Inmortales: El nacimiento de un individual 13. El corazón de Lilian
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13. El corazón de Lilian

Hikaru estuvo en el hospital dos días más, de los cuales solo estuvieron Miko y Nao, aparte de los primos y hermanos de Hikaru; sus padres venían a la hora de visita, para irse antes de que esta acabe.

Durante esos dos días Hikaru no volvió a comentar la idea de que su madre y su tía tengan más hijos para compensar los que dijo Hikaru les había quitado; si él sabe que ellas no dejaron de ser sus madres, pero también sabe que probablemente estén dolidas porque siempre tienen que caminar sobre cascaras de huevo con sus propios hijos para no ser dañadas por un protector Hikaru o viceversa.

Pasaron dos días desde que vio a sus nuevos miembros, desde que sintió el vínculo formarse, pero no ha hablado con ellos; y aunque no ha discutido eso porque sabe que es un cambio brusco para ellos, no puede evitar sentirse un poco molesto porque ninguno ha venido a verlo.

Aunque a Hisoshi le pareció algo natural y aunque no viniera, enviaba mensajes contantes y lo llamaba, el nuevo albino parecía muy contento; no solo obtuvo algo más que poder, algo que ha deseado desde casi toda su vida; Akira también aceptó el vínculo porque el mismo obtuvo algo que deseaba.

Nao y Miko no les costó aceptar a Hikaru, ellos ya habían pasado años así luego conocerse, esa sensibilidad hacia el otro, ese olor y sentir la conexión que no tenían ni con su propia familia, sentirse completos solo con estar uno al lado del otro, sentir sus emociones y saber siempre donde estaba el otro; era algo normal a lo que estaban acostumbrados; con Hikaru fue más intenso debido al vinculo, pero no muy diferente y que fueran ambos no complicó nada, de hecho, lo facilitó; aunque durante los dos días que estuvieron ahí ninguno habló sobre qué dirección tomaría su relación, no negaron nada, no hubo vacilaciones en sus palabras, pero tampoco hubo contacto físico mínimamente íntimo.

Hubo preguntas y respuestas de Hikaru, aunque era más preguntas por parte de Miko y Nao para conocer a Hikaru; él no preguntaba mucho.

—¿Porque no nos preguntas? — interrogó Nao

—¿Porque te preguntaría algo que ya sé? — interrogó Hikaru a Nao

—¿Lo haces? ¿Qué sabes? — Hikaru lo miró y sonrio

—Eres Nao Misato, quince año, segundo Hijo de Yukino y Asano Misato, tienes dos hermanos; tenías tres pero tu hermano menor murió en un accidente con tu madre.

Tu hermano mayor dejó sus estudios a para dedicarse al hogar y que tu hermana no la tuviera difícil al ser la única mujer en la familia, la cual es hija de una mujer coreana, que la abandonó luego de nacer.

Tu padre que entró en depresión luego de la muerte de tu madre se dedica a trabajar y…

—Y…

—No creo que me incumba decir eso — dijo y luego suspiró resignado ante la información que casi suelta — te gusta el dulce y tu oso de peluche negro que te dio tu hermanito el ultimo cumpleaños que estuviste con él, no duermes sin ese oso de peluche — Nao escuchó unas risitas pero lo ignoró — eres muy consentidor de tu hermana Sara, al punto de quitarte la camisa para que ella pueda lucir lo sexi que su hermano mayor y restregarlo en cara de las chicas que no pueden tenerte; la persona que más admiras es a tu hermano mayor, eres conocido como el verdugo; el líder de Shinkai, una banda criminal que controla gran parte de Tokyo, nunca has perdido una pelea de puños, pero perdiste una de inteligencia cuando tenías nueve.

Te encanta dormir y eres desconfiado al punto de que tienes muy pocos amigos los cuales son tus ejecutivos de banda que formaste el año pasado y escaló en un gran salto gracias a los vínculos de tu hermano mayor, Hisoshi y Akira, tomando el título de banda…

¿quieres que siga? — Nao lo miró, luego sonrio

—¿Mi color favorito?

—Tienes tres, negro, rojo sangre y azul oscuro — dijo Hikaru

—¿Mi deporte favorito?

—Te gusta el combate cuerpo a cuerpo y aunque eres excepcional en las artes marciales, tu querías ser boxeador — dijo Hikaru

—…

—Mi cumpleaños

—Por poco y eres bisiesto, naciste el 28 de febrero del 2008 a las once cincuenta y siete de la noche — dijo Hikaru sonriendo — ¿algo más que no conozca sobre usted mismo señor Nao Misato?

Nao lo miró por un momento antes de que se riera

—¿Entonces lo sabes todo de mí? — Hikaru asintió — sabes que he robado y…

—Bueno, yo también — Miko y Nao lo miraron

—¿Has robado a alguien? — interrogó Miko al chico, lo miraba; el no parecía alguien de matar.

—No, robar no, pero si matado algunas personas cuando me molesto —dijo el menor encogiéndose de hombros, Nao y Miko se miraron por un momento, él no tenía cara de haber matado a una mosca — soy alguien bastante celoso, cualquiera que quiera robar atención de mis hermanos y primos, quien los dañe o los aparte de mi lado; claro también protejo a mis padres y mis tíos, cualquiera que se meta entre ellos o los dañe, los mataré —dijo el menor mirando a sus dos pretendientes — es lo mismo que haría por ustedes o los demás

—…

—Asi que sí, sé todo lo que has hecho, es menos que lo que ha hecho Heidi, por cierto — dijo

¿Heidi? — Hikaru señaló a su prima de once años que jugaba en su teléfono apoyada en Leonardo, tanto Miko como Nao miraron a la niña

—¿Ella también está vinculada?

—Claro, todos mis primos y mis dos hermanos; aunque ellos demoraron más en responder, de hecho, Sebastián respondió de inmediato debido a que con él el vínculo es más sensible —dijo Hikaru.

—… — Nao y Miko miraron al nombrado que estaba con los ojos cerrados apoyado en el hombro de su hermano mayor.

Hikaru fue dado de alta al cuarto día luego de ingresar en donde los doctores

—Bueno, ya con todo listo, puede irse a su casa joven Yagami; tenga cuidado con lo que hace, una fiebre como la que tubo no es buena — dijo el doctor sonriente, Hikaru mismo le sonrio, el hombre tenía cierto olor a mandarinas y era bastante amable.

—Si señor, gracias — dijo Hikaru, el hombre sonrio y se dio la vuelta para irse en ese momento llegaron dos hombres; lo que cortó la ida del doctor.

—Buenas tardes — saludó uno de los hombres, el grupo no los reconoció —Somos los detectives Tashida y Toma — dijo el hombre pelinegro señalándose a él y el castaño a su lado

—No recuerdo haberlos visto afuera con los demás — dijo Cristian

—No somos parte de sus cuidadores señor Yagami, somos detectives que estamos aquí para averiguar sobre Rina Tobe, se nos informó que ella era la doctora encargada del paciente Hikaru Yagami

—Yo — el menor levantó la mano, los detectives lo miraron, todos vieron al par tensarse

—¿Tu eres Hikaru? — el menor asintió, ambos oficiales lo miraron por un momento, uno de ellos tragó duró y el grupo podía escuchar como el corazón de ambos se aceleró.

—¿Podemos hacerte una preguntas en pri…?

—No tienen nada que preguntarle en privado, Hikaru nunca ha visto a esa mujer — dijo Leonardo con seriedad parándose para caminar y ponerse frente a su hermano menor.

—Pero dijeron que ella lo atendió

—No sé cómo se llamaba la doctora, pero había una mujer rubia, ella es la que atendió a Hikaru la primera noche, luego dijo que no había nada que hacer ya que Hikaru estaba rechazando los antibióticos, así que la fiebre la bajé yo con toallas húmedas por el resto de la noche por que ella se fue y no volvió — Alejandro se cruzó de brazos

—Pues las cámaras dicen que ella entró y nunca salió — dijo Toma tratando de ver a Hikaru, Leonardo lo miró e hizo una mueca de desagrado ante las intenciones del detective.

Bueno, pues si no salió ella debe estar en alguna parte de esta habitación señores, siéntanse libres de revisar; a menos que crean que la lanzamos por la ventana. No creo que alguien cayendo desde un décimo piso pase desapercibido ¿no creen? — se burló Cristian de los detectives.

El oficial lo miró, luego miró el pie del bicolor, moreno.

—Señor Yagami creo que usted debería ser más educado, vea su situación, por favor — Toma miró el pie del joven

—¿Me estas amenazado? — cuestionó Cristian

—No es una amenaza, es que hay una mujer desaparecida y aquí hay tres asesinos cumpliendo condena — Tashida habló

—…

—…

Todos levantaron la vista hacia el detective.

—Está muerta — todos se volvieron hacia Heidi

—¿Qué?

—Esa mujer molesta está muerta — dijo Heidi y señaló a Leonardo

—Leonardo Nii-san la lanzo a un lago de lava volcánica — dijo la niña de once años

—…

—Niña no estamos para bromas hay una mujer desaparecida

—Pero no está desaparecida, está muerta — dijo Heidi sonriente subiendo la mirada para ver a Tashida — ella fue lanzada un lago de lava hirviente por mi primo.

—¿Por qué?

—Porque era molesta y no cerraba la boca — dijo Leonardo con una sonrisa

—Estan entorpeciendo una investigación — regañó Toma pensando que era una broma.

—Si no crees lo que te decimos entonces lárguense — dijo Alejandro

—¿Dónde escondieron en cuerpo?

—No hay cuerpo la lance a un volcán — los detectives miraron al chico de trenzas

—Y según tú ¿Cómo la lanzaste a un volcán?

, no has salido de aquí, las cámaras no han visto a ninguno de ustedes más que algunas personas salir y entrar, en Tokyo no hay un volcán o un lago de lava hirviendo visible e incluso si lo hubiera el volcán más cercano es el monte Fuji y él no ha salido — dijo Toma molesto.

—Bueno, es que no salí, abrí un portal debajo de los pies de la perra que conectaba al lago y ella cayó — dijo Leonardo sonriente, los detectives se pusieron furiosos

—Tu…

—Ya les dijimos que pasó, podrían irse debemos volver a casa con Hikaru — dijo Alejandro

—Ustedes…

—Si quieren algo más pida una orden — dijo Alejandro

—Eres un recluso — escupió Toma

—Incluso si lo soy, para que me interroguen deben tener una orden de un juez — dijo Alejandro mirando a los oficiales, quienes lo miraron; luego miraron a Leonardo y fruncieron el ceño antes de darse vuelta e irse.

—No es necesario que descanse ¿saben? Me siento bien — dijo Hikaru sentándose en su cama mirando a su madre

—Estuviste cuatro días en el hospital, y aunque sé que no lo necesitas; me sentiría mejor cuidarte por un…

—¿Ya responderás mi petición? — Lilian miró a su hijo confundida.

—¿Petición?

—¿Te gustaría otro u otros bebés? — Lilian cerró los ojos y suspiró, abrió los ojos; luego caminó y se sentó al lado de su hijo.

—Hikaru, no importa cuantos bebés tenga, ninguno va a poder remplazarlos a tus hermanos o a ti, no creo que sea justo para ellos que vengan al mundo solo para que cumplan lo que tú y tus hermanos no hicieron. — dijo la mujer.

—No estoy diciendo eso — dijo Hikaru y luego se puso de pie.

—Mamá, no es bueno que los chicos y yo nos quedemos

—¿Qué?

—Vendrá algo ¿sabes? No sé qué es pero si tú, papá y los tíos se quedan con nosotros serán un blanco; e incluso si no vienen, he visto como les afecta la situación a ustedes, como tratan de contener el dolor; que ustedes siguán viendo eso no va a hacer más que daño, van a resentirse conmigo cuando empiecen a pensar que les he quitado a sus hijos; serán como la abuela— Hikaru miró a su madre quien se tensó ante la mención de su madre; no han hablado con ella en seis años — sé que te molesta no poder reprenderme, sé que piensas que no es correcto que desde joven haya pisoteado a otros, que no es normal que haya alguien como yo; sé que te molesta que no pudieras ver a tu madre de nuevo, pero a pesar de eso no te resientes, me proteges; pero mamá, no eres dios, no vas a perdonarme para siempre, tu corazón no es como el de mis hermanos y mis primos para perdonarme por siempre; tampoco lo es el de los tíos, o el de papá.

Hikaru miraba a su madre su corazón le dolía, decirle esto; él mismo siempre se preguntó porque sus hermanos si fueron elegidos para vincularse, pero no sus padres; por dios sus padres y sus tíos eran maravillosos, los amaba y sabía que ellos los amaban, por eso le molestaba no poder vincularlos.

—Estaba pensando en irnos — los ojos de Lilian se abrieron; Hikaru pudo escuchar como el pulso de su madre se aceleró.

—¿Qué? Hikaru…

—Tú tienes que seguir con tu vida mamá, podrías volver con papá y los tíos a Colombia con la abuela

—No — dijo la mujer con los ojos aguados — tu…

—Piénsalo.

—¿Qué?

—Te daré dos opciones mamá y son muy arriesgadas, así que coméntalas con papá y los tíos — Hikaru la miró — la primera me dices: ‘Está bien’, me dices cuantos hijos quieres, como los quieres, cuando los quieres y haré que suceda, para que puedas volver a Colombia con tu madre, ir a otro país, solo no puedes quedarte aquí en japón; o puedes esperar hasta que yo termine la preparatoria y morir a mano Nao y Miko cuando tú y mi tía no resistan, resintiéndose conmigo por robarle el amor de sus hijos — los latidos se hicieron más ruidosos; Hikaru pudo ver los ojos de su madre brillar y aguarse aún más.

—No haré…

—Mamá, hay una gran posibilidad de que eso pase, tu corazón ya está dolido

—…

—…

—Dime

—¿Qué?

—¿Cómo hago para no resentirme? Si, no lo voy a negar me duele cuando Leo y Cristian me miran con ganas de matarme porque te monopolizo un rato o te reprendo, pero también es cuando lo haces tú, ustedes son muy celosos, lo entiendo; y duele, pero incluso si duele, son mis hijos y los amo; dime ¿cómo hago para no resentirme? , lo haré, haré lo que me pidas.

—Tener…

—No me iré, no remplazare a mis hijos sin importar que…

—…

—…

Hikaru la miró, él apretó los puños.

—No sé

—Hikaru…

—Mamá, habla esto con papá y los tíos — dijo Hikaru caminando hacia la puerta

—Hikaru…

Lilian dejó de hablar cuando su hijo se fue, ella corrió hacia la puerta y la abrió para ver que su hijo no estaba, luego miró hacia los lados del pasillo, no estaba.