Capítulo 2
La mañana después de la propuesta le pareció un sueño.
Tumelo se había mirado el anillo al menos diecisiete veces antes del desayuno.
No porque pensara que pudiera desaparecer.
Sino porque, sinceramente, no podía creer que por fin lo tuviera.
Muchos meses de noviazgo. Años de cenas familiares.
Años de conversaciones sobre el futuro. Y ahora estaba comprometida.
Oficialmente.
El futuro que había imaginado durante tanto tiempo de repente parecía real.