Capítulo 11
La advertencia de Samuel Natalia apagó la luz.
Los pasos subieron la escalera. —Natalia.
Era Samuel. Ella abrió. —Podrías haber llamado.
—No podía. Natalia le mostró la carta. —Mi madre sabía que el certificado era falso.
Samuel asintió. —Sí. —Y tú sabías que Eva era mi hermana.
—Siempre lo supe. Natalia lo miró con rabia.
—Entonces no vuelvas a decirme que Eva no era mi hermana.
Samuel sostuvo su mirada. —Nunca quise decir eso.
Lo que quise decir es que te hicieron creer que la desaparición de Eva era una cosa.
En realidad era otra. —¿Qué? —No desapareció porque fuera una desconocida.
Desapareció porque había descubierto lo que ocurrió en 1991.
Natalia apretó la carta. —¿Y tú? Samuel tardó demasiado en responder.
—Yo ayudé a Eva en 2006. —¿A hacer qué? —A encontrar la verdad.