Serie Siempre: Colección completa Epílogo
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Epílogo

Epílogo

Paco

Observo a todas las personas que tengo a mi alrededor ahora mismo y sonrío.

Soy el hombre más afortunado del mundo. Nos hemos reunido todos para celebrar nuestro décimo aniversario de bodas.

En realidad ha sido una sorpresa para Juani, el amor de mi vida, que he organizado junto a mis hijos de vida.

Esos niños a los que he visto nacer, crecer y convertirse en personas maravillosas, y que siempre he considerado mis hijos, pese a que no sean de mi sangre.

Pero son hijos de mi mejor amigo y de la mujer que me deja sin respiración cada vez que me mira, así que es un privilegio tenerlos en mi vida.

Y más ahora que además me han hecho abuelo.

Gael, el mayor de todos mis nietos, está sentado en el regazo de Juanma jugando con el móvil de este mientras su tío grita emocionado cada vez que gana una carrera. El hijo de Maite y César refunfuña cuando le dicen que es el turno de su hermana Natalia, la cual cumplirá seis años el mes que viene.

Mar y Aitana están tiradas en el suelo jugando con los sobrinos mellizos de esta, Lara y Daniel, de ocho años, mientras sus padres, Adri y Lucía, las vigilan con un amor absoluto en su rostro y conversan con mi cuñado y su mujer. Desde que tienen nietos, parece que tengan veinte años menos.

Cristo le está enseñando a Ángela a hacer figuras de papiroflexia.

De todos mis nietos, ella es la más calmada, se parece demasiado a su padre.

La niña de siete años le enseña a su bisabuela Angelines una rana que ha hecho y la buena mujer la mira con un cariño infinito.

Se le notan los años y cada vez le cuesta más moverse, pero dice que nadie la va a separar de sus princesas.

Óscar observa la escena con Berta dormida en su regazo. La hermana de Ángela, que acaba de cumplir tres años y que no se está quieta ni dormida, solo es capaz de relajarse con su tío o su padre, así que Fer aprovecha cuando está su hermano para relajar un poco los brazos.

Fer está acariciando la barriga de siete meses de Sofía mientras le susurra cosas a su mujer que la hacen sonrojarse.

Es posible que esté intentando convencerla para ir a por el niño más adelante, ya que el bebé que esperan será otra niña que se llamará Carlota.

Fer dice que quiere tener todo el abecedario, Sofía que es libre de buscar a otra mujer con quien hacerlo, que ella cierra la fábrica después del tercer bollo.

Conociéndolos y, teniendo en cuenta que ya dijeron lo mismo antes de que naciera Berta, no me extrañaría que en un par de años tengan otro.

Unos brazos me rodean desde atrás y no necesito mirar para saber que es Juani. La reconocería entre un millón de personas.

—¿En qué piensas? —me pregunta besando mi mejilla.

—En que soy el hombre más afortunado del mundo.