Mi sistema simp Capítulo 184 #2
100%

Capítulo 184 #2

Una agonía desgarradora volvió a inundarle la cabeza. El dolor intenso le impidió mantener el equilibrio y, tras un traspié, se desplomó al suelo.

Sin importarle el polvo que le cubría, Lin Zee se agarró la cabeza y gritó de dolor. Por alguna razón, aquel paseo peatonal junto al río, que normalmente estaba lleno de gente incluso por la mañana, estaba completamente desierto.

El dolor en el pecho y la sensación desgarradora en la mente le nublaron la consciencia. A medida que sus gritos se debilitaban, también sus movimientos fueron apagándose poco a poco.

Un momento después, Lin Zee perdió el conocimiento.

[¡Actualización del sistema completada!]

[El usuario ha regresado a la realidad: antes de conocer a Ruoxi.]

Una bofetada resonó.

—¿Vas a arrodillarte o no, maldito simp?

La mano de Zhang Meiyao le golpeó el rostro sin piedad alguna.

La mente de Lin Zee se despejó en ese instante. Al sentir el ardor en la mejilla y ver la detestable cara de Zhang Meiyao frente a él, se quedó momentáneamente aturdido.

—Esto... esto es...

Extendió ambas manos mientras murmuraba para sí. Al oírlo, Zhang Meiyao puso cara de asco.

—¡Eh! ¡Te estoy hablando, joder!

—¿Vas a arrodillarte o no, maldito simp?

Lin Zee alzó la cabeza, respiró hondo y la miró como quien mira a una idiota.

Al ver cómo la miraba, Zhang Meiyao frunció el ceño y levantó el brazo, dispuesta a golpearlo de nuevo.

Lin Zee le agarró la muñeca y, con la otra mano, le cruzó la cara de una bofetada.

—¡Lárgate! ¿Cuándo coño has aparecido?

Sin dejar de maldecir, Lin Zee le dio una patada en el estómago que la mandó rodando hasta la entrada del hotel.

—¿Eres imbécil o qué? ¿Hasta en sueños tengo que soñar contigo? ¿Y encima me abofeteas? ¡Joder!

Escupió al suelo.

Tras soltar las maldiciones, Lin Zee se dio la vuelta con cara de asco y salió.

Una vez fuera del hotel, Lin Zee sacó un cigarrillo por inercia y lo encendió.

Le dio una calada y soltó el humo.

—¿Por qué coño he soñado con esa zorra? Joder, ¡menuda mierda de suerte!

—No. Tengo que despertarme ya. ¡Ruoxi me está esperando en casa!

Al terminar de hablar, Lin Zee se quedó paralizado de repente al notar el ardor en la mejilla.

El cigarrillo se le cayó de los dedos. Lin Zee se llevó la mano a la mejilla y se la tocó con cuidado.

—No... no estoy soñando...

—¡Sistema!

[Usuario, diga.]

—¿Qué coño está pasando?

—¿Por qué estoy aquí? ¿Qué ha sido eso?

—¿Dónde está Ruoxi? ¿Dónde está Ruoxi?

[¡Actualización del sistema completada!]

[El usuario ha regresado a la realidad: antes de conocer a Ruoxi.]

—¡Te estoy preguntando que dónde está Ruoxi, joder!

[...]

Cuando Lin Zee volvió a preguntar, el sistema dejó de responderle.

El desconcierto y la incredulidad se reflejaron en el rostro de Lin Zee. Acto seguido, rebuscó frenéticamente en sus recuerdos.

—¡La universidad! ¡La entrada de la universidad!

Tras dudar un instante, Lin Zee paró un taxi y se montó.

—¡A la Universidad de Modu! ¡Rápido, a la Universidad de Modu!

Dentro del taxi, Lin Zee se dejó caer contra el asiento y se puso a pensar.

«Si fuera posible, después de conocerme, ¿podrías amarme solo a mí?»

[¡Actualización del sistema completada!]

[El usuario ha regresado a la realidad: antes de conocer a Ruoxi.]

Las palabras de Ruoxi y la voz del sistema le daban vueltas en la cabeza. Un momento después, sacó el móvil, buscó el número de Zhao Qinghan y la llamó.

La llamada dio tono.

—¿Sí? ¿Qué pasa, hermanito?

—¡Prima! ¿Dónde... dónde estás?

—Estoy en la entrada de la universidad. ¿Qué pasa? ¿Por qué suenas tan alterado?

—¡Ruoxi! ¿Está Ruoxi contigo?

Al oír aquello, la voz de Zhao Qinghan al otro lado sonó confusa.

—¿Ruoxi? Sí, está aquí. Me la acabo de encontrar en la entrada de la universidad e íbamos a ir a comer juntas.

—¿Qué pasa?

—Espera, espera. ¿Tú conoces a Ruoxi?

Lin Zee no dio más explicaciones.

—¡Espérame! ¡Prima, espérame en la entrada de la universidad!

Dicho esto, Lin Zee colgó y se dirigió al taxista.

—¡Conductor, dese prisa, por favor!

—Le pago el doble. No, ¡cinco veces! ¡Le pago cinco veces la tarifa!

...

Tras un frenazo en seco, el taxi se detuvo en la entrada de la Universidad de Modu.

Tras pagar cinco veces lo acordado, Lin Zee abrió la puerta y se bajó a toda prisa.

Al bajar, Lin Zee recorrió el lugar con la mirada en busca de Ruoxi y su prima.

—¡Hermanito!

Oyó una voz familiar. Lin Zee miró en esa dirección y vio que, en efecto, era su prima quien lo llamaba. Junto a ella había una figura de una belleza sin igual.

El largo cabello le caía sobre los hombros. Sus delicados rasgos, junto con el vestido blanco, le daban el aspecto de un hada inmortal. Sin duda era Ruoxi.

Como la primera vez que se conocieron, llevaba un vestido blanco y era tan hermosa que no había palabras para describirla.

—Su... Ruoxi...

Lin Zee no prestó la menor atención a su prima. Con la voz temblorosa, echó a correr hacia ella.

Al verlo, Ruoxi esbozó una leve sonrisa, como si hubiera sabido que Lin Zee aparecería.

—Espera... Ruoxi, ¿vosotros dos os conocéis?

Ruoxi tampoco respondió a Zhao Qinghan. Se limitó a sonreír mientras veía a Lin Zee correr hacia ella.

Un instante después, ante la mirada incrédula de Zhao Qinghan, los dos se fundieron en un abrazo.

Lin Zee no dijo nada. Solo la abrazó con fuerza mientras las lágrimas le corrían por las mejillas como un torrente incontenible.

Al oír los sollozos ahogados de Lin Zee, Ruoxi sonrió con dulzura.

—Lin Zee, tonto, no puedes echarte atrás en lo que me prometiste.

—¡Prometiste que te casarías conmigo!

—¡A partir de ahora, solo puedes quererme a mí!

—Ya nos lo juramos con el meñique.

Lin Zee la apartó un poco para mirarla de frente, sujetándola por los hombros.

Una sonrisa radiante le iluminó el rostro mientras su mirada iba de un ojo a otro de Ruoxi, contemplándola embelesado.

—¡De acuerdo!

—¡Te lo prometo!

—¡Nos lo juramos con el meñique! ¡Todo lo que dijimos vale!

—Me casaré contigo... Ruoxi...

—Te quiero...

Apenas terminó de hablar, Lin Zee besó los labios rosados de Ruoxi.

Esta vez, Lin Zee la besó con intensidad.

En ese instante, la voz del sistema resonó también en la mente de Lin Zee.

[Sistema: Objetivo vinculable detectado.]

[Nombre: Ruoxi]

[Edad: 19]

[Apariencia: 97]

[Pureza: 100%]

[Progreso de conquista: ∞%]

[Cuando el viento dorado y el rocío de jade se encuentran, superan innumerables cosas del mundo mortal.]

[El amor verdadero no necesita vinculación. Portador, atesóralo.]

...

(Fin)