La Llave de Santiago (El Código del Camino de Santiago 5) CAPÍTULO 24 — Quiebre de la Confianza
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CAPÍTULO 24 — Quiebre de la Confianza

BLOQUE 1

La doctora Rúas, todavía procesando las consecuencias del derrumbe que había estado a punto de costarle la vida a Sotelo, se mostró considerablemente más cautelosa que antes a la hora de planificar la siguiente fase de la excavación, algo que generó,

por primera vez desde el inicio de aquella colaboración, cierta fricción evidente dentro del propio equipo.

---No podemos permitirnos otro incidente como el anterior ---insistió, durante una reunión de planificación que se extendió considerablemente más de lo habitual---.

Propongo un ritmo de trabajo mucho más lento del que veníamos manejando, con evaluaciones estructurales adicionales en cada nueva sección que abramos, incluso si eso significa retrasar considerablemente el acceso a la estructura bajo el Obradoiro.

Sotelo, todavía recuperándose físicamente pero ya reincorporada plenamente al trabajo intelectual del equipo, expresó una preocupación distinta, motivada por la propia publicación de su artículo académico semanas atrás.

---Entiendo la prudencia, doctora Rúas, y la comparto completamente después de lo que pasé ---dijo---.

Pero también tengo que advertirles que mi propio artículo, aunque no reveló ubicaciones exactas, ya generó cierto interés entre colegas de otras universidades.

No creo que tengamos el lujo de un margen de tiempo indefinido antes de que alguien más, sin nuestra propia información privilegiada pero con suficiente curiosidad académica, empiece a hacer preguntas similares.

BLOQUE 2

Gabriel, mediando entre ambas posturas con la experiencia acumulada de cuatro investigaciones anteriores, sintió que aquel desacuerdo, aunque genuino, no representaba ninguna amenaza real a la propia cohesión del equipo,

sino simplemente una discrepancia razonable sobre cómo equilibrar prudencia y urgencia.

---Ambas preocupaciones son válidas ---dijo, buscando un punto medio que satisficiera a las dos partes---.

¿Podríamos mantener el ritmo de evaluación estructural que propone la doctora Rúas, pero acelerando en paralelo los trámites administrativos necesarios para acceder a la sección del Obradoiro,

de manera que no perdamos tiempo adicional una vez que la propia evaluación confirme que es seguro proceder?

La doctora Rúas, considerando aquella propuesta con la seriedad profesional que la caracterizaba, asintió finalmente, aunque sin ocultar del todo cierta reticencia residual.

---Puedo aceptar eso, siempre que quede absolutamente claro que la seguridad tiene prioridad sobre cualquier presión externa, académica o de otro tipo ---dijo.

Adrien, escuchando aquel intercambio con la perspectiva de quien había presenciado, a lo largo de la saga, conflictos considerablemente más graves dentro del propio equipo, ofreció una reflexión que ayudaba a poner la situación en contexto.

---Es curioso, después de todo lo que vivimos, encontrarnos discutiendo sobre ritmos de trabajo y protocolos de seguridad, en lugar de sobre traiciones o amenazas de muerte ---comentó, con una media sonrisa---.

Casi se siente como una discusión normal entre colegas, la clase de desacuerdo que cualquier equipo de investigación legítimo tendría en circunstancias completamente ordinarias.

BLOQUE 3

Lucía, procesando aquella observación con una perspectiva similar, añadió su propia contribución a la conversación.

---Quizás eso sea, en sí mismo, una señal de que estamos finalmente trabajando de la manera en que siempre debimos hacerlo ---dijo---.

Sin el peso constante de una amenaza externa obligándonos a tomar decisiones apresuradas.

Solo un equipo de profesionales, con opiniones distintas pero con el mismo objetivo compartido, tratando de encontrar el mejor camino posible hacia adelante.

Sotelo, escuchando aquella reflexión con una gratitud evidente por haber sido incluida, sin reservas, en aquella misma dinámica de trabajo colaborativo a pesar de todo lo ocurrido semanas atrás, ofreció su propia conclusión sobre el desacuerdo que acababan de resolver.

---Voy a intentar ser más paciente a partir de ahora ---prometió---.

Y voy a confiar en que, esta vez, hacer las cosas correctamente no significa perder la oportunidad, sino simplemente asegurarnos de que, cuando finalmente lleguemos hasta el final, lo hagamos de la manera en que este hallazgo merece ser tratado.

Gabriel, sintiendo que aquel pequeño desacuerdo, resuelto con diálogo y compromiso mutuo en lugar de con conflicto, representaba exactamente el tipo de madurez institucional que llevaban cuatro tomos enteros intentando alcanzar, cerró la reunión con una determinación renovada.

---Entonces sigamos adelante, todos juntos, al ritmo que mejor proteja tanto el hallazgo como a cada uno de nosotros.