LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 13
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CAPÍTULO 13

Mientras Cecilia se ducha en la habitación del hostal escuchando la radio, su sobrina Yanire llora en su cama en silencio la muerte de su madre, mas recuerda lo malvada que ha sido y se seca las lágrimas recordando que no está sola, pues sabe que su tía la cuidará siempre.

Para distraerse, saca sus pinturas y su carpeta de folios, donde comienza a dibujar a los personajes de su película preferida de Walt Disney, El Rey León.

Eva y Marisol deciden ir al final esa noche a ver a Adelaida para devolverle sus pertenencias, lo que la bella joven agradece mucho y les presenta a Coré Figueroa como su novio, lo que sorprende a sus amigas, mas les felicitan y saludan cariñosamente al novio de Adelaida, a quien dan el pésame por la muerte de Josué Riazor.

Al notar como le cambia el semblante ante tan inesperada noticia, se percatan de que Adelaida no sabía nada.

Se echa a llorar, como es natural y pide explicaciones sobre lo que acaban de decir.

MARISOL: Siento mucho que te hayas enterado así. Tu padre... Se suicidó después de tu marcha.

ADELAIDA: ¡No puede ser! ¡Es por mi culpa! No debí dejarlo solo. Lo que no me explico es no haberme enterado hasta ahora. ¿Cómo lo sabéis?

MARISOL: Mi tía, Agar, la que trabaja en el tanatorio de Toledo, nos lo contó.

Al parecer eran amantes, y casualmente hoy fue a visitarlo por sorpresa, pero su sorpresa se convirtió en desgracia al encontrarlo de cuerpo presente.

Tengo entendido que intentaron localizarte, pero recuerda que Anastasia tenía tu móvil.

Ella debió recibir la noticia en tu nombre.

ADELAIDA: Necesito verlo para despedirme de él -dice entre sollozos.

EVA: Me temo que no podrá ser. Haciéndose pasar por ti, Anastasia ordenó que fuera incinerado según su última voluntad -replica mientras los tres abrazan a la desconsolada joven.

ADELAIDA: ¡Maldita perra! ¡Mil veces diré maldita perra!

CORÉ: Cariño, lo siento mucho.

ADELAIDA: Gracias... -tercia mientras Coré seca sus lágrimas con sus besos. -Ya no se puede hacer nada. Pero nunca me perdonaré haberlo dejado solo por irme con Anastasia.

MARISOL: No queda de otra, guapa. Tienes que reponerte y seguir adelante.

ADELAIDA: Nunca lo olvidaré. Le perdono haberme tenido engañada toda la vida. Aunque no lleve su sangre, Josué siempre será mi padre.

EVA: Por supuesto, cielo. Cuando quieras, te ayudaremos a exigir que te entreguen sus cenizas.

ADELAIDA: Muchas gracias. Necesito tenerle siempre cerca, aunque sea en una urna.

MARISOL: No te sientas culpable, corazón. De seguro él vio lógica tu reacción de irte con Anastasia.

ADELAIDA: Muchas gracias por habérmelo informado. Estuve llamando al mesón, y con razón nadie me lo cogía.

Piero pone punto final al improvisado concierto subiendo al escenario acompañado de Natanael, Asahel, Maximiliano y Lemuel, que le hacen de coro en la última canción de la noche, La dueña de mis ojos, que no es propia, sino del cantante Marcos Llunas.

Cecilia y Yanire se van a cenar juntas al Telepizza de la Calle Isabel Tintero, donde conocen a Blancanieves y Adrián a raíz de admirar Blancanieves los bonitos ojos de Yanire, lo que la niña agradece y acaban presentándose.

Ya que deben esperar a su pedido, Adrián ofrece a Cecilia y Yanire sentarse a su mesa, lo que la mujer, desesperada por conocer gente nueva, acepta, y acaba contándoles su situación hablando de lo mal que trataba Julina a la niña, lo que parece rocambolesco a la pareja.

Contrariamente a lo que pensaban sus hermanas, Paulina es sorprendida por Piero, que sin preámbulos, le declara su amor -aun a sabiendas de que es menor de edad-. Ella, emocionada, acepta ser su novia, aunque pueda parecer una locura e intuye que a su familia no le hará gracia.

Rosalía vuelve a la mansión familiar, a la que ha decidido cambiar el nombre, pues no desea que nada le recuerde a su inicuo esposo; desde ese día se llamará Mansión Rosalía, lo que agrada mucho a Morelia, pues comprende que no quiera dejar rastro de Ariel.

Cambiando de tema, Rosalía le cuenta al ama de llaves lo sucedido con Piero, lo que entusiasma a la mujer, a Monalisa y a la pequeña Dulce María, a quien hace mucha ilusión que su hermano vaya a ser cantante.

De regreso a su residencia madrileña situada en el Barrio de Salamanca, Steven comenta con su hermano Matthew lo acertado que ha sido proponer un contrato discográfico a Piero Velázquez, pues considera que tiene mucho futuro en el mundo de la música.

Ambos están satisfechos y felices por haber descubierto esa noche un nuevo talento.

Minutos después de terminar de cenar, Cecilia y Yanire se marchan, agradeciendo la tía de la niña a Adrián y Blancanieves haberle dejado desahogarse durante la cena, por lo que la pareja le brinda su amistad, aunque acaban de conocerse, lo que emociona a Cecilia.

Poco después de irse, Blancanieves comenta con su novio que no desea volver a casa de su abuela, lo que su amado comprende, pues han acaecido muchas desgracias allí.

Adrián calma su ansiedad por no querer ser un estorbo junto a su familia en la mansión comunicando que pondrá a su disposición un piso que tiene cerrado en la Calle San Millán, ubicada el céntrico y castizo barrio de La Latina, lo que agradece muchísimo Blancanieves, que acepta trasladarse allí al día siguiente.

Esa será su última noche en la mansión de la generosa Rosalía, donde al llegar, se dan un baño en la piscina de dos metros de largo situada en la planta alta del hogar de los Velázquez.

Antes de irse a dormir, Piero no puede callar la noticia de su noviazgo con Paulina Olivares ante su madre, a quien sorprende mucho, pues Paulina es menor, pero no se mete en su vida; más bien decide invitar a las hermanas Olivares la noche del día siguiente, lo que ilusiona al joven cantante.

Natanael propone a Lemuel ir a casa de Rosalía para conversar con Monalisa y Morelia, de quienes se ha hecho buen amigo a raíz del apoyo a su familia unida por las últimas desgracias, con lo que Gallardo se muestra de acuerdo.

Antes de volver al hostal, Cecilia y Yanire toman un helado en el McDonald's de Sol y regresan al Hostal Rubio, donde les abre Valle Romani, que les desea buenas noches.

Anastasia pasa una horrible noche entre rejas, pues no logra pegar ojo maldiciendo a Eva y Marisol por haberla entrampado y entregado con astucia. Mas el sueño la vence y acaba durmiéndose a las tres de la madrugada.

Al día siguiente, Piero se dirige a la discográfica acompañado por Melania y Rosalía, a quienes reconocen Matthew y Steven de la noche anterior, lo que aprovecha Piero para presentarles a su novia, Paulina, que también ha acudido a la cita, pues piensa apoyar a su novio en su carrera como cantante desde el primer día.

Morelia y Monalisa reciben con agrado la visita de Lemuel y Natanael, que les comunican su deseo de casarse cuando en España se aprueben los matrimonios entre personas del mismo sexo.

En Torrevieja, Anastasia se despierta a las doce del mediodía llorando desconsoladamente al verse prisionera. Pero ella misma se lo ha buscado. Y es que no conoce las palabras de la Biblia: “Sea lo que sea que el hombre esté sembrando, esto también segará”.

Diana Guadalajara regresa para seguir con la maldad de Anastasia, planeando durante su viaje acabar primero con Anastasia, de quien piensa vengarse por considerarla una total inútil, pues para ella es humillante el hecho de que un delincuente caiga en las redes de la policía.

Adrián está pensando seriamente pedirle a Blancanieves que se case con él, lo que consulta con Asahel y Maximiliano tras elogiar el cartel con arco iris que han colocado como bienvenida, que reza: “Bienvenidos a la Mansión Pelayo Montenegro”, pues Maximiliano no ha querido poner el apellido de su padre debido al gran daño que le hizo a Asahel y sabe que a largo plazo le haría daño que la entrada a su hogar llevara parte del nombre de la persona que le marcó la vida con su violación, trauma por el cual tiene pesadillas de noche.

Respecto a la petición de matrimonio a Blancanieves, Asahel aconseja a Adrián que espere, pues necesita asimilar todo cuanto ha sufrido en los últimos días, lo que Adrián agradece, reconociendo que el gemelo de Natanael tiene razón.

En la Discográfica Williams Brothers situada en la calle Fuencarral de Madrid, Matthew solicita a Piero que grabe una maqueta, lo que parece una gran idea al ilusionado joven, que solo sueña con triunfar con sus composiciones.

Blancanieves comienza a trabajar en el spa en el puesto de Piero, que se lo ha cedido para dedicarse de lleno a la música, lo que Blancanieves ha aceptado sin pretensiones de quitarle el puesto, aunque agradecida por la confianza que Rosalía ha depositado en ella.

Piero ordena a la servidumbre no ser molestado en las próximas horas, lo que también pide a su familia, pues pasará el resto del día grabando la maqueta de su primer disco, al que ha decidido titular “La vida seguirá”, pues considera que esa canción le trajo suerte, ya que, gracias a cantarla en público, conoció al que se ha convertido en su manager.

Zeboyím Cuervo va con Priscilla y Katerina a visitar el Teatro Real, situado en Ópera, donde aún se puede ver la fachada negra del edificio quemado por el malvado Ariel Velázquez, más concretamente la casa que es propiedad de Maximiliano, que ha puesto la casa en venta.

Tras irse extrañada de casa de Fernanda, que no está, Eva vuelve a casa de Francisco y Flora, desde donde poco después viaja a Torrevieja con la familia Avellaneda, muy intrigada por el paradero de su hermana, ignorando que Anastasia acabó con ella.

Piero canta con garra y mucho sentimiento los trece temas de su maqueta, que después disfruta su familia cuando los escucha. Asahel y Natanael representan la opinión de toda la familia al augurarle un gran éxito, lo que Piero agradece, más ilusionado que nunca antes.