Capítulo 95
Esteban Esteban aceptó hablar en una habitación tranquila.
—Yo no decidí —dijo. Natalia respondió: —Eso no te hace inocente.
—Lo sé. —¿Quién te daba las instrucciones?
Esteban miró la mesa. —No siempre recibía el nombre.
—Entonces ¿cómo sabías qué hacer? —Porque la estructura estaba preparada.
Natalia sintió un escalofrío. —¿Quién controlaba el dinero?
Esteban respondió: —El beneficiario real.
—¿Nombre? Silencio. —No puedo darte una prueba que no tengo.
Natalia lo observó. Por primera vez, Esteban parecía realmente asustado.