CAPÍTULO 11 — Manifiesto contra la Mentira
BLOQUE 1
Lucien, avanzando cada vez más en la confianza digital establecida con Veiga, logró finalmente acceso a un documento extenso que el propio predicador compartía únicamente con sus seguidores más comprometidos: un manifiesto completo de casi treinta páginas,
que articulaba con considerable detalle tanto su propia teología distorsionada como sus objetivos específicos a mediano plazo.
---Esto es considerablemente más elaborado que cualquier cosa que hayamos visto hasta ahora ---dijo Lucien, compartiendo el documento completo con el resto del equipo---. No es solo un desahogo emocional. Es un plan articulado, con etapas definidas.
Adrien, revisando el documento con la misma atención meticulosa que aplicaba a cualquier fuente histórica, encontró una sección particularmente reveladora hacia la mitad del texto.
"Nuestra misión se divide en tres etapas necesarias. Primero, demostrar que ningún lugar vinculado a esta mentira académica está a salvo, sembrando el temor suficiente como para que las propias instituciones reconsideren la conveniencia de seguir divulgando lo que deberían haber mantenido oculto.
Segundo, si el temor no basta, atacar directamente el propio corazón simbólico donde se conserva la evidencia física más comprometedora, obligando a un reconocimiento público de que esta verdad nunca debió salir a la luz. Tercero, y solo si las dos primeras etapas fracasan,
asegurar que ningún rastro físico sobreviva, sin importar el costo."
BLOQUE 2
Gabriel, procesando la magnitud completa de aquel plan estructurado, sintió que la propia claridad estratégica del documento resultaba considerablemente más inquietante que cualquier arrebato emocional aislado.
---Ya completó la primera etapa, con los incendios de León y Astorga ---dijo, calculando la progresión---. Eso significa que el próximo paso, según su propio manifiesto, es atacar directamente "el corazón simbólico donde se conserva la evidencia física más comprometedora".
---El Museo Catedralicio ---confirmó Lucía, con la voz tensa---. Exactamente donde ya reforzamos la seguridad, pero quizás no lo suficiente si de verdad está dispuesto a llegar tan lejos.
Padre Esteban, revisando el resto del manifiesto en busca de cualquier detalle adicional sobre el propio momento planeado para aquella segunda etapa, encontró una referencia que ayudaba a acotar la urgencia real de la amenaza.
---Aquí menciona una fecha simbólica ---dijo---. "El día en que la Iglesia celebra la supuesta llegada del apóstol a estas tierras", refiriéndose, casi con certeza, a la fiesta litúrgica de la Traslación de Santiago, dentro de apenas dos semanas.
BLOQUE 3
Otero, incorporándose a la conversación con la gravedad que aquella fecha concreta exigía, confirmó de inmediato la necesidad de reforzar considerablemente la seguridad antes de aquel plazo.
---Dos semanas nos dan tiempo suficiente para preparar una respuesta adecuada, si trabajamos con la urgencia necesaria ---dijo---.
Voy a solicitar refuerzos adicionales de la Policía Nacional para el propio museo, y vamos a necesitar coordinar un plan de contingencia considerablemente más detallado que la simple vigilancia reforzada que ya tenemos en marcha.
Gabriel, sintiendo el peso completo de aquel plazo concreto, formuló la pregunta que representaba, para todo el equipo, la decisión estratégica más importante de aquel momento.
---¿Seguimos intentando localizar a Veiga físicamente en Sanabria, o concentramos todos nuestros recursos en fortalecer la defensa del museo, asumiendo que el ataque va a ocurrir de todos modos dentro de dos semanas?
Adrien, considerando ambas opciones con la misma ponderación cuidadosa que había aplicado a cada decisión estratégica anterior, ofreció una síntesis que combinaba ambos enfoques.
---Hagamos las dos cosas en paralelo ---propuso---. Si logramos localizarlo antes de la fecha, podemos prevenir el ataque directamente. Si no, al menos vamos a estar preparados para contenerlo cuando ocurra, sin perder ninguna vida ni ningún hallazgo en el proceso.
Gabriel, asintiendo con una determinación que reflejaba plenamente la urgencia del momento, sintió que las próximas dos semanas iban a poner a prueba, con una claridad considerable, todo lo que habían aprendido a lo largo de cinco tomos enteros de investigación acumulada.
---Entonces empecemos, ya mismo, con ambos frentes ---dijo---. No podemos permitirnos perder ni un solo día más.