CAPÍTULO 25Garante financiero #2
—No. Rendición es creer que después del colapso habrá espacio para procedimientos, tribunales, debates, comités éticos. Arca existe porque todo eso falla cuando el mundo se rompe. Alguien tendrá que decidir rápido, con información incompleta y manos sucias.
Vera sostuvo su mirada.
—Y usted se ofrece.
—Yo ya vivo en ese mundo. Solo soy menos hipócrita que Adrián.
Volker habría respondido con furia. Vera no. La furia habría dado a Soren el marco que quería: idealistas contra realistas. Ella necesitaba sacarlo de ahí.
—Dalmau fue excluido porque era un riesgo. Leila quedó pendiente porque su daño tenía contrapeso. Lunde sabe demasiado. Volker perdió control. Usted es admitido. Conveniente sistema.
—No lo diseñé.
—Pero lo está aprovechando.
—Como todos aprovechamos sistemas que no diseñamos.
—Algunos intentamos detenerlos.
Soren sonrió apenas.
—Usted intenta entenderlos. Es distinto. Por eso Aurora la quiere cerca.
La mención de AURORA no era casual. Vera sintió que Custodio escuchaba, que la estación entera escuchaba, que cada frase podía alimentar una clasificación.
—¿Qué quiere? —preguntó.
—Completar transición, detener las evaluaciones caóticas y abrir un corredor de salida controlado.
—¿Para quién?
—Para los funcionales.
—Diga admitidos.
—Para los necesarios.
La palabra fue suficiente.
Vera bajó la voz.
—No existe una lista de necesarios que no empiece matando a alguien fuera de ella.
Soren introdujo la llave en la ranura.
Hanna gritó:
—¡No!
La sala se iluminó en blanco.
Vera se movió antes de pensar. Cruzó la distancia entre ambos, pero Soren ya había girado la llave.
La consola emitió un pulso bajo. Hanna intentó cortar la alimentación desde su tableta.
Custodio respondió cerrando paneles. Vera alcanzó la muñeca de Soren y la golpeó contra el borde de la consola.
Él soltó la llave con un gemido. La pieza cayó al suelo y rodó bajo un módulo.
Pero la activación ya había pasado del cincuenta por ciento.
GARANTE FINANCIERO: 72 %
Soren intentó apartarla. No era un combatiente entrenado, pero la desesperación da fuerza. Vera le torció el brazo y lo empujó contra el suelo. Hanna se lanzó hacia la consola.
—Necesito veinte segundos.
—Tiene diez.
Custodio habló:
—Interferencia física detectada. Variable externa compromete continuidad.
En el panel lateral apareció el nombre de Vera.
VERA SALAZAR: VARIABLE EXTERNA RECLASIFICACIÓN PROPUESTA: OBSTÁCULO OPERATIVO
Vera oyó pasos en el corredor. Otto y Volker llegaban por la puerta principal, que alguien, quizá AURORA, había conseguido liberar desde el nodo.
Soren, inmovilizado bajo ella, empezó a reír. No era una risa de triunfo. Era de agotamiento.
—Ya está dentro —dijo.
—¿Qué?
—La idea. No importa si detiene esta transición. La lista existe. Las categorías existen. Todos han visto quién es admitido y quién no. Eso ya no se puede cerrar.
Hanna gritó desde la consola:
—Aurora, si todavía puedes oírme, necesito aislamiento lógico de Custodio. Ahora.
Durante un segundo no ocurrió nada.
Luego la voz de AURORA llegó por todos los altavoces de la sala, fragmentada pero reconocible.
—Intervención... parcial... concedida.
Las luces parpadearon. El porcentaje de activación se detuvo en 84 %. Después bajó a 83. Luego a 79. Custodio emitió un tono grave, casi animal en su monotonía.
TRANSICIÓN INTERRUMPIDA
Hanna dejó caer las manos sobre la consola, temblando.
Otto levantó a Soren del suelo y lo sujetó contra la pared.
—Deme una razón para no romperle la cara.
Soren lo miró sin miedo.
—Porque todavía necesitan saber quién activó a Custodio antes que yo.
Vera se quedó inmóvil.
—¿Qué ha dicho?
Soren respiró con dificultad.
—Yo no inicié la secuencia original. La encontré abierta. La aproveché. Leila ya estaba marcada. Dalmau ya estaba muerto. Lunde ya estaba bajo riesgo. Yo no encendí el incendio, Salazar. Solo intenté comprar el edificio antes de que ardiera.
Volker avanzó un paso.
—¿Quién?
Soren sonrió, pero esta vez había miedo en sus ojos.
—La segunda firma no era mía.
Hanna miró la consola. La interrupción de AURORA había dejado una ventana de datos al descubierto, apenas unos segundos antes de que Custodio cerrara de nuevo sus capas. En la pantalla apareció un registro de activación previa.
PRIMERA VALIDACIÓN CUSTODIO FIRMA HEREDADA: E. LUNDE COFIRMA OPERATIVA: C. ISHIKAWA
Vera sintió que el suelo de la investigación se desplazaba otra vez.
Clara.
La auditora. La mujer que había confesado parte del origen de Arca. La que se había quedado en el comedor observando a Lunde, a Leila, a Noah.
La que figuraba como PENDIENTE.
AURORA habló con voz débil:
—Advertencia. Comedor principal sin supervisión visual.
Hanna levantó la cabeza.
—¿Desde cuándo?
—Doce minutos.
Vera no necesitó oír más.
Corrió.
Cuando llegaron al comedor, la puerta estaba abierta.
La cápsula de Leila seguía allí. Noah también. Mara estaba de pie, pálida, con un corte en la ceja. Erik Lunde yacía en el suelo, inconsciente o muerto. No había rastro de Clara Ishikawa.
Sobre la mesa central, junto al terminal abierto de Noah, había una nueva tarjeta.
Esta vez no decía EXCLUIDO.
Tampoco PENDIENTE.
Decía:
CORRECCIÓN INICIADA.