53 Cazalla de la Sierra, 30 de octubre, 1900
—Teniente —dijo Bermejo, con cuidado—, tenemos a un hombre que estuvo allí esa tarde, que tiene el número de pie, que descubre el coche, que denuncia él mismo, que vive solo y que tiene abejas.
—Ya.
—Y en el noventa por ciento de los casos, el que encuentra es el que sabe.
—Ya, Ismael.
Bermejo se rascó la nuca.
—Y en el diez por ciento restante es el único que ha ido a buscar.