos cazadores normalmente no duraban mucho tiempo vivos.

La cara de Harlow parecía atascada en modo «tipo duro». Dura, con los labios apretados en una línea tensa y un posible tic en la mandíbula. Se veía jodidamente atractivo, pero nada impresionado. Lo cual era un poco decepcionante.

Foxx se había vestido para impresionar. Realmente hoy se veía extra adorable. Podía haber prescindido del comentario del pastelito de fresa… La gente alta y su manía de burlarse de los que no lo eran tanto.

Los ojos de Harlow bajaron a su mano, luego regresaron a la cara de Foxx, y luego otra vez a la mano.

Los ojos de Foxx se abrieron un poco más cuando el humano, Tony, su nuevo jefe, le soltó un manotazo en la cabeza a Harlow.

—¿Puedes dejar de ser grosero un puto segundo?

La mirada de Harlow se volvió asesina, pero al final sí le estrechó la mano. Su polla dio un saltito ante esa mirada. Mmm, ¿por qué le excitaba tanto esa mirada? Ay, sí que estaba un poco mal de la cabeza.

A pesar de la intención que había en la mirada del humano, el hombre no intentó hacer la típica prueba de fuerza. Foxx era un vampiro, obvio.

—Hola, de nuevo —dijo Harlow con voz grave y ronca antes de soltarle la mano.

—¡Hola! Es un placer conocerte oficialmente. Supongo que no empezaremos hasta que regreses de tus vacaciones. Y siento que te hayan hecho venir. Sé lo frustrante que es que te interrumpan el tiempo libre.

En lugar de responder a lo que Foxx había dicho, el hombre miró a Tony y preguntó:

—¿Para esto me llamaste?

La sonrisa de Foxx se apagó. Al parecer, su nuevo compañero no era de hablar mucho. Estaba bien. Foxx podía hablar por dos o tres personas, siempre que Harlow respondiera… Lo cual no estaba tan seguro de que hiciera. No importaba. No iba a dejar que eso apagara su entusiasmo.

Tony arqueó una ceja.

—¿Sí?

Harlow se dio media vuelta y abrió la puerta de golpe.

—Vuelvo a mis vacaciones —gruñó sin mirar atrás. Con las manos levantadas, les enseñó el dedo del medio a todos mientras salía.

Tony gruñó:

—Muy maduro, Harlow. —Suspiró y cerró la puerta. Luego se giró hacia Foxx con una sonrisa vacilante—. Perdón por eso. Por favor, siéntate. —Le señaló una de las sillas frente a su escritorio.

Foxx devolvió la sonrisa igual de vacilante y fue a sentarse, mientras Tony se acomodaba en la silla del otro lado.

El humano gruñó al sentarse, y a Foxx le pareció que le tronaron unas cuantas articulaciones.

No sentía ni un poquito de pena por no haber tenido nunca que pasar por las «maravillas» del envejecimiento.

Tony resopló y carraspeó.

—Bueno, tu compañero es un poco áspero. Me gustaría decir que es un buen tipo… pero Harlow es un poco psicópata.

Foxx alzó las cejas. Eso no era lo que había esperado oír. Aunque… lo había visto estrellar a alguien contra una pared hasta dejarlo ensangrentado, sin un solo gesto en la cara. Así que… supuso que tenía cierto sentido.

—¿En serio? Entonces, ¿tiene diagnosticado una forma grave del trastorno antisocial de la personalidad? No estoy seguro de que sea legal que me digas su diagnóstico médico…

—Técnicamente, no ha sido diagnosticado. Pero él mismo lo admite sin problemas. No le importa quién lo sepa. Sabe que su trabajo está asegurado. De hecho, prácticamente no hay nadie que pueda reemplazarlo. Los cazadores son difíciles de encontrar —admitió Tony, encogiéndose de hombros.

Foxx escuchaba, pero en su mente regresaba la escena en la casa de Ned.

Un escalofrío de placer le recorrió el cuerpo.

Foxx tenía una debilidad por el dolor… por el dolor ajeno.

No le gustaba sufrirlo él mismo, salvo cuando era cuestión de ser estirado hasta el límite.

Pero lo que sí disfrutaba era ver a un chico malo y sexy haciendo pedazos a los cabrones que lo merecían.

Oh, de verdad esperaba que no se le levantase cada vez que viera a Harlow pelear… ¿Cómo explicaría eso?

—No te digo esto para asustarte, Foxx —dijo Tony con el ceño fruncido, sin duda interpretando mal su reacción como miedo—.

Harlow es peligroso. No ha sobrevivido como cazador tanto tiempo siendo débil.

Es un hombre con mucho autocontrol y calculador cuando quiere serlo.

Esa muestra de hoy fue, sin duda, porque creyó que la situación le exigía hacerse el indiferente.

A lo mucho, estaba irritado con esta novedad.

Pero Harlow no te hará daño solo por lo que eres.

Estarás a salvo con él. No va a romper las reglas que se han establecido, simplemente porque quiere seguir matando libremente y no tiene el menor interés en ir a la cárcel.

—Su jefe carraspeó de nuevo, incómodo, y dudó, como si no supiera bien cómo continuar.

Foxx no tenía idea de por qué. ¿Qué podía ser peor que admitir lo de la psicopatía? Al menos Harlow, que quizá lo era, seguía las reglas. Sin duda, eso lo convertía en un activo para el Gremio de Cazadores.

Tony carraspeó otra vez.

—Antes de que se aprobara la ley, incluso entonces, Harlow nunca mataba a los de tu especie solo por existir.

Ah, con razón la vacilación. Hablar con cualquier paranormal sobre la época anterior a que tuvieran derechos solía incomodar a los humanos.

Quién lo diría: tratar a individuos como seres conscientes después de haberlos masacrado indiscriminadamente durante años podía poner nervioso a más de uno, pensó con sarcasmo.

No es que algunos no lo merecieran, pero también se habían perdido muchas vidas inocentes.

Foxx frunció el ceño cuando Tony hizo una mueca y admitió:

—No es que esté seguro de que nunca haya pasado, en el caso de que alguno de ustedes descubriera que era cazador y lo atacara.

Pero a él le gusta matar a los que hacen daño.

No es por moral. Simplemente es un cabrón retorcido.

Harlow no ve sentido en hacer daño a los que no se defienden.

Según me dijo una vez, no es tan divertido.

Como ya habrás notado, no somos muy formales aquí, salvo en el papeleo, claro.

Esta no es una agencia gubernamental típica.

La mayoría, al menos los cazadores, incluyendo a Harlow, ya estábamos aquí antes de que fuera una organización oficial.

Nuestras acciones en el pasado no fueron justas.

Eso es innegable. Pero espero que comprendas que todos estamos intentando mejorar las cosas para todos ahora.

Foxx resopló.

—Su razón es tan buena como cualquiera. Y no tienes que defenderme las acciones del Gremio, Tony.

Soy plenamente consciente de que, aunque algunos de ustedes mataban a todo lo que se encontraban, también eliminaron a muchos que realmente merecían morir.

Francamente, no estaría aquí si pensara que esta organización sigue queriendo acabar con todos nosotros.

¿Se cometieron muchos errores en el pasado?

Seguro. Y muchas de esas acciones siguen siendo…

imperdonables, incluso ahora. Pero las cosas han cambiado.

No estoy aquí para revolcarme en la moralidad del pasado.

Estoy aquí para ser parte del cambio hacia el futuro.

Mientras escupía todas aquellas frases optimistas y sin sentido, su mente repasaba la información que acababa de recibir.

Foxx admitía que, aun sabiendo todo esto, no cambiaba lo caliente que encontraba a Harlow.

De hecho, tal vez incluso había subido un puesto en la escala del atractivo.

Sí, estaba realmente jodido. Aah, los chicos malos…

Bah, bueno. Atracción aparte, no es como si pudiera hacer algo al respecto ahora. Harlow era su compañero. Estaba seguro de que debía de haber alguna política de trabajo contra follarte a tu compañero. Aunque… la ley aún era nueva.

Mmm, tal vez debería investigar eso y ver si podía salirse con la suya antes de que fuera demasiado tarde. Aunque, por otro lado, el humano realmente no había parecido interesado… una lástima.

No, no, se portaría bien. Foxx mantendría sus coqueteos al mínimo y no intentaría meterse en los pantalones de Harlow. Aunque realmente quería estar en ellos.

Tony asintió.

—Cierto. El pasado no puede cambiarse, pero el futuro sí puede mejorar. Bueno, ¿estás listo para conocer a tu supervisora?

Foxx apartó sus pensamientos sobre Harlow y sonrió.

—Preséntala de una vez. Estoy emocionado por conocerla.

Su jefe se levantó y lo guio fuera de la sala.

—Charity Bartlett, tu supervisora, está hoy en la recepción. Fue la mujer que te indicó el camino hasta aquí cuando llegaste.

Él frunció el ceño.

—¿Era ella?

—Supongo que no te dijo nada para tener la oportunidad de observarte bien antes de que descubrieras quién era —explicó con un suspiro mientras caminaban por la sala hacia la entrada principal—. Jerry Larsen, nuestro secretario, no está hoy. A ella le gusta cubrirlo cuando él falta.

—Está bien ayudar cuando se puede —respondió Foxx en voz baja.