163 Juzgado de Cazalla, 18 de diciembre, 1230
La jueza Alcaide leyó el acuerdo dos veces en voz alta, para el acta.
—Que conste en la causa como pieza número uno —dijo—. Y que se remita copia certificada al Ayuntamiento de El Pedroso, a la Junta y a la Abogacía del Estado.
Luego miró a Adela por encima de las gafas.
—Teniente, esto le va a dar trabajo a los civilistas durante quince años.
—Sí, señoría.
—Y no le va a devolver el monte a nadie.
—Puede que no —dijo Adela—. Pero a partir de hoy los doscientos catorce nombres están otra vez escritos en un sitio donde alguien los puede leer.