EPÍLOGO El eco de la eternidad
¡L O HAS conseguido! Has cruzado la puerta de cuerno. El aire aquí fuera es más cálido, ¿verdad? Te noto algo raro en la mirada, pero no te preocupes, se te pasará en un rato. Has visto a Roma morir muchas veces y eso, quieras que no, afecta. Ahora, quizá, entiendes por qué te traje aquí.
Al principio de este viaje exploramos un sueño llamado Roma, el mito de su invencibilidad, de su eternidad.
¿Era ese sueño, entonces, una mentira? ¿Era la puerta de marfil?
No. Lo que has aprendido en el inframundo es que el mito es lo único que sobrevivió a la verdad.
La Roma invicta no es el mármol que queda en el foro.
Es el fantasma que se escapó del cuerpo de Valeriano cuando Sapor lo usó como escabel.
Es la idea que huyó del bosque de Teutoburgo.
Es la última mirada de César antes de morir.
Quise que vieras el abismo para que entendieras que la grandeza de Roma no se forjó en sus victorias, sino en su capacidad de resistir sus fracasos. Su eternidad no se basa en la invencibilidad, por mucho que siglos después aún busquen reflejarse en ella, se basa en la resiliencia .
Ese fantasma, nacido del fracaso, es la herencia que Aecio salvó en los Campos Cataláunicos.
Es el fantasma que te dio las leyes con las que vives, el lenguaje con el que lees estas páginas y con el que no te rindes.
Has estado en el abismo. Has visto morir a Roma.
Y ahora..., mira a tu alrededor. ¿De verdad crees que se ha ido?
Está más viva que nunca. Y, aunque las fuentes escritas muchas veces nos engañen, porque sus historias cruzan normalmente la puerta de marfil y nos intentan llevar por otros caminos, bajo esas historias late la auténtica Roma.
La de la gente de a pie, aquella a la que le daba igual el emperador o los cónsules que hubiera en ese momento.
La que quería sobrevivir un día más. Esa es Roma. Eres tú.
Olvídate de fantasías de un orden perfecto y legiones inmortales. Esa otra Roma es la real, la que no puede morir nunca. Tú tienes el poder de hacerla invicta y aeterna . Mientras recuerdes su memoria y revivas sus historias, nunca morirá.