Capítulo 63
CAPÍTULO
SESENTA Y TRES
L amento informar que tenemos entre manos a un rebelde, ¡gente!
Algo le ha entrado a Carl, y me encanta.
Es como si este experimento hubiera despertado a la bestia que lleva dentro.
No hace mucho, de alguna manera logró aflojar sus ataduras —aunque solo ligeramente— y se abalanzó sobre mí mientras me escupía en la cara.
¿Quién sabe cuántos gérmenes y enfermedades habrá contraído a lo largo de los años?
Ni que decir tiene que le sometí con un golpe en la cabeza.
Actualmente yace inconsciente en el suelo.
Ahora la pregunta es: ¿qué hacer con él mientras está así?
¿Le administro algunos arañazos más?
¿Araño más a Carly como forma de castigo?
¿Es suficiente? Creo que no lo es.
No es algo que desee hacer en nombre del experimento, pero en nombre de mi orgullo y ego, siento que debo castigar sus acciones. Ambos deben aprender que están aquí para mejorar la raza humana. Lo que les está sucediendo es por el bien de la humanidad.
Y por eso haré ambas cosas. Les arañaré a los dos un poco más... ¿cuántas veces? ¿Una? ¿Dos? ¿Tres?
Creo que tres.
Y, para asegurarme de que entiendan completamente la gravedad de sus acciones, les privaré de comida y bebida durante doce horas.
Esta será la verdadera prueba de su perseverancia y fortaleza mental.
Que también sea una lección para ellos. Si alguno de los dos quiere meterse conmigo y con mi experimento, habrá repercusiones por sus acciones. Esto es inaceptable.