EPÍLOGO (Para mi padre)
EPÍLOGO:
(Para mi padre)
El hombre que marcó mi vida para siempre.
Mi guía.
Mi ejemplo.
Mi todo.
Aunque tu tiempo en esta vida fue corto,
el amor que dejaste es infinito.
Viviste 56 años,
pero tu presencia ha trascendido cada uno de los días que vinieron después.
El 2 de noviembre de 2025 habrías cumplido 100 años.
Y, aun así,
sigues estando presente.
En cada recuerdo.
En cada instante.
Y en todo lo que soy.
Este libro nace de ti.
De tu amor.
De tu ausencia.
Y de todo lo que dejaste viviendo en mí.
Porque fui,
y siempre seré,
tu Petite Lumière.
Papoe,
Te amo.
Cada nombre en esta historia fue elegido con intención, inspirado en el significado que guarda, como un homenaje sutil a la esencia que representa.