Capítulo 21
Tumelo pasó toda la noche despierto. Lo cual fue una pena.
Porque dormir le habría venido bien.
En cambio, se había repaso el beso unas seis mil veces.
No es que lo estuviera contando. La cuestión era sencilla.
El beso había sido un error. Un error garrafal.
Un error catastrófico.
Un error tan grande que merecía su propia etiqueta de advertencia del Gobierno.
Y tenía la intención de decirle exactamente eso a Mubita.