La bruja Winter (Misterios Históricos de Nicole Rayburn 7) Capítulo 15
17%

Capítulo 15

Había bastante tráfico, así que Kyle tuvo tiempo de sobra para darle vueltas a la cabeza mientras el coche avanzaba a paso de tortuga.

No era una persona muy espiritual y no creía en el karma ni en la reencarnación.

La idea de que un alma se reciclara múltiples veces para aprender ciertas lecciones y alcanzar la iluminación le parecía fantasiosa, pero al mirar al sombrío niño en el asiento trasero, casi podía creer que, de algún modo cósmico, él, Amy y Len estaban conectados, y que quizás el destino los había reunido para algún propósito mayor.

Por la explicación de la Dra. Merrick quedaba claro que Amy se había hundido en una espiral tras la muerte de Len y había recurrido al alcohol y a los somníferos para sobrellevar las noches, y probablemente también los días.

Quizás nunca había tenido la intención de hacerle daño a su hijo, pero su dolor era tan profundo que simplemente no podía funcionar.

Era mezquino y ridículo sentirse herido, pero Kyle no podía evitar sentir una punzada de celos por lo mucho que Amy había amado a Len.

Lo que había sentido por él era tan primario y profundo que simplemente no había podido controlarlo, y el dolor por su muerte había sido visceral.

Estaba destrozada tanto mental como físicamente y no parecía encontrar fuerzas para salir del pozo de desesperación en el que la había sumido su pérdida.

¿Qué tenía Len para haber inspirado tal devoción en la exmujer de Kyle, y por qué ella nunca había sido capaz de amarlo a él de esa manera?

¿Era simplemente una reacción química en el cerebro, o era algo más?

¿Había sido el hecho de que Len siempre había mantenido a Amy en vilo, sin proporcionarle nunca la seguridad y la lealtad que Kyle le había ofrecido, lo que la había mantenido atada a él emocionalmente?

¿Era la emoción de la conquista y la esperanza de que algún día por fin lograría atraparlo?

¿Se habría comprometido Len alguna vez con Amy de haber seguido vivo?

¿Habría querido a su hijo? Len había querido a sus hijos con Sheila y había sido un buen padre, pero había sido un marido pésimo y, por fin libre de él, Sheila había podido pasar página.

Ahora tenía una relación con un hombre nuevo y parecía feliz y equilibrada.

¿Era porque Sheila era más fuerte que Amy, o porque nunca había amado a Len de aquella manera tan desquiciada?

Un nuevo pensamiento se coló en la mente de Kyle mientras por fin aparcaba frente a la casa de sus padres.

Amy lo había mantenido como su contacto de emergencia y lo había designado tutor legal de Leo hacía relativamente poco.

¿Lo habría planeado todo desde el principio?

¿Y si la sobredosis no había sido un accidente, sino un intento deliberado de quitarse la vida?

Esperaba que no, pero hasta que Amy recuperara el conocimiento, no tenía forma de saberlo.

Y quizás ni siquiera entonces, ya que era poco probable que admitiera semejante acto de debilidad y desesperación.

Lo único que Kyle tenía claro era que Leo era ahora responsabilidad suya, y que tenía que ir a casa y decirle a su esposa que el niño se quedaría con ellos indefinidamente.

Nicole era una persona amable y cariñosa, y era evidente que le había cogido cariño al pequeño, pero ¿cómo podía pedirle a su esposa que cuidara del hijo de su exmujer, un niño que había tenido con un hombre que había mentido, engañado y traicionado a Kyle de todas las formas en que un hombre puede traicionar a otro?

Pero ¿cómo no iba a hacerlo?