La fecha #4
—Sesiones colectivas.
Laura la detuvo.
—Eso describe cualquier seminario.
—Ya sé.
—Dilo de todos modos.
—Describe cualquier seminario.
Gael llegó a la última página.
Había un cuadro estadístico.
Número de personas inscritas inicialmente: veinticuatro.
Participación irregular.
Personas con asistencia suficiente para considerarse activas al cierre:
DIECISIETE.
Bruno se levantó tan rápido que la silla rozó el piso.
—No.
Gael no se movió.
Daniel leyó otra vez.
—Diecisiete activos.
Eduardo sintió que todas las explicaciones posibles intentaban llegar al mismo tiempo.
Selección administrativa. Deserción normal. Un número casual. Una categorización hecha años después. Una coincidencia que ahora pesaba porque ellos ya sabían qué mirar.
Las dejó pasar una por una.
—¿La cifra estaba en el documento original o la calculó quien hizo la versión pública?
Gael revisó el encabezado de la tabla.
—Parece parte del informe original, pero necesitamos confirmarlo.
—Entonces no la trates como dato completamente independiente todavía.
Bruno giró hacia él.
—Profesor, son diecisiete.
—Sí.
—Nosotros éramos diecisiete en el auditorio.
—Sí.
—El otro seminario terminó con diecisiete activos y tuvo un incidente el día diecisiete.
—Eso dice la versión pública.
—¿Y qué chingados necesita para decir que esto está raro?
Eduardo respondió sin dureza.
—Ya dije que está raro hace tiempo.
Bruno se calló.
—Lo que no voy a decir es que sé por qué.
Eso fue diferente.
No era rechazo.
Era límite.
Gael agregó dos filas a su tabla.
17 — FECHA — INCIDENTE COLECTIVO / SUSPENSIÓN DEL SEMINARIO HISTÓRICO — DOCUMENTO INSTITUCIONAL.
17 — CANTIDAD — PARTICIPANTES ACTIVOS AL CIERRE DEL SEMINARIO HISTÓRICO — PENDIENTE CONFIRMAR ORIGEN DE CÁLCULO.
Después añadió una columna que no había usado antes:
FUERZA DEL VÍNCULO CON DAÑO
Para la fecha del incidente escribió:
ALTA COMO ASOCIACIÓN TEMPORAL / CAUSALIDAD DESCONOCIDA.
Para la cantidad:
MEDIA / DEFINICIÓN ADMINISTRATIVA.
Bruno volvió a sentarse.
—No sé si admiro eso o quiero aventar su computadora por la ventana.
—No es mía —dijo Gael.
—Entonces mejor.
Laura estaba leyendo la cronología.
—Hay otra cosa.
Señaló la fecha de suspensión.
—El incidente ocurrió en la última sesión programada antes de una pausa académica.
Daniel revisó el programa original.
—Sí.
Rebeca preguntó:
—¿Y nosotros tenemos alguna pausa cerca?
Eduardo dejó el marcador quieto.
Esa pregunta sí tenía consecuencias prácticas.
Gael abrió el calendario institucional.
Habían pasado casi cuatro semanas desde el cumpleaños de Bruno.
El siguiente día diecisiete estaba cerca.
No era viernes.
No era eclipse.
No era equinoccio.
No coincidía con ninguna fecha religiosa universal.
Era un día ordinario de calendario.
Y caía dos días después de la última sesión colectiva que tenían programada antes de un periodo de actividades reducidas.
Bruno leyó.
—Dos días.
Nadie dijo nada.
Eduardo preguntó:
—¿Qué tan cerca estamos del diecisiete?
Gael respondió:
—Cuarenta y ocho horas y algo.
—No “y algo”.
Gael revisó.
—Cincuenta y una horas para medianoche del diecisiete.
Laura lo vio.
—No vamos a contar horas.
—Correcto —dijo Eduardo.
Gael cerró el reloj.
Pero ya todos habían hecho la cuenta.
* * *
La discusión sobre astronomía empezó por Bruno.
—Si estamos haciendo esto completo, falta el cielo.
Eduardo levantó los ojos.
—No.
—¿Cómo que no? Osiris, Egipto, luna, estrellas, tarot. Algo tiene que pasar arriba.
—No.
—Déjeme buscar.
—Puedes buscar. No voy a aceptar que una posición planetaria cause lo que está ocurriendo sin evidencia física.
Bruno abrió las manos.
—Ni he dicho qué planeta.
—Precisamente.
Daniel intervino.
—Tiene sentido revisar una cosa.
Eduardo dejó pasar un instante.
—No astrología. Astronomía. Si alguna fuente antigua vincula el diecisiete con una fase lunar o posición observable, podemos comprobar si el próximo diecisiete reproduce esa condición. Aunque sea para descartarlo.
Gael aprobó.
—Prueba contra la hipótesis.
Eduardo cedió.
—Bien. Pero separamos tres cosas.
Escribió en una hoja, no en el pizarrón:
ASTRONOMÍA = POSICIONES Y FENÓMENOS FÍSICOS MEDIBLES.
ASTROLOGÍA = SISTEMA SIMBÓLICO / NO EVIDENCIA CIENTÍFICA DE CAUSACIÓN.
USO INTENCIONAL DE UN EVENTO ASTRONÓMICO = POSIBLE SI UN AUTOR HUMANO LO ELIGE.
Bruno leyó.
—Le faltó “no divertirse”.
—No es obligatorio.
Revisaron.
No había eclipse.
No había un evento astronómico extraordinario visible desde la ciudad que justificara convertir la fecha en algo excepcional.
La Luna tendría una fase ordinaria.
Los planetas seguían trayectorias completamente normales porque eso hacen los planetas.
Bruno encontró una página que prometía “portal energético 17:17”.
Gael la cerró sin leerla.
—Dictadura.
—Higiene.
Daniel regresó a Plutarco.
—Aquí sí hay una referencia lunar. Dice que el final de Osiris se situaba en el diecisiete y lo relaciona con el momento en que el periodo de luna llena ya había pasado.
Eduardo leyó.
—Eso pertenece a la interpretación antigua del ciclo, no a una ley de muerte.
—Sí.
—¿La condición se repite en nuestro próximo diecisiete?
Gael consultó un calendario astronómico confiable.
—No de manera equivalente.
Bruno parecía decepcionado.
—Entonces el cielo no coopera.
—Mejor —dijo Laura.
—¿Por qué mejor?
—Porque nos quita una excusa para convertir esto en destino.
Gael dejó la página abierta.
—También significa que si alguien eligió la fecha, no parece estar copiando literalmente esa parte del mito.
—Eso sí es válido.
Rebeca observó la tabla.
—Entonces el diecisiete puede tener significado cultural sin que el universo haga nada especial ese día.
—Exacto.
—Eso lo vuelve más humano.
Nadie respondió.
Porque “más humano” ya no tranquilizaba tanto como antes.
* * *
Álex llegó cuando la reunión ya debía haber terminado.
No porque lo hubieran llamado.
Camila le había escrito que seguían en la facultad y él pasó a dejarle un cargador que ella había olvidado.
Se detuvo en la puerta al ver a todos.
—¿Interrumpo?
Bruno respondió:
—Estamos decidiendo si el universo nos odia por motivos matemáticos.
Álex miró a Camila.
—¿Traducción?
—No le hagas caso.
Eduardo se puso de pie.
—Hay información nueva que puede contaminar tu recuerdo antiguo.
Álex entendió inmediatamente.
—Entonces me voy.
Camila lo detuvo.
—Espera.
Volteó hacia Eduardo.
—¿Ya importa protegerlo de esto? Él ya dejó por escrito todo lo que recordaba antes de la reunión del auditorio.
Eduardo pensó.
—¿No ha agregado nada desde entonces?
Álex negó.
—Nada que confíe como recuerdo previo.
—¿Y conserva separado lo que apareció después?
—Sí.
Gael intervino:
—Entonces la contaminación ya puede registrarse con tiempo.
Eduardo no respondió enseguida.
Laura lo hizo.
—También es parte del grupo afectado. Mantenerlo siempre afuera empieza a ser otra forma de alterar el contexto.
Eduardo aceptó.
—Quédate.
Álex entró.
—Qué honor.
Camila le dio su silla y se sentó sobre el borde de una mesa.
Rebeca resumió únicamente hechos.
El seminario antiguo. La fecha diecisiete. Los diecisiete participantes activos. Las asociaciones culturales que habían encontrado. Las asociaciones que las contradecían.
Álex escuchó sin interrumpir.
Cuando terminaron, no preguntó por Italia.
No preguntó por Osiris.
No preguntó por la Biblia.
Preguntó:
—¿Quién sabía que ustedes iban a encontrar el archivo hoy?
Gael levantó la cabeza.
—Nadie sabía qué contenía.
—Eso no pregunté.
Eduardo lo observó.
Álex continuó:
—¿Quién sabía que iban a revisar esto juntos?
—Nosotros —dijo Laura.
—¿Cuántos?
Eduardo respondió:
—No conviertas eso en otro número.
Álex hizo una mueca.
—No voy por ahí.
Señaló la pantalla.
—Si alguien está eligiendo símbolos para que ustedes los encuentren, entonces no necesita que el número tenga poder. Solo necesita saber qué van a hacer cuando lo vean.
Gael pensó en el mensaje del archivo.
NO SIGAS BUSCANDO HACIA ATRÁS.
Álex terminó:
—Tal vez no les está diciendo “voy a matarlos el diecisiete”. Tal vez quiere que ustedes mismos lleguen a esa conclusión.
La frase cayó peor que cualquier referencia esotérica.
Eduardo no la descartó.
—Eso es plausible.
Bruno exhaló.
—Gracias, Álex. Nos hacía falta otra opción horrible.
Álex se encogió de hombros.
—De nada.
Camila seguía viéndolo.
—¿Por qué pensaste eso?
Álex tardó.
—Porque así funciona el miedo cuando alguien sabe empujarlo.
No explicó más.
Eduardo tampoco se lo pidió.
Gael abrió la pestaña de riesgo indirecto que había creado después de hablar con Tomás.
EL MENSAJE PUEDE NO SER EL DAÑO. PUEDE MODIFICAR LA CONDUCTA QUE PRODUCE EL DAÑO.
Debajo añadió:
EL SÍMBOLO PUEDE NO SER LA PREDICCIÓN. PUEDE MODIFICAR LO QUE ESPERAMOS Y HACEMOS.
Álex leyó.
—Eso.
Eduardo sintió algo incómodo.
No miedo exactamente.
Reconocimiento.
La amenaza podía funcionar incluso si no había profecía.
Si todos creían que el diecisiete era peligroso, dormirían menos. Cambiarían rutas. Se vigilarían. Evitarían estar solos. Se agruparían. Sospecharían.
Y alguien que conociera esas modificaciones podría aprovecharlas.
La Muerte no necesitaba existir como persona para que una idea sobre la muerte cambiara la conducta.
Esa frase sí pertenecía a su disciplina.
Y por eso le preocupó más.
* * *
Rosita apareció cerca de las ocho.
No entró en la reunión.
Asomó la cabeza por la puerta.
—¿Siguen aquí?
Laura revisó la hora.
—Desgraciadamente.
Rosita vio las computadoras abiertas, los libros, las hojas y a Álex sentado junto a la pared.
—Eso parece tesis colectiva.
Bruno respondió:
—Peor. Estamos investigando números malditos.
Gael cerró los ojos.
—No estamos investigando números malditos.
—Ah, bueno. Entonces me quedo tranquila.
Llevaba una carpeta de servicios escolares.
—Vengo a avisar que mañana van a cerrar temprano este pasillo por mantenimiento eléctrico. Si necesitan el espacio, tienen que salir antes de las siete.
—Gracias.
Rosita iba a irse cuando vio la pantalla de Gael.
No el contenido completo.
Solo la fila grande con:
XVII / VIXI
Se detuvo.
Muy poco.
Lo suficiente para que Gael lo notara.
—¿Conoce eso? —preguntó.
Eduardo volteó hacia él.
Demasiado tarde.