La campana sumergida 85 Dehesa de la Umbría, 16 de noviembre, 1000
48%

85 Dehesa de la Umbría, 16 de noviembre, 1000

Tano Escamilla vivía en la casa de guarda de la finca, doscientos metros por detrás del cortijo grande, con dos podencos viejos y un huerto.

Setenta y seis años. Delgado como un alambre. Le costaba respirar al hablar.

—La montería del noventa y seis —dijo Adela.

—Fue un accidente.

—Usted declaró que el disparo vino del puesto 11.

—Y de allí vino.

—El del puesto 11 tenía la escopeta abierta y estaba grabado en vídeo.

Tano no movió una ceja. Pero tardó cuatro segundos de más en contestar.

—Pues entonces me equivoqué de sitio.