CAPÍTULO 12 — Interior de la Torre
BLOQUE 1
Aquella noche, con todo el equipo posicionado estratégicamente tanto en el exterior como en el propio interior de la torre, ya con acceso seguro gracias al refuerzo estructural completado días atrás, esperaron la propia hora exacta con una expectación considerable,
conscientes de que aquella octava repetición podría representar, finalmente, la confirmación completa de todo lo que llevaban días investigando.
A las tres y once minutos exactos, el mecanismo se activó una vez más, con Adrien y el técnico de restauración observando directamente, por primera vez, el propio proceso interno completo desde dentro de la torre,
mientras Lucía grababa cada detalle con instrumental colocado estratégicamente en múltiples ángulos.
---El componente de registro se está moviendo ---informó Adrien por radio, con la voz cargada de una excitación considerable---. Parece estar completando, efectivamente, algún tipo de secuencia final.
BLOQUE 2
Cuando la propia secuencia de campanadas terminó, con la última nota resonando durante varios segundos antes de disiparse por completo en el propio silencio nocturno, el mecanismo, para sorpresa considerable de todo el equipo, no se detuvo simplemente como en las siete ocasiones anteriores.
Un chasquido adicional, mecánico pero inconfundible, resonó desde el propio componente de registro, seguido de un breve movimiento que ninguno había presenciado en las noches anteriores.
---Algo se abrió ---confirmó el técnico de restauración, examinando con cuidado el propio mecanismo bajo la luz de su linterna---. Un pequeño compartimento, prácticamente invisible hasta este mismo momento, disimulado dentro del propio sistema de contrapesos.
BLOQUE 3
Gabriel, subiendo de inmediato hacia el interior de la torre apenas escuchó aquella confirmación por radio, encontró al resto del equipo ya reunido alrededor del propio compartimento recién revelado, conteniendo, con extremo cuidado, un pequeño objeto envuelto en lo que parecía ser tela encerada,
protegida durante siglos enteros de cualquier deterioro por humedad.
---Esto explica por qué el mecanismo necesitaba exactamente ocho activaciones completas ---dijo Adrien, examinando el propio compartimento con una fascinación considerable---.
No era simplemente una secuencia de información codificada en sonido.
Era, también, un mecanismo físico de apertura, diseñado para requerir ocho repeticiones exactas antes de revelar lo que fuera que estuviera escondido en su interior.
Lucía, extrayendo con extremo cuidado el propio objeto envuelto, sintió que el corazón se le aceleraba ante la magnitud evidente de aquel hallazgo.
---Necesitamos abrir esto con el máximo cuidado posible, con la misma protocolo que aplicamos a cualquier hallazgo de esta naturaleza ---dijo, aunque sin poder disimular del todo la propia emoción acumulada de aquel momento culminante.
Gabriel, sintiendo la misma expectación compartida por todo el equipo, ofreció una última consideración antes de proceder con el propio desenvolvimiento cuidadoso de aquel objeto recién descubierto.
---Después de ocho noches de campanadas misteriosas, y después de días enteros de investigación acelerada contra un plazo cada vez más ajustado, finalmente vamos a saber exactamente qué es lo que este lugar llevaba siglos enteros protegiendo en completo silencio.