Las Campanas de Galicia (El Código del Camino de Santiago 8) CAPÍTULO 9 — El Parque Eólico
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CAPÍTULO 9 — El Parque Eólico

BLOQUE 1

Antes de proceder con cualquier gestión formal para intentar detener o retrasar las obras, Gabriel consideró prudente establecer contacto directo con la propia empresa responsable,

buscando entender su perspectiva antes de asumir cualquier postura confrontativa innecesaria dado lo delicado del propio proyecto energético en cuestión.

La reunión, organizada con considerable rapidez gracias a la propia gestión de Freixeiro a través de contactos municipales, se celebró en las oficinas temporales que Ventos Atlánticos mantenía cerca de la propia obra,

con un ingeniero de proyecto llamado Marcos Iglesias recibiendo al equipo con una cortesía profesional que revelaba, sin embargo, cierta tensión evidente ante el propio motivo de la visita.

---Entiendo la preocupación patrimonial, doctor Llorente, pero también necesito que entienda la nuestra ---dijo, tras escuchar la explicación completa que Gabriel le ofreció sobre el propio mecanismo descubierto---.

Este proyecto representa una inversión considerable, con plazos comprometidos ante inversores y ante la propia administración regional.

Cualquier retraso significativo tiene consecuencias económicas reales, no solo para la empresa, sino también para la propia comunidad que espera los empleos y los ingresos que este parque eólico va a generar.

BLOQUE 2

Gabriel, procesando aquella perspectiva con una comprensión genuina que reflejaba plenamente la propia madurez acumulada a lo largo de tantas investigaciones anteriores, ofreció una propuesta que buscaba equilibrar ambos intereses legítimos.

---No buscamos detener el proyecto completo, señor Iglesias ---aclaró---. Buscamos, únicamente, una pausa temporal en la fase específica de cimentación más intensiva, el tiempo suficiente para documentar adecuadamente cualquier hallazgo patrimonial antes de que resulte dañado irreversiblemente.

Iglesias, considerando aquella propuesta con cierta cautela profesional, ofreció una respuesta que reflejaba las limitaciones reales de su propia posición dentro de la empresa.

---Puedo elevar su solicitud a la dirección general, pero no tengo autoridad personal para autorizar ninguna pausa, por breve que resulte, sin instrucciones explícitas desde arriba ---explicó---.

Y le seré honesto: la dirección va a priorizar, casi con seguridad, el propio cronograma comprometido, a menos que exista una orden legal formal que los obligue a proceder de otra manera.

BLOQUE 3

Gabriel, procesando aquella respuesta con la misma determinación que había caracterizado cada desafío institucional anterior de la saga, sintió que la propia situación exigiría, casi con certeza, una intervención formal considerablemente más allá de cualquier negociación directa y cordial.

---Entiendo su posición, señor Iglesias, y se lo agradezco genuinamente ---dijo---.

Vamos a proceder, entonces, por la vía formal correspondiente, aunque preferiría, sinceramente, encontrar una solución que no dependa exclusivamente de un proceso legal potencialmente largo y costoso para ambas partes.

Iglesias, considerando aquella respuesta con un respeto evidente hacia el propio enfoque conciliador de Gabriel, ofreció una última consideración que representaba, quizás, la mejor vía disponible dentro de sus propias limitaciones.

---Si consiguen una orden de Patrimonio Nacional con la urgencia suficiente, mi propia empresa va a cooperar plenamente, se lo aseguro ---dijo---.

Nadie aquí quiere ser recordado como la compañía que destruyó un hallazgo histórico importante.

Simplemente necesitamos que la propia autoridad correspondiente tome esa decisión formalmente, para poder justificar cualquier retraso ante nuestros propios inversores.

Gabriel, saliendo de aquella reunión con una comprensión considerablemente más completa de la propia complejidad institucional que enfrentaban, se dirigió de inmediato hacia el resto del equipo con una determinación clara sobre el siguiente paso necesario.

---Necesitamos esa orden de Patrimonio Nacional, y la necesitamos con la máxima urgencia posible ---dijo---. Diez días ya no parecen tantos, considerando todo lo que todavía tenemos por hacer.