Tokyopunk
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CAPÍTULO 1
(Sonido de despertador futurista).
«Click».
Ohayou gozaimasu. Hoy es un nuevo día.
Sus movimientos son precisos y fluidos, casi humanos, mientras termina de abrir las cortinas, los edificios colosales y los hologramas publicitarios proyectados sobre ellos parpadean a través del vidrio: un mundo ultramoderno lleno de color y tecnología.
Entre las proyecciones de unos anuncios, destacan unas motos autónomas repartidoras de comida y otro tipo de artículos que flotan en el aire en proyecciones publicitarias.
Ya es hora, que rápido pasó la noche.
—Rin. Auch —se quejó al ver las luces que se metían por la ventana.
—Ciérralas, ciérralas. Ya desperté. —me senté en mi futón, después me estiré mientras bostezaba y me tallé suavemente los ojos. Yo no sé por qué cada que despierto haces eso, sabes que me molesta, Rin. Algún día te regresaré a la tienda y te cambiaré por otra que sí me obedezca.
—¡Ja! ¡no tienes el valor y me extrañarás, otra como yo nunca la encontrarás. Esa es la idea. Aparte sabes que la renta está por pagar y no tienes que faltar a tu trabajo.
—Sí ¡ya lo sé!, ¡ya lo sé! —dijo y exhaló como si no le quedara de otra.
Fui al baño, me di un buen baño, comí un plato de arroz y curri con pollo que me quedó del día anterior, terminando lavé mis platos y me cepillé los dientes.
Me alisto para el trabajo, tomo mi bici Shinju-fu Kaze V-4100.
La encontré en una casa de empeño muy barata casi inservible y poco a poco la fui reconstruyendo, diseño elegante y minimalista, estructura de fibra de titanio-legado, marco plegable ultra ligero y resistente hecho de una aleación avanzada que proporciona una estética elegante y moderna.
Tecnología de levitación y propulsión mediante flujo de plasma que reduce la fricción y ofrece un movimiento casi silencioso.
Sistema de control inteligente, baterías compactas con una alta capacidad de almacenamiento y tiempos de recarga ultrarrápidos.
Neumáticos auto-reparables que utilizan tecnología de polímeros inteligentes para arreglar pequeñas perforaciones de manera automática.
Soy humilde, pero con buenos gustos, en fin, cierro la puerta saco mis hi-audífonos, bajo las escaleras, desdoblo la bici, me pongo mis lentes de realidad mixta.
—Rin, reproduce Look fam no tech.
—Si dices por favor y dices que nunca me vas a cambiar por nadie, la reproduzco.
Mis ojos se vuelven blancos y digo:
—por favoooor y no, no te voy a cambiar por nadie, ahora reprodúcela. Rin se le sonroja sus mejillas un poco, da un pequeño salto mientras aplaude.
—Reproduciendo —dice casi gritando.
Enciende su bici, Rin se sube en la parte de atrás, hace aparecer una chaqueta de cuero negro y un casco aparece en su cabeza también y acelera.
—Estaba pensando, ¿por qué no compramos un pequeño gatito?, uno de color negro —dijo Rin, mientras lo abraza suavemente y recuesta su cabeza en su espalda.
—No lo sé, a ellos tienes que ponerles mucha atención, como por ejemplo alimentarlos, cepillarles el pelo, llevarlos al veterinario, jugar con ellos, no lo sé, es mucha responsabilidad y no tengo tiempo para cuidarlo.
—Yo lo cuido, y lo alimento y juego con él, ándale no seas malo, me he portado bien he sido buena chica.
—No lo sé, lo voy a pensar.
—Siempre dices que lo vas a pensar y nunca me consientes. —Mientras hablaba inflaba sus cachetes y se cruza de manos.
—Esta vez es verdad, lo voy a pensar, déjame pensarlo una semana y te digo, ¿va?
—Ok, solo por esta vez te voy a creer. —De nuevo lo abraza y descansa su cabeza mientras mira las luces neón y los hologramas de publicidad que están en los edificios.
Uno de ellos es de comida, fideos instantáneos, ramen, takotaki, sushi, donde los transeúntes pueden tocarlos para desplegar más información, realizar compras inmediatas o personalizar los productos antes de hacer una compra virtual.
También hay otros con formas de personajes de anime donde estos personajes pueden realizar espectáculos, demostraciones de productos o concursos.
—Súbele un poco a la música —le dice a Rin.
Tardamos en trasladarnos de mi departamento a mi trabajo un poco más de hora y media, entre el caos del tráfico, los semáforos en rojo, calles en reparación.
A lo lejos, en los rascacielos más altos salen unas luces holográficas gigantes, proyectando anuncios de alta resolución que son visibles desde kilómetros de distancia.
Estos edificios muestran espectáculos de luces y gráficos tridimensionales durante la noche, dando vida a la ciudad.
Y pumm. Que empieza a llover. Rin me cubrió con una pequeña y fina capa de polietileno nanotecnológico, y el material respondió al instante, extendiéndose y adaptándose para cubrirnos como una burbuja translucida.
Las personas que iban caminando por la calle, apareció de la nada unos paraguas holográficos que evitaba que se mojaran con la lluvia.
En los rascacielos, los hologramas continuaban proyectando anuncios brillantes, A pesar de la lluvia, la intensidad de los colores no disminuía.
Los gráficos tridimensionales parecían atravesar las nubes, con mensajes promocionales que casi flotaban entre las gotas.
Pocos minutos después, llegué a mi lugar de trabajo, era un parque público con banquetas muy anchas, nos bajamos de la bici, la doblé, pero se me hacía muy…
—Ven —me dijo Rin—, mira. —Rin estaba en una tienda de venta de accesorios para bicicletas mirando por el cristal—. Esto es lo que necesitas…
—Sí —dije muy emocionado.
En el mostrador estaba una nueva nano-tecnología que te permite compactar la bicicleta y lo convierte en forma de un llavero llamado Compressium 0.
1, desarrollado y diseñado por el mismísimo Hayato Kurūma, conocido por su arte único que mezcla tecnología con el diseño y personalización de bicicletas en el entorno urbano, creando diseños que son tanto funcionales como visualmente impactantes e innovadores.
5000 Ryōcoins, decía la holoetiqueta, mientras que el mostraba un joven modelo fortachón de aproximadamente 22 años con una piel exageradamente bronceada color naranja, con una sonrisa muy destellante y un cabello color rosa que se le movía de izquierda a derecha como si fuera a cámara lenta y mostraba al joven en una pista de acrobacias saltando de un lugar a otro para demostrar la fiabilidad de la tecnología y terminando el joven, la bicicleta dio un pequeño salto mientras se hacía más pequeña y se fue directamente a su mano derecha y lo guardó en su bolsillo mientras una voz aguda de algún personaje de anime lo anunciaba.
«Disfruta de la libertad de moverte por la ciudad con un diseño sofisticado y una experiencia de conducción innovadora.
Conquista cualquier camino con suavidad y comodidad».
Estiré mi brazo e hice un pequeño clic para hacer la transacción, pero me di cuenta que me faltaba algunos Ryōcoins.
—Será la próxima —me dije—. Rin, ve por el carro mientras yo voy por la comida y lo demás.
—De acuerdo —dijo Rin.