Capítulo 73
El taller Mateo no parecía un hombre peligroso.
Eso lo hizo más inquietante. Cuando Natalia habló con él, respondió con educación.
—Yo solo hice un trabajo. —¿Qué trabajo?
—Preparar un coche. —¿Para qué? Mateo bajó la mirada.
—Me dijeron que tenía que parecer un accidente.
Natalia sintió que el aire se detenía. —¿Quién?
Mateo negó. —Nunca vi al dueño del dinero.
—¿Y Esteban? —Él llevaba las instrucciones.
—¿Julián? —Lo vi una vez. Mateo se quedó callado.
—¿Y la persona que decidió? Mateo tardó.
—Esa persona nunca estuvo conmigo. La frase confirmó una sospecha importante.
El decisor estaba detrás de la operación, no dentro de ella.