Películas para reír CAMELOT
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CAMELOT

Historiadores, investigadores y pasantes de abogado de todo el mundo se hacen ya hace desde hace tiempo esta misma pregunta: ¿Fue cursi la Edad Media?

La respuesta es un sí rotundo, señoras y señores.

La ubicación del sitio sigue siendo un misterio.

Se cree que el nombre deriva de ‘Camulodunum’, nombre romano de la actual Colchester (en realidad es el mismo nombre, solo que los ingleses pronuncian el latín lastimosamente).

Hay, sin embargo, otras teorías, pues muchos lugares quieren para sí el honor de albergarlo (incluso el alcalde de Villacerezos de la Presa ha dicho algo al respecto).

Es uno de los emplazamientos más recreados en la literatura de ficción, pues aparece en todas las novelas y poemas sobre Arturo, Lancelot y el mago Merlín.

Cuando la historia se llevó al cine, lo que se hizo abundantemente, los decorados los pagaban entre los productores de las diversas películas y así les salía más económico.

El castillo está rodeado de bosques prácticamente impenetrables, lo que dificultaba la entrega a domicilio de las cenas de «El estofado veloz».

En el film , del que les hablamos (aunque, en realidad, les hemos hablado bien poco), una versión del musical de 1960 de Lerner y Loewe, se decía: «Que nadie olvide que hubo una vez un lugar radiante conocido como Camelot».

Bueno: la gente le hizo caso y se olvidó completamente de Camelot, de Lerner, de Loewe y de esta versión, donde sale Richard Harris cantando coplas sajonas, subido encima de un cerezo.

De cualquier modo, la frase se convirtió en un símbolo cultural para la generación hippie , junto con el pachulí, el jabón casero y la artesanía de cuero para vender en esos simulacros de mercadillos medievales que tanto abundan.

Pero, ¡oh, dolor!, este maravilloso castillo no atrae a todo el mundo por igual.

En la película de los Monty Python Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores , el rey Arturo y sus nobles coinciden en que Camelot es «un lugar estúpido» y, haciendo que aumente nuestra admiración montypythonesca, deciden no acercarse por allí para nada en absoluto.