La Campana de la Verdad (Power of Five 7) 52. Lera
100%

52. Lera

LERA

— S abéis, lo único que sigo sin entender es cómo nuestra llave original de Mystwood acabó en mi muda de ropa a principios de año, después de que Coal me llevara a una carrera de castigo.

Había una nota, pero no reconocí la letra —intento que mi voz suene ligera, a pesar de saber que esta es la última conversación que tendré con Arisha y Gavriel en mucho tiempo—.

River dijo que te la había dado para que la examinaras, Gavriel, pero ¿qué pasó después?

Detrás de nosotros, los machos revisan los caballos por tercera vez.

Coal ha decidido en el último momento que quiere darle cuerda a mi yegua, Sprite, antes de que partamos, mientras que Shade y una sanadora discuten sobre si es seguro que me monte en la silla.

En lo alto del torreón, la última campana que oiré en la Academia tañe su propia despedida.

—Como la llave desapareció justo después de que viera a Arisha echarle el ojo, supuse que se había llevado el artefacto para estudiarlo en privado —dijo Gavriel—. ¿No fue eso lo que pasó?

Arisha niega con la cabeza y Gavriel frunce el ceño, mirando a su sobrina con sorpresa.

—Lo había considerado —admite Arisha, mordisqueando el extremo de su trenza—, pero cambié de opinión. Otras cosas parecían más apremiantes en ese momento. Desde luego, yo no la metí en la ropa que River me pidió que te enviara a la enfermería.

—Bueno, estaba ahí cuando Rabbit trajo… —me detengo, con los ojos como platos. Rabbit. El niño que supo la verdad todo el tiempo—. ¿Dónde está Rabbit?

Arisha mira por encima de mi hombro y hace una mueca.

—No soy ninguna inmortal poderosa, pero no creo que tus bolsas suelan moverse por sí solas.

Al girarme, observo un gran bulto moverse junto al resto de nuestro equipo justo cuando Coal trae de vuelta a Sprite y la sujeta en los ataderos.

Antes de que pueda dar un paso, Coal abre de un tirón el equipaje viviente.

El cuerpo delgado y tembloroso de Rabbit sale disparado de la tela.

Incluso a veinte pasos de distancia, puedo ver las lágrimas corriendo por la cara del niño, con las mejillas blancas de miedo bajo la gélida mirada azul de Coal.

Siento un nudo en el pecho cuando Rabbit intenta retroceder y la mano de Coal se aferra con fuerza al hombro del niño.

Y entonces Coal hinca una rodilla en el suelo y le dice algo en voz demasiado baja para que pueda distinguirlo, sin que su rostro dé señal alguna de haber visto ni las lágrimas de Rabbit ni los valientes intentos del niño por secarse las mejillas con la manga.

Cuando Rabbit asiente, Coal le tiende la mano, y ambos se la estrechan en una alianza impía que me provoca un escalofrío de advertencia por la espalda.

—River —llama Coal hacia el establo mientras se incorpora hasta erguirse por completo, con la mano aún en el hombro de Rabbit—. Necesitamos otro caballo ensillado. Me traigo un ayudante de entrenamiento a Lunos.

La voz exasperada de River llega desde la oscuridad del establo:

—¿Qué? Da igual. A estas alturas, por mí como si tú te traes un ayudante de entrenamiento, Tye un burdel y Shade todas las malditas pociones de la Academia. Si pudiéramos irnos de una vez, por favor.

—¿Qué crees que quiere entrenar exactamente? —le pregunto a Arisha, apretando la muñeca de mi amiga mientras Coal saca un cuchillo de su bota de cuero y se lo da a Rabbit.

—A ser padre, creo —murmura Arisha, justo cuando Rabbit lanza su nuevo cuchillo al aire.

Abro los ojos como platos al ver cómo el afilado cuchillo gira con la hoja hacia abajo antes de caer de nuevo en las manos del niño.

La sangre brota de las palmas cortadas y un chillido desgarrador hace que todos los machos salgan con las armas desenvainadas para solucionar el problema.

Arisha se aclara la garganta—. Bueno, dicen que la práctica hace al maestro.

Me río, la primera carcajada de verdadera alegría que he soltado en mucho tiempo. Al mirar a mi alrededor, a mis machos, a mis amigos, a mi futuro, decido que me gusta el mundo en el que nacerán nuestros gemelos.