Capítulo 57
Willa
E l crujido del metal.
El sonido del océano, rompiendo en la playa.
Oscuridad. Dicha.
Luego, sirenas.
Voces.
—Están atrapados…
—¡Traigan a los paramédicos aquí ahora!
Dolor punzante en mi pierna derecha.
Rock. Rock.
—¿Cuánto tardará el helicóptero?
Intenté abrir los ojos pero era como moverme a través de melaza.
Me rendí y volví a caer en el olvido del sueño.
Un golpeteo rítmico. Mi mente buscó la palabra, la atrapó.
La perdió.
La encontró de nuevo.
Helicóptero .
Estaba en un helicóptero.
Rock.
Mi mirada vagó, buscándolo, y se posó en una mujer mayor con cálidos ojos marrones.
—Rock… —murmuré—. ¿Dónde está Rock?
—Todo va a estar bien —dijo ella—. Has tenido un accidente. Te estamos llevando al hospital. —La mujer miró por encima de su hombro—. Dale más de eso.
Oscuridad. De nuevo.