Touchdown accidental Interludio 5
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Interludio 5

CUARTO Y GOL

Última entrega — «Rodilla al suelo»

por La Suplente

Hay una jugada que un quarterback hace cuando quiere parar el tiempo.

Se llama rodilla al suelo . No avanza, no anota, no busca gloria.

Cuando el partido está decidido y solo quedan segundos, el quarterback recibe el balón, hinca la rodilla en el césped, y deja que el reloj corra hasta cero sin hacer nada más.

Es la única jugada del fútbol que consiste, deliberadamente, en no jugar.

En quedarse quieto. En dejar que el tiempo pase sin pelearse con él.

Ryder Vane hincó la rodilla en el minuto que no le tocaba.

Faltaba mucho partido. El marcador estaba abierto, todo por decidir, la jugada más importante esperando a ser cantada. Lena estaba en la grada, en su sitio de siempre, y todo el estadio aguardaba a ver qué hacía el número que sabía leer las defensas mejor que nadie.

Y Ryder, en mitad del campo, con el balón en las manos y cuarenta mil personas esperando la jugada, hincó la rodilla.

No porque hubiera perdido. No porque se rindiera.

Sino porque había cosas que se habían roto esa semana que no se arreglan corriendo más rápido, y él, por una vez, no quiso fingir que se arreglaban.

Quiso pararlo todo. Dejar la jugada a medias, congelada, con el reloj detenido y el balón sin lanzar, porque hay momentos en que seguir jugando sería mentir, y Ryder Vane había mentido ya bastante.

Lena lo vio desde la grada. Vio a su quarterback hincar la rodilla en el minuto equivocado, parar el reloj de su propia historia, y quedarse quieto en mitad del campo, bajo la mirada de todos, eligiendo no avanzar.

Y lo entendió, porque Lena siempre entendía antes.

El balón se quedó en las manos de Ryder. El reloj se quedó parado. La jugada final, la que iba a decidirlo todo, quedó ahí, suspendida, sin cantar, esperando un momento que quizá llegara y quizá no.

Y ahí la dejo.

Con la rodilla al suelo. Con el reloj parado. Con la jugada sin lanzar.

Porque hay historias que no se terminan. Se detienen. Y esperan.

Y ahora, sin máscara de personaje, unas palabras mías. Las últimas por un tiempo.

Llevo tres años escribiéndoos los viernes.

No sabéis quién soy y así ha tenido que ser, porque esta voz era lo único que me atrevía a firmar, aunque fuera sin nombre.

Vosotras la habéis cuidado mejor de lo que yo esperaba que nadie cuidara nada mío.

Me habéis leído en lavanderías y en autobuses y en noches oscuras, os habéis guardado sitio unas a otras para leerme juntas, habéis convertido a Ryder y a Lena en algo que ya no es solo mío.

Gracias. No sabéis lo que han sido estos viernes para mí. Han sido, muchas semanas, lo único.

Os pido una sola cosa, y os la pido en serio.

Ahí fuera, alrededor de esta historia, hay personas reales.

No personajes. Personas, con becas y con miedos y con vidas que no caben en un hilo de comentarios.

Los personajes aguantan lo que sea: para eso están hechos, de tinta, y no sangran.

Las personas no. Las personas sangran. Sed con la gente real la mitad de generosas de lo que habéis sido con Lena, y habréis sido más buenas que la mayoría de la gente que conozco.

No os prometo cuándo vuelvo, porque no lo sé, y no os voy a mentir a vosotras, que sois lo único de todo esto que nunca me ha pedido nada a cambio. Pero la jugada se ha quedado congelada, no terminada. Y las jugadas congeladas, algún día, alguien las reanuda. Cuidaos. Y gracias por los viernes.

— La Suplente

1.204 comentarios

soledad_lee · hace 3 h No voy a llorar en el trabajo.

No voy a llorar en el trabajo. (estoy llorando en el trabajo).

Suplente: gracias a ti por los viernes. Fuiste tú la que nos guardó el sitio a nosotras.

Aquí estaremos, calladas y quietas, cuidando la grada, hasta que reanudes la jugada. No hay prisa. La grada no se mueve.

↳ vera_aulladora · hace 3 h alguien tiene que escribir la frase final que ella no ha escrito esta vez, porque siempre nos deja una y hoy no.

así que la escribo yo, con permiso de todas: «las historias que se detienen no se han acabado; solo están esperando a que vuelva quien las cuenta».

te esperamos, Suplente. las que miramos también jugamos, nos lo enseñaste tú.

slo4ne_w · hace 2 h No sé qué te ha pasado esta semana. Creo que me lo imagino y creo que preferiría no imaginármelo. Solo te digo una cosa, de una que también sabe lo que es que te rompan algo por dentro y no poder contarlo:

Vuelve cuando estés lista.

Sin prisa. Estaremos aquí. Yo la primera. 🤍

↳ pilar_qb1 · hace 2 h slo4ne siempre encuentra las palabras exactas. eso. lo que ha dicho ella. vuelve cuando estés lista, Suplente. ni un día antes.

mara_v · hace 1 h Qué pena. Con lo que era esto. En fin. Si alguien quiere seguir leyendo historias parecidas, yo publico las mías en mi perfil. 🖊️

↳ vera_aulladora · hace 58 min mara. hoy no. de verdad que hoy no. lee la sala.

Fin del interludio 5.