Un lugar
Debí sospechar cuando supe de un trabajo como docente en Cali. Contaba con un campus tropical y exuberante, mujeres deslumbrantes y a medio vestir, y un entorno seguro. ¿Qué tal dos de las tres?
La semana pasada llegaron los acreedores. Se llevaron los pupitres, las mesas y hasta las canecas de la basura. Primero las vaciaron.
Lucho me sugiere subtitular películas.
Me convertiré en pirata.