CAPÍTULO 6 — Bajo Vibración Constante
BLOQUE 1
Gabriel, decidido a confirmar técnicamente la propia hipótesis sobre las vibraciones antes de proceder con cualquier gestión formal, contactó a un ingeniero civil especializado en geotecnia,
recomendado por la propia doctora Rúas dada su experiencia previa colaborando en proyectos de conservación patrimonial afectados por obras cercanas.
El ingeniero, un hombre metódico llamado Xoán Carlos Represas, llegó a Vilarmide esa misma tarde con instrumental especializado para medir con precisión la propia transmisión de vibraciones a través del subsuelo local.
---El tipo de terreno en esta zona, con predominio de roca granítica considerablemente compacta, permite que las vibraciones viajen distancias sorprendentemente largas sin perder demasiada intensidad ---explicó,
mientras instalaba sus propios sensores tanto cerca de la iglesia como en las inmediaciones de la propia obra eólica---.
Dos kilómetros no representan, en absoluto, una distancia excesiva para este tipo de transmisión, especialmente considerando la magnitud de maquinaria pesada involucrada en trabajos de cimentación profunda.
BLOQUE 2
Las mediciones, completadas durante varias horas de monitoreo continuo, confirmaron con precisión técnica la propia hipótesis que el equipo ya sospechaba.
---Las vibraciones generadas por la maquinaria de cimentación llegan hasta la propia iglesia con una intensidad medible, aunque considerablemente atenuada respecto al origen ---confirmó Represas, mostrando los propios datos recopilados---.
Y lo más interesante: la frecuencia dominante de esas vibraciones coincide, de manera notable, con lo que ustedes describieron como la propia frecuencia de resonancia de las campanas activadas.
Adrien, procesando aquella confirmación técnica con una satisfacción académica considerable, sintió que la propia investigación ganaba, finalmente, el rigor científico necesario para respaldar cualquier gestión formal posterior.
---Esto confirma completamente nuestra hipótesis ---dijo---.
El mecanismo antiguo, diseñado originalmente para activarse con vibraciones de una frecuencia específica, quizás producidas deliberadamente por otro sistema de campanas cercano en su momento original, ahora responde a las vibraciones de la maquinaria pesada,
que casualmente coinciden con esa misma frecuencia sensible.
BLOQUE 3
Represas, considerando la magnitud de aquel hallazgo con una perspectiva profesional adicional, ofreció una advertencia considerable sobre la propia continuidad de las obras.
---Si la fase actual de cimentación ya genera vibraciones capaces de reactivar un mecanismo del siglo XVI, la siguiente fase, considerablemente más intensiva según el propio cronograma público del proyecto,
podría generar vibraciones lo bastante intensas como para dañar estructuralmente cualquier elemento antiguo y frágil relacionado ---advirtió---.
Si de verdad hay algo de valor histórico bajo esta iglesia, recomendaría encarecidamente actuar antes de que esa siguiente fase comience.
Gabriel, procesando aquella advertencia con una urgencia renovada, formuló la pregunta práctica que representaba, para todo el equipo, el siguiente paso inmediato necesario.
---¿Cuánto tiempo tenemos, aproximadamente, antes de que empiece esa siguiente fase más intensiva?
Represas, consultando el propio cronograma público disponible del proyecto, ofreció una respuesta que confirmó la urgencia considerable de la situación.
---Según los propios permisos municipales que pude revisar, apenas diez días, quizás menos si el clima favorece un avance más rápido de lo habitual ---dijo---. Les recomiendo, sinceramente, que actúen con toda la urgencia posible.
Lucía, procesando aquel plazo con una determinación renovada, sintió que la propia investigación acababa de transformarse, de golpe, en una carrera considerablemente más urgente de lo que cualquiera había anticipado apenas un día atrás.