LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 17
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CAPÍTULO 17

Rebeca y Paulina lloran de emoción al aprender en su estudio de la Biblia que los muertos serán resucitados, lo que Zilá les demuestra por medio de varios textos bíblicos.

Esta esperanza les parece maravillosa, pues gracias a ella, podrán volver a ver a su querida madre, a quien tanto echan de menos; Zilá añade para su tranquilidad que serán resucitados justos e injustos, según la Biblia.

Esta esperanza emociona sobremanera a Anaraida, que empieza a estudiar ese mismo día con Zilá, lo que alegra a sus hermanas, que bendicen su decisión y dan gracias de que la esperanza de la resurrección le haya abierto los ojos de tal manera que ha querido estudiar.

Asahel y Maximiliano toman café a solas en El Diamante, donde conversan sobre lo que han cambiado sus vidas desde que estudian la Biblia con los Testigos de Jehová, pues acaban de ser nombrados publicadores no bautizados.

La pareja se mira con amor aún, mas reprimen sus impulsos por cuanto está cambiando su perspectiva de la vida.

Además, Asahel, para evitar que vuelvan a hablar de su relación de pareja, le confiesa que se ha enamorado de Lara Ríos, lo que Maximiliano no se cree, pues acaba de reconocer que aún no le ha olvidado.

Diana Guadalajara es encarcelada tras un intenso interrogatorio en el que ha confesado todos sus crímenes al Comisario Figueroa, que desea en voz alta que en España existiera la pena capital, pues exigiría a un juez que fuese condenada a muerte por ser el cerebro de tantos crímenes.

Natanael acepta a escondidas de Lemuel estudiar la Biblia, pese a saber que su novio odia a los Testigos, pues según él, les lavaron el cerebro a Asahel y Maximiliano para que rompieran su relación.

Pero a Natanael no le agrada ocultarle algo tan importante.

En un arranque de sinceridad mientras regresan de pasar un fin de semana en Alicante, Natanael le confiesa a su novio que le atrae la idea de ser Testigo de Jehová, lo que enfurece a Lemuel al volante y comienza a gritar que en cuanto lleguen a Madrid su relación se acabará, pues no estará más tiempo con una persona que tenga pretensiones de entrar en lo que considera una “secta peligrosa”.

Asustado por su reacción, Natanael le pide que se calme, mas Lemuel, más enfurecido y agitado aún, pierde el control del vehículo, que se sale de la carretera y da vueltas de campana en una cuneta hasta acabar explotando, segando la vida de la pareja.

La noticia de la tragedia no tarda en llegar a la casa de los Montenegro, donde Asahel se desmaya como presagiando algo terrible.

Al despertar, Maximiliano, que ha ido de visita, no tiene más remedio que ser el portador de la noticia, que hace llorar a gritos a Asahel, a quien durante el entierro de Natanael y Lemuel, Alejandro consuela hablando de la esperanza de la resurrección, lo que Asahel agradece, aunque se le hace cuesta arriba pensar en cómo será la vida sin su gemelo.

Topacio Riobueno se siente vacía por haber dejado su religión de toda la vida, lo que comenta con Zhandra, expresando abiertamente su determinación de volver a ser Testigo de Jehová, lo que indigna a Zhandra, que replica con mirada de desdén que no piensa seguir viviendo con ella si da tales pasos.

Agar no puede callar por más tiempo el gran secreto que ha guardado a su hijo Enoc, por lo que aprovecha un paseo a solas por Torrevieja para confesarle que su padre no era Antonio Isidro Avellaneda sino el mesonero toledano Josué Riazor, lo que deja patidifuso a Enoc.

Días después, Francisco y Flora reciben una visita en su casa; se trata de los Testigos de Jehová Génesis y Jezabel, a quienes invitan a pasar atraídos por la buena conducta y vestimenta de las jóvenes.

Mientras toman café con pastas, el matrimonio de edad avanzada formula preguntas que Génesis y Jezabel Molinares responden con la Biblia en la mano, la versión que los Testigos usan, titulada Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.

Asahel, que desde que dejó de vivir con Maximiliano vive en La Latina con sus hermanos y primos, llora muy a menudo la muerte de su hermano gemelo y espera verlo resucitado en un futuro.

Diana Guadalajara confiesa los nombres de sus últimas víctimas, entre ellas Fernanda Tejeiros -de quien Eva denunció su desaparición-, aunque admite que no le dio muerte ella misma sino Anastasia Guillén Cuervo.

Por su parte, Inés Guillén y Trinidad se van por una larga temporada a Buenos Aires para olvidar lo que han sufrido por la muerte de Loreto, lo que el resto de su familia comprende.

Zhandra se va a vivir a Boston a fin de alejarse de Topacio, a quien odia por su decisión de volver a ser Testigo, lo que da mucha pena a Topacio, que no cesa en su resolución por mucho que le duela la actitud de su hermana.

Las enseñanzas de la Biblia sobre vivir modestamente no tardan en hacer mella en las hermanas Olivares, que deciden vender la que ha sido su casa, pues van a mudarse al centro de Madrid para estar más cerca del salón de reuniones donde acuden tres veces por semana, a fin de pasar más tiempo en la predicación, ya que en noviembre son nombradas publicadoras no bautizadas en la congregación para regocijo de su maestra, Zilá, que seguirá ejerciendo de asistenta en la nueva casa de las Olivares; serán vecinas de los Montenegro Castaño, pues su piso está debajo del suyo, en la quinta planta del edificio más alto de la céntrica Calle San Millán.

Ginés Cuervo regresa de un largo viaje por Norteamérica, viaje durante el cual ha decidido visitar a Rosalía para confesarle que la ama.

La dueña del Spa Pelayo se ha teñido de rojo, un look moderno que le rejuvenece, y no solo por el cabello sino porque atrás ha quedado su costumbre de vestir de negro.

Rosalía es una mujer nueva, decidida a darse una segunda oportunidad en la vida.

Rebeca y Paulina salen a predicar en grupo con Génesis y Jezabel, de quienes se han hecho grandes amigas con el paso de tantos meses unidas por las enseñanzas de la Biblia.

Matthew Williams y Steven se llevan a Piero de nuevo de gira, mas esta vez se amplía a toda Europa, continente donde ha conseguido millones de fans gracias a sus primeros discos.

Zafiro Barrionuevo y Ángel Jesús visitan a Alejandro, lo que disgusta al hermano Testigo, pues no le parece buena idea que se haya atrevido a ir a presentarle a su novio sabiendo que los testigos no aceptan la homosexualidad.

ALEJANDRO: Váyanse. Los homosexuales no son bien recibidos en mi casa.

ÁNGEL JESÚS: Pues vale, homófobo. Pareces olvidar que soy tu hermano.

ALEJANDRO: Mientras seas un desviado, no eres mi hermano. ¡Lárguense!

Una vez que Ángel Jesús se ha ido furioso con Zafiro, Alejandro le cuenta a Abel Molinares que su hermano está expulsado y que al que llama su novio, Zafiro Barrionuevo, pertenecía a la Congregación Puerta de Atocha y también es un expulsado, por lo que Abel le da un abrazo, intuyendo lo duro que ha debido ser para él echar de casa a su propio hermano, mas le admira por haber sido leal a la exhortación de no tener tratos con personas expulsadas, aunque se trate de miembros de la familia.

Al regresar a su casa, Zafiro y Ángel Jesús lloran abrazados por el encontronazo que acaban de tener con Alejandro.

Pero su llanto también es de arrepentimiento por haberse desasociado, es decir, por haber mandado tiempo atrás cartas en las que manifestaban su renuncia a ser reconocidos como Testigos de Jehová.

Aunque les duele la idea de tener que romper, deciden hacerlo, resueltos a volver a pertenecer a su religión.