¡Ups, me equivoqué papá, me equivoqué! (SERIE ¡UPS! nº 3) PRÓLOGO
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¡Ups, me equivoqué papá, me equivoqué! (SERIE ¡UPS! nº 3)

¡Ups, me equivoqué papá, me equivoqué! (SERIE ¡UPS! nº 3)

Por BRISMAIDA MORFITI

© inepub.com

PRÓLOGO

ALESSIA:

Hay una frase que he repetido tantas veces que ya casi perdió su peso de tanto usarla: "Ups, me equivoqué, papá, me equivoqué."

La digo cuando rompo algo, cuando llego tarde, cuando desobedezco una orden que sabía perfectamente que no debía desobedecer.

Casi siempre funciona. Mi padre suspira, niega con la cabeza, y al final sonríe a pesar de sí mismo.

Es difícil enfadarse con la hija del hombre más temido del mundo cuando esa hija todavía cree que una disculpa arregla cualquier cosa.

Durante años pensé que ser libre significaba no tener quien me cuidara la espalda.

Quería caminar sola por una calle cualquiera, pedir un café sin que antes lo revisaran tres hombres armados, enamorarme de alguien sin que mi apellido llegara a la conversación antes que yo.

Mi madre me enseñó que ese mundo existía en algún lugar, lejos del nuestro.

Lo que no me dijo es que entrar en él también tenía un precio.

Ahora sé que hay errores que ninguna frase puede borrar.

Que la libertad que soñé de niña tiene otra cara cuando por fin la tocas.

Que amar sin saber bien a quién estás amando es de los errores más hermosos y más peligrosos que existen.

Y que el apellido del que tanto quise huir es, también, la razón por la que sigo aquí para contarlo.

Esta es la historia de todo lo que hice mal antes de entender qué era, en realidad, lo correcto.

De un padre que me dio lo único que de verdad le pedí, aunque le costara perderme de vista.

De un amor que no debía suceder, y que sucedió de todas formas.

Y de una chica que tuvo que perderlo casi todo para descubrir que ciertas cosas —el amor, la familia, el lugar al que perteneces— no se eligen una sola vez.

Se eligen cada día que decides quedarte.

Si me preguntas si volvería a cometer los mismos errores, no sabría qué responderte.

Lo único que sé es que algunos "me equivoqué" terminan siendo el camino más corto hacia quien realmente eras, sin saberlo, desde el principio.