Expediente II: Casos de la Santa Compaña (La Santa Compaña 2) CAPÍTULO 17 - EL NOMBRE DEL PRIMER MUERTO
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CAPÍTULO 17 - EL NOMBRE DEL PRIMER MUERTO

ADVERTENCIA

Parte del siguiente expediente parece haber sido escrito simultáneamente por múltiples autores separados por siglos.

Algunas páginas contienen barro seco entre las fibras del papel.

Otras presentan nombres escritos y luego borrados repetidamente.

En la última página solo aparece una frase:

“TODO COMENZÓ CON UN NOMbrE OLVIDADO.”

Montenegro sostuvo la vela apagada entre las manos temblorosas.

El peso ya estaba completamente sobre él.

No existía forma física de describirlo.

Era tristeza.

Vacío.

Abandono acumulado durante siglos enteros.

Cada respiración dolía.

Y aun así…

seguía caminando.

REGISTRO PERSONAL - MONTENEGRO

“Ahora entiendo por qué los portadores terminan quebrándose.”

El Pasillo de las Campanas había cambiado nuevamente.

Las paredes respiraban lentamente.

Las fotografías ya no estaban quietas.

Las personas dentro de ellas observaban directamente al investigador mientras avanzaba.

Como si supieran lo que estaba ocurriendo.

INCIDENTE PRINCIPAL

El Primer Portador condujo a Montenegro hacia una zona del archivo que nunca había visto.

No parecía parte del edificio.

Las paredes eran de piedra antigua cubierta por raíces negras.

Y el aire olía a tierra recién abierta.

DECLARACIÓN - PRIMER PORTADOR

“Aquí comenzó la guardia.”

Las campanas sonaban lentas.

Cansadas.

El investigador sintió algo peor.

El lugar le resultaba familiar.

REGISTRO PERSONAL

“Creo que el Camino lleva siglos llamándome.”

El corredor terminó frente a una puerta de madera destruida parcialmente por humedad.

Mucho más antigua que cualquier otra cosa del archivo.

Y sobre ella…

una inscripción casi borrada.

SAN BERNABÉ 1634

Montenegro sintió un escalofrío absoluto.

FRAGMENTO HISTÓRICO RECUPERADO

San Bernabé fue una pequeña aldea gallega desaparecida durante el siglo XVII tras una epidemia no registrada oficialmente.

No existen mapas completos del lugar.

Ni registros de entierros.

Solo leyendas.

Y todas hablaban de campanas sonando en medio de la niebla.

INCIDENTE

La puerta se abrió sola.

El investigador ingresó lentamente.

Y el mundo cambió.

Ya no estaba dentro del edificio.

La aldea aparecía frente a él.

Oscura.

Vacía.

Cubierta completamente por niebla.

Pero no era una visión.

Podía sentir el barro bajo los pies.

El viento helado.

El olor de la humedad.

REGISTRO PERSONAL

“El archivo no almacena recuerdos.”

Silencio breve.

“Los conserva vivos.”

Las casas parecían abandonadas apresuradamente.

Platos sobre mesas.

Puertas abiertas.

Velas consumidas.

El mismo patrón.

Como todos los otros casos.

Entonces Montenegro escuchó llanto.

Muy suave.

Provenía de la iglesia al fondo de la aldea.

Las campanas comenzaron a sonar solas.

Y el investigador avanzó.

TRANSCRIPCIÓN - AUDIO RECUPERADO

pasos sobre barro respiración agitada campanas cercanas

La iglesia estaba abierta.

Dentro…

personas arrodilladas.

Decenas.

Inmóviles.

Cubiertas parcialmente de cera blanca.

Pero aún respirando.

REGISTRO VISUAL

Todos sostenían velas apagadas entre las manos.

Y al frente de ellos…

un niño.

No tendría más de diez años.

Lloraba mientras intentaba sostener algo invisible entre los brazos.

Montenegro sintió inmediatamente el peso reaccionar.

DECLARACIÓN - PRIMER PORTADOR

“El primero.”

El investigador observó horrorizado al niño.

La cera comenzaba a cubrir lentamente sus manos.

TRANSCRIPCIÓN

Montenegro: “¿Qué ocurrió aquí?”

El Primer Portador permaneció en silencio varios segundos.

Y luego respondió.

“Olvidaron a sus muertos.”

Las figuras arrodilladas comenzaron a temblar lentamente

. DECLARACIÓN CONTINUA

“La peste llegó.”

“Los cuerpos se acumularon.”

“Nadie quiso enterrarlos.”

Montenegro sintió el horror creciendo lentamente.

REGISTRO HISTÓRICO

Los habitantes de San Bernabé comenzaron a abandonar cadáveres fuera del pueblo por miedo al contagio.

Los nombres dejaron de registrarse.

Los muertos quedaron sin memoria.

Sin despedida.

Y algo respondió.

DECLARACIÓN - PRIMER PORTADOR

“El Camino abrió por primera vez.”

Entonces la niebla exterior comenzó a moverse violentamente.

Las puertas de la iglesia se cerraron solas.

Y Montenegro escuchó algo aproximándose desde afuera.

Arrastres.

Muchos.

TRANSCRIPCIÓN - AUDIO DISTORSIONADO

voces múltiples llanto campanas violentas

El niño comenzó a gritar.

Porque el peso invisible aumentaba.

Sus pequeños brazos temblaban bajo algo imposible.

Y entonces Montenegro lo comprendió.

El primer portador no había sido elegido.

Había sido sacrificado.

REGISTRO PERSONAL

“Un niño cargó el horror de todos.”

La iglesia comenzó a deformarse lentamente.

Las paredes respiraban.

Y desde la niebla exterior aparecieron las primeras figuras.

No eran como la Santa Compaña actual.

Eran peores.

Más oscuras.

Más deformes.

Como personas incompletas intentando recordar cómo ser humanas.

DECLARACIÓN - PRIMER PORTADOR

“Los olvidados regresaron buscando sus nombres.”

Las figuras comenzaron a golpear las puertas de la iglesia.

Y los aldeanos comenzaron a rezar desesperadamente.

Pero nadie ayudó al niño.

Nadie quiso tomar el peso.

TRANSCRIPCIÓN

Niño: “Hace frío…”

Montenegro sintió que algo se rompía dentro de él.

REGISTRO PERSONAL

“Todavía era solo un niño.”

La cera cubrió lentamente el rostro del pequeño.

Y las campanas comenzaron a sonar por toda la aldea.

Entonces ocurrió el nacimiento de la procesión.

Las figuras arrodilladas se levantaron lentamente.

Tomaron velas.

Y comenzaron a caminar hacia la niebla junto al niño.

Aceptando convertirse en guardias del Camino.

El Primer Portador observó la escena en silencio.

DECLARACIÓN FINAL

“Desde entonces seguimos caminando.”

Las imágenes comenzaron a desmoronarse alrededor de Montenegro.

La iglesia desaparecía lentamente.

La aldea colapsaba bajo la niebla.

Y antes de que todo terminara…

el niño levantó lentamente la cabeza hacia Montenegro.

Aunque aquello hubiese ocurrido siglos atrás.

Y susurró una única frase.

“No olvides mi nombre.”

Entonces el investigador despertó violentamente otra vez dentro del archivo.

Solo.

Con la vela encendida entre las manos.

Y un nombre grabado ahora en su memoria.

MATEO.

Las campanas comenzaron a sonar.

Porque algo dentro de la oscuridad acababa de escuchar que el primer muerto había sido recordado nuevamente.