Inmortales: El nacimiento de un individual 2. Demonio
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2. Demonio

Lilian bajó del auto justo para escuchar un estridente grito

—¡¡MI HIJA, DIOS MÍO, GRACIAS!! — los ojos de la mujer se aguaron y corrió hacia la anciana de unos setenta años sentada en el antejardín de la casa

—¡¡Ma!! — Lilian la abrazó

—¡Mi niña! — la mujer la abrazó, esta era la primera vez que la veía en más de una década, sí, han tenido video llamadas, pero esta era la primera vez desde que Lilian se fue a los dieciocho.

Ella apenas terminó el bachillerato decidió buscar otros horizontes, como muchos, Lilian pensó que lo mejor era un trabajo en otro país, ahí fue que ella lo supo, trabajar en otro país no era ser prospero, era vivir al límite, enviar lo poco que tenía para su madre y hermanos que creían que ella ganaba una millonada, solo porque el valor de la moneda estaba su favor, mientras ella apenas podía pagar un piso que tenía, la cocina, la sala y su cuarto en una habitación de tres metros cuadrados, luego conoció a Natsu y se casaron, él tampoco es que tuviera un gran trabajo, al igual que ella tenía solo los estudios básicos, pero era mucho mejor para él, que para ella, Natsu la sacó de trabajar cuando quedó embarazada de los gemelos y pudieron ahorrar para una casa, al menos su cuota inicial, ella, gracias a él pudo enviar más dinero a su madre y hermanos.

Todos miraban, no solo eran Diana que bajaba del segundo auto en que iba su hermana y su cuñado, Jonny fue quien trajo a los niños, la verdad le pareció extraño como es que los padres confiaban a sus hijos a un extraño, obviamente él no sabía que incluso si decidiera ser el malo no saldría vivo de ese auto; el verdadero peligro para los niños no era Jonny, él por alguna razón no parecía verse afectando de una manera negativa por Hikaru, no como lo hacía Diana, por eso los podres se fueron con la menor Lara, mientras los niños con el mayor.

Los gemelos sosteniendo cada uno una mano de Hikaru, miraba a su alrededor, miraban a la mujer gritona que abrazaba a su madre mientras lloraba, miraban con el ceño fruncido a todas las personas que se asomaban por las ventanas enrejadas y salían al porche para ver lo que pasaban, incluso vieron algunas personas juntarse y murmurar, pero eso no fue lo que más les llamó la atención.

El lugar era muy soleado, eso no les agradó era tan soleado que Cristian abrió la puerta trasera del auto y metió a su hermano menor, ya que al parecer era el único lugar en el que podía sentar a su hermano, ya que nadie le había invitado a entrar, para que el sol tan fuerte no fuera a dañar su piel perfecta.

—Oh ¿Esos son los niños? — dijo la anciana mirando a los dos mayores parados a cada lado de la puerta del auto mientras que el menor estaba sentado en auto — ¿Porque no vienen a saludar? — interrogó, Lilian sonrio nerviosamente.

—Ellos son algo…

—Esta sucio

—…

—…

—¿Qué?

—Hay mucho polvo — dijo Leonardo a su madre — hay un perro sucio que huele mal — dijo mirando al perro café a los pies de la mujer mayor con una mueca de asco, Leonardo miró a la mujer — ella huele a mucho cigarrillo, eso no es bueno para Hikaru y está haciendo mucho sol, mamá necesitamos un paraguas — dijo el mayor de los gemelos

—…

—…

La anciana miró a su hija — Tu hijos son unos grosero, creo que los estas criando de una manera muy floja, mira que venir a una casa ajena a criticar.

—Leonardo y Cristian…

—Personalmente no me importa que fume y dañe sus pulmones, ni que el perro huela mal o que el sol este muy fuerte — todos miraron a Cristian — pero es Hikaru quien se acerca, el sol demasiado fuerte es malo para su piel, el perro podría saltarle encima y ensuciarlo, contagiarlo de lo que sea que lo esté matando, el polvo podría ensuciarlo y usted huele a mucho cigarrillo.

Me gusta el olor de mi hermano, no quiero que lo dañe, además de que los residuos de nicotina sobre usted podrían entrar en él, no se llama grosería, se llama verdad — dijo el menor de los gemelos, luego saludó — mucho gusto en conocerla abuela me alegra que este bien, pero preferiría que si va a tocar a mi hermano menor se quite esa ropa que apesta a cigarrillo, que bañe al perro o lo eche lejos a morir a otra parte — Cristian miró al animal

—…

—…

—Mira estos picados, malparidos — dijo una voz desde arriba, los gemelos lo miraron

—Si iban a criticar porque mierda vinieron triple hiaahhh — un gritó y todos vieron como el menor de los niños el asomaba desde el interior del auto para revelar una mirada fría

—No seas grosero con mis hermanos, vinimos porque mamá quería ver a su mamá, mis hermanos solo quieren cuidarme, si le dices una mala palabra a mis hermanos te coseré la boca — todos se tensaron cuando el niño de siete años habló por primera vez

—Tu…

Silencio — todos lo sintieron, fue como si la voz del niño rebotara dentro de ellos y obedecieron, Lilian se tensó

—Hikaru— todos miraron a la mujer

—Mamá ellos estan siendo groseros — dijo Hikaru

—Cariño… ustedes también — Hikaru la miró

—Mi hermanos no dijeron malas palabra, solo dijeron la verdad — dijo Hikaru mirando a su madre, la mujer suspiró, Hikaru los amaba, lo sabía, los gemelos también y ellos podían celarlos y protegerlos, pero cuando ellos eran amenazados incluso por los mismo padres ningún dudaba en atacar

—Hikaru — el menor miró a su padre — cuando uno llega a una casa de otra persona no llega para criticar lo que está o no mal, si ves algo mal guardas silencio y eres educado, estas personas querían verte

—Si querían verme debieron limpiar entonces — dijo el menor a su padre — no critico su casa, de hecho se siente bien y parece que son felices aquí, pero mis hermanos no dicen mentira el perro huele mal, se está muriendo, los pulmones de la abuela estan negros, mucho polvo me pica la nariz y el sol es muy intenso, es bonito pero muy intenso; mis hermano solo quiere cuidarme — en ese momento la luz del sol se atenuó y el menor sonrio — así está mejor — todos vieron eso, miraron el cielo para ver como el cielo se cubrió por nubes

En ese momento un sonido de un silbido, un grito y una piedra grande voló hacia Hikaru, la piedra fue detenida unos centímetros de la cara del menor.

—…

—…

Todos miraron a un niño de unos doce año con el ojo rojo por la sangre de la pequeña piedra que le lanzó Hikaru antes, el joven no hablaba, pero el enojo era palpable, mientras que muchos se sorprendieron

—Tu…

—Cristian Nii-san — el nombrado miró a Hikaru —No vayas a pelear

—Pero ese niño…

—No importa, no me lastimo, se supone que mamá viene a visitar a la abuela — Hikaru miró a su madre que sonrio, luego miró a la mujer mayor que lo miraba con los ojos entrecerrados, luego miró el cielo, luego al niño.

No era la única que miraba al niño hermoso

‘Demonio’ Hikaru frunció el ceño ante las palabras en los pensamientos de su abuela, eso le causo un palpitar molesto.

Iba a decir algo cuando un gritó llegó

—¡¡Papá!! — todos se volvieron para ver a niño de la edad de Hikaru abrazar a Jonny, el cual estaba cerca así que cuando el niño pasó frente a Hikaru provocó una corriente junto a un agradable olor a manzana mucho más fuerte que el que tenía su tío.

—Sebastián — Jonny por fin pudo hablar, Hikaru lo miró y Jonny lo miró a él mismo, luego al niño, Hikaru también lo miró

—Hola — todos se tensaron, la abuela trató de moverse para llegar a su nieto, no Hikaru, la mujer estaba asustada, no lo va a negar el chico era hermoso, parecía un sol, pero el chico hizo algo para ocultar la luz y golpeo a su nieto Diego, ella quiso evitar que él tocara a Sebastián, pero no se movió, vio al niño mirarla de soslayo con el ceño fruncido

—Hola — la mujer miró a Sebastián que sonreía — eres mi primo Hikaru

—¿Me conoces?

—La abuela tiene un retrato tuyo en la sala, dice que pareces un sol — dijo Sebastián

—No creo que le agrade a la abuela — Sebastián frunció el ceño

—¿Porque no?, eres muy lindo, brillas mucho y dan ganas de abrasarte — Hikaru se rio haciendo que todos menos sus padres y hermanos se estremecieran.

—Porque tapé el sol y le lancé una piedra — dijo Hikaru señalando a Diego, Sebastián miró el cielo, luego a Hikaru, luego a su primo Diego

—Diego es muy grosero, creo que si lo golpeaste hizo algo; a mí también me dan ganas de golpearlo con el palo de una escoba hay veces, y lo hago — dijo el de ojos color miel — pero la abuela por lo general es muy buena y nos quiere a todos

—Ella cree que soy un demonio — todos fruncieron el ceño

—Ella no dijo eso — dijo uno

—Que no lo dijera no significa que no lo crea — Hikaru miró a la mujer — ¿cierto?

—Bien dice que el diablo es el epitome de la belleza — los ojos de todos se abrieron

—¡Mamá! — la mujer miró a su hija

—Mira lo que le hizo al cielo — dijo la mujer

—Abuela — ese fue Sebastián — ¿ya tomaste tu café hoy?, yo veo el cielo bien

—Esta oscurecido

—No veo como él podría hacer eso — dijo Jonny a su madre

—Nos calló

—Pues sí, estan siendo groseros — dijo Jonny

—Ellos son los groseros, Lilian como es que educas a tus hijos, son unos maleducados grosero, el niño dijo que mi pulmones estaban negros y que el perro se está muriendo, que olía mal, para como dice que la casa esta sucia cuando Diana limpio esta mañana

—No dije que estuviera sucia, dije que había mucho polvo me pica la nariz, mamá tiene razón, no debimos ser groseros, pero usted pidió que viniéramos, lo mínimos que podia hacer era limpiar para recibir visitas y yo no tengo culpa que el perro se esté muriendo, eso es culpa suya que no lo lleva al veterinario y hay comidas que no les sientan bien a todo el mundo; ahora al perro le duele la panza y se está muriendo porque lo dejó comer la comida envenenada que puso su vecina — los ojos de todos se abrieron

—Oye maldito mocoso yo no he envenenado a ese chandoso — todos miraron a una mujer joven con maquillaje