DESPUÉS DE NORTH ROAD
La mañana empieza con una pregunta que Harris no me deja formular como si ya contuviera la respuesta.
—Si mamá llevó a Sophie a North Road, ¿qué pasó después?
—Todavía no.
—Es lo que sigue.
—Sí. Pero la primera mitad sigue siendo una hipótesis. Si empezamos desde ahí como si fuera un hecho, todo lo que venga después va a parecer más seguro de lo que es.
Ortiz coloca sobre la mesa los registros telefónicos y un mapa de Bellwether.
—Hoy vamos a comprobar si lo que ocurre después de North Road contradice la secuencia con la que estamos trabajando. Si la rompe, retrocedemos. Si sobrevive, vemos cuánto peso merece.
Ayer terminamos con tres nombres.
Claire, hipótesis principal para la llamada de las 21:07.
Sophie, hipótesis principal para quien atendió.
Evelyn, hipótesis principal entre las personas conocidas para haber llevado a Sophie desde Hawthorne Street hasta North Road.
Ninguna de las tres cosas está demostrada. Juntas sólo tienen una ventaja: explican la primera parte de la noche sin necesidad de introducir a una persona desconocida.
Después de las 21:11 empieza lo que todavía no entendemos.
Harris ordena los horarios.
21:07 — alguien desde nuestra casa llama al teléfono público de North Road.
21:11 — una mujer que probablemente era Sophie llama desde allí a la farmacia buscando a Megan.
Cerca de las 22:00 — Megan llama a nuestra casa. Yo atiendo.
22:06 — la línea Bennett llama a la casa de Megan. No consta conversación.
23:12 — mi madre llama a la policía.
23:27 — Doyle llega a Hawthorne Street. Evelyn está allí y el Volvo está estacionado junto a la casa.
Ortiz señala el intervalo.
—No quiero llenarlo con horas aproximadas porque nos resulten cómodas. Primero veamos qué personas podemos ubicar sin depender sólo de sus propias declaraciones.
Si la hipótesis de las 21:07 es correcta, yo estaba en casa. Si también lo es la de las 21:11, Sophie estaba en North Road. Cerca de las diez vuelvo a quedar situada en Hawthorne porque Megan declaró haber hablado conmigo.
Mi madre no queda situada allí por esa llamada.
La de las 22:06 tampoco identifica quién utilizó nuestra línea. Podía haber sido Evelyn o podía haber sido yo.
La primera vez posterior a North Road en que mi madre aparece de manera independiente es a las 23:12, cuando habla directamente con la policía. Quince minutos más tarde, Doyle la encuentra en casa y ve el Volvo.
Entre las 21:11 y las 23:12 hay dos horas y un minuto.
Durante veinticinco años ese intervalo estuvo ocupado por una secuencia aparentemente conocida: Sophie se había ido, mi madre empezó a preocuparse, llamó a distintas personas, salió a buscarla, volvió y finalmente llamó a la policía.
Todo eso puede haber ocurrido exactamente así.
El problema es que gran parte del orden y de los horarios proviene de la reconstrucción de Evelyn.
—Entonces no pueden asegurar dónde estaba mamá durante esas dos horas.
—No minuto por minuto —dice Ortiz.
Eso no la convierte en culpable. Sólo abre un intervalo que antes yo creía cerrado.
Harris acerca el mapa del terreno Dawson.
Nuestra casa está al sur. North Road, más arriba. Desde allí hasta el acceso norte de la antigua propiedad hay unos doce o quince minutos por las rutas que existían entonces. Después, una antigua huella vehicular permitía acercarse bastante al sector donde aparecieron los restos.
—Si alguien saliera de North Road después de esa llamada, podía llegar al acceso antes de las nueve y media.
—Sí —dice Ortiz—. Incluso teniendo en cuenta que los caminos eran peores y había llovido.
—Eso no significa que Sophie fuera ahí.
—Exactamente.
La distancia no demuestra una ruta. Sólo deja de impedirla.
Harris coloca el informe de Thomas Reed junto al mapa.
El 15 de septiembre, dos días después de la desaparición, Reed encontró el acceso norte demasiado embarrado para entrar con su camioneta. En su libreta anotó también marcas recientes de otro vehículo.
La lluvia había caído durante la noche del trece y parte de la madrugada del catorce. Después, el tiempo se mantuvo seco hasta su visita.
Las marcas podían haberse formado durante aquella noche o durante el día catorce. No permiten decir más.
Ortiz señala después el lugar donde aparecieron los restos.
La segunda revisión antropológica había establecido algo más útil que las huellas: Sophie probablemente fue depositada allí antes de una descomposición significativa.
La posición del esqueleto y las articulaciones conservadas no encajan bien con una historia en la que alguien hubiera recogido huesos mucho tiempo después para trasladarlos hasta Dawson.
—Entonces llegó ahí todavía como cuerpo.
—Eso es lo más consistente —dice Ortiz.
—¿Cuánto después de morir?
—No podemos darte horas ni una cantidad exacta de días.
Pero tampoco parece una historia en la que Sophie muriera, permaneciera oculta durante meses o años y sólo después fuera llevada al bosque. El depósito pertenece al período próximo a su desaparición, aunque no podemos precisar cuánto.
Harris divide una hoja en dos.
MISMO CONDUCTOR CONTINÚA CON SOPHIE
APARECE OTRA PERSONA
—¿Tenemos algo que indique que Sophie se encontró con alguien nuevo después de llamar a Megan?
No.
No hay otra llamada conocida desde North Road relacionada con ella. Megan no volvió a hablar con Sophie. Daniel tampoco. Ninguna amiga aparece comunicándose con ella después de ese punto.
North Road es el último lugar desde el que Sophie probablemente intentó contactar a alguien conocido.
Introducir una persona nueva después de las 21:11 exige hacerla aparecer sin llamada documentada, sin encuentro conocido y sin que nadie del círculo de Sophie la haya mencionado.
—Podía estar esperándola ahí.
—Podía —responde Ortiz—. Lo que no tenemos es evidencia positiva de que ocurriera.
Mantener al mismo conductor necesita menos elementos nuevos.
No dicen Evelyn.
Todavía no corresponde.
La conclusión viene antes del nombre.
Si una persona llevó a Sophie desde Hawthorne hasta North Road y no existe ninguna señal de que el conductor cambiara allí, la continuidad exige menos supuestos que introducir a alguien nuevo en ese punto.
Eso no demuestra quién estaba al volante.
—Si mamá era la conductora, ¿por qué Sophie iba a llamar a Megan mientras estaba con ella?
—No sabemos dónde estaba el conductor mientras Sophie utilizaba el teléfono —dice Harris—. Podía estar dentro del auto, a unos metros, en el local o en cualquier otro punto cercano.
La llamada sólo nos dice dónde estaba probablemente Sophie.
Y, si la voz era suya, también algo más.
Mi hermana podía caminar hasta el aparato, marcar un número, pedir por Megan y esperar mientras Lisa Haines iba a buscarla. Tenía suficiente libertad y capacidad para intentar comunicarse.
—Eso hace menos sencilla una primera parte violenta.
—Sí —responde Ortiz—. No tenemos evidencia de que Sophie llegara inconsciente, incapacitada o transportada por la fuerza hasta ese teléfono.
Si Evelyn la llevó, es razonable considerar dentro de esa hipótesis que Sophie pudo haber subido voluntariamente al Volvo. Había salido probablemente por voluntad propia y seguía funcional en North Road.
—Entonces hasta las 21:11 puede no haber ocurrido ningún delito.
—Puede ser —dice Harris—. No estamos afirmando que no ocurriera nada. La evidencia simplemente no nos obliga todavía a introducir un delito antes de ese punto.
Eso vuelve a desplazar el comienzo de la historia.
Durante años la desaparición empezaba en mi ventana.
Después apareció North Road. Ahora incluso North Road puede pertenecer todavía a una secuencia que, vista desde afuera, no habría parecido extraordinaria: una discusión familiar, una adolescente que sale de casa, un viaje en auto y una llamada a una amiga.
Lo que terminó en un crimen pudo empezar después.
Harris abre el informe de la fractura.
Nada cambió allí.
La lesión sigue ubicada en la parte posterior izquierda del cráneo.
No muestra cicatrización y es compatible con un traumatismo ocurrido cerca del período de la muerte.
No permite determinar si Sophie cayó, fue empujada, recibió un golpe o sufrió otro mecanismo.
Tampoco permite situarla en Hawthorne, North Road, Dawson ni en ningún lugar intermedio.
Su función ahora es mantener un límite.
Si era Sophie en North Road, a las 21:11 podía utilizar un teléfono. Si la fractura ya había ocurrido, no la había incapacitado hasta impedirle hacerlo. Si ocurrió después, pertenece al tramo que todavía falta reconstruir.
La lesión no se mueve hacia el bosque sólo porque ahora el mapa tenga una línea que llega hasta allí.
—¿Mamá podía saber que Sophie estaba herida?
Ortiz me mira.
—Primero necesitaríamos evidencia de que Sophie ya estaba herida mientras estaba con Evelyn.
Asiento. La pregunta se había adelantado varios pasos.
Volvemos al mapa.
Nadie de nuestra familia tiene una conexión conocida con los Dawson. Evelyn no aparece relacionada con Thomas ni con Margaret Dawson. Daniel tampoco. Megan tampoco. No hay una relación documentada entre la propiedad y el círculo inmediato de Sophie.
Eso juega contra cualquiera que intentemos colocar allí sin evidencia adicional.
El acceso, sin embargo, no era secreto. Se veía desde una vía local y la cadena que funcionaba como portón no siempre estaba cerrada. Trabajadores, cazadores y otras personas utilizaban ocasionalmente la huella. No hacía falta conocer personalmente a los Dawson para saber que el camino existía.
Encontrarlo era posible.
Decidir entrar de noche y bajo lluvia es otra cosa.
La geografía no identifica a nadie.
—¿La búsqueda que mamá declaró haber hecho pasó por North Road?
Harris vuelve al informe de Doyle.
Casa de Megan.
Instituto.
Centro.
Estación de autobuses.
Calles próximas.
North Road no figura.
Dawson tampoco.
Evelyn dijo que empezó a buscar aproximadamente a las 22:20, pero esa hora también procede de ella. No podemos usarla como ubicación independiente para lo que ocurrió antes.
Miro el mapa.
North Road.
Dawson.
Bellwether.