La campana sumergida 2 Cazalla de la Sierra, 29 de septiembre
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2 Cazalla de la Sierra, 29 de septiembre

La teniente Adela Monsalve Rincón llevaba dos años destinada en la sierra y aún no se acostumbraba al color del otoño sin lluvia. La dehesa estaba amarilla en septiembre como debía estarlo en agosto. Los ríos eran hilos.

En el puesto de Cazalla, el sargento Bermejo le enseñó la foto de la espadaña en el teléfono.

—Mi suegro nació ahí —dijo—. En La Umbría del Viar. Se murió sin volver a verla.

—Pues ya la ha visto medio pueblo —contestó Adela.

No sabía aún que aquella piedra iba a ocuparle el invierno entero.