Eta Carinae: Divergencia 10 SOCIEDAD ROBÓTICA #2
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10 SOCIEDAD ROBÓTICA #2

— ¡Escúchame ZD-354! Debes regresar, no importa nada más, solo trata de…

—Tengo lo necesario para reponer tu materia oscura —Smuel entra acompañado de Samael—. ¿OZ-06 colocaste el pedazo faltante? —al verlo llegar, retrocede agachando la cabeza.

—Así es señor, ya tiene la cavidad completa, espero sus instrucciones.

—Sal de aquí y ve a tu cápsula de sueño —Samael se dirige a ella.

—Entendido —OZ-06 le dirige una mirada rápida a ZD, sabe que ya no puede hacer nada por él, por lo menos, no por ahora, sería muy sospechoso y no desea que Mirae Corporation la vea como enemiga, o el estar cerca de ZD le será imposible.

—Debe estar listo hoy mismo —Samael rodea a ZD tratando de ver algún desperfecto para arremeter contra Smuel, pero todo está reluciente.

—Tengo una sugerencia, señor, para evitar que vuelva a suceder la insubordinación —Samael corta el hilo de la conversación, toma a Smuel del cuello y lo azota contra la pared.

—Te especifiqué no hablar de su pasado.

—Violencia identificada… ¿Debo tomar medidas contra la amenaza, Doctor Smuel D’Amelio? —Samael lo suelta al instante, gira el cuerpo y busca instintivamente los ojos de ZD.

— ¿Doctor? ¿Acabas de llamarlo Doctor? ¿Al inútil de Smuel? —ZD se levanta del asiento y se para a un metro de distancia de Samael.

— ¿Me he equivocado? —ladea el rostro.

—No —Samael se presiona el puente de la nariz con rigor—. Olvidé que Smuel también tiene un Doctorado.

—Le pido no ejercer violencia contra sus compañeros de trabajo, de lo contrario lo reportaré a la Gran Sede.

— ¡Tú no vas a…! ¿Te atreves a amenazarme ZD-354? —avanza tomándolo por los hombros. Smuel rodea a Samael y retrocede hasta tocar la pared fría, con sorpresa cubre su boca para evitar hacer exclamación alguna.

—No lo amenazo, las políticas de Mirae Corporation repudian las conductas violentas entre sus empleados —atacado por una marea de emociones Smuel no evita soltar una carcajada, por desgracia la atención de Samael ahora recae en él.

—No es violencia ZD-354 —lo suelta y camina con decisión directo a Smuel—, solo le estoy dejando las cosas claras. Por qué mejor no terminas de compartir tu idea “Doctor” Smuel —posa un brazo tras su nuca jalándolo al frente.

Aquel movimiento trae a la mente de ZD una escena borrosa que lo hace rechinar los dientes de dolor «algo imperceptible para los científicos», sacude la cabeza alejando la sensación y presta atención a la conversación.

—Lo que quiero decir, señor Samael, con todo respeto por supuesto, es que deberíamos incluir a ZD-354 en la sociedad de ARM básicos, así podremos evitar se generen eventos a los que no deseamos enfrentarnos.

—Voy a pensarlo —Samael lo aprieta con más fuerza—. Si deseas hacer ese tipo de peticiones, requiero un listado de aquella “sociedad de ARM básicos” de los que hablas.

—Ya lo tenía contemplado, señor Garog —despliega una lista detallada en la pantalla flotante que tiene en las manos—. Aquí están todos los candidatos que lo ayudarán a desenvolverse mejor y no solo eso, también le ayudarán a comprender su rol en la sociedad humana.

—No es mala idea —Samael le devuelve el listado, golpeando su pecho—. Te hago responsable de las consecuencias, si esto no tiene éxito.

—Entendido, señor. Agradezco la confianza —Samael se dirige a la entrada.

—No te confundas, inútil, si no haces bien tu labor, te haré sangrar sin importar quienes estén presentes o a qué ARM tengas de tu lado.

Azota la puerta al salir y Smuel vocifera un par de malas palabras.

ZD-354 permanece en silencio analizando el comportamiento de ambos y recabando toda la información posible.

—Antes de presentarte con la sociedad de ARM —se detiene frente a él—, quiero que me describas los elementos que ves dentro de tu visión.

—Hay comandos en las esquinas y en la parte superior —le responde ZD.

— ¿Te indican algo en específico?

—Por supuesto, se desglosan dependiendo al que desee analizar con más detalle, por ejemplo: longitud y profundidad, activación y desactivación del monitoreo continuo.

Identificación de personas «nombre, edad, estatura, trabajo, estudios», parámetros que indican mi ubicación real y datos del recinto en el que me encuentro.

—Todo está correcto ZD-354, pero antes de salir te daré un consejo.

—Lo escucho Doctor Smuel D’Amelio.

—No reportes todo tu día a la compañía, solo comparte datos relevantes, no tenemos suficiente personal para analizar a profundidad todo, por supuesto que este trabajo no se le da a ningún ARM, nunca tratándose de ti.

—Entendido, directiva generada.

—No debes olvidar que en estos momentos estás a prueba, y todo lo que veas será estrictamente grabado, posiblemente visto por los Directivos, pero será por un corto tiempo para asegurarnos de tu buen funcionamiento.

— ¿Las verá el Doctor Samael Garog?

—Por supuesto, también el Doctor Darco Branda, a él aún no lo conoces.

—Me comprometo a ser el mejor ayudante que esta empresa pueda tener.

—En ese caso debemos ponernos en marcha.

Smuel sale primero, escoltado por el enorme y fortachón de ZD. No puede evitar sentirse tan protegido e importante que levanta la barbilla con orgullo.

—Tenemos que bajar por el ascensor. Déjame pasar primero, debo asegurarme de traer la llave correcta.

—Espero sus indicaciones —ZD queda a sus espaldas engrosando la espalda.

—Listo, sube ZD-354 —dos pisadas hacia delante hacen que se balanceé un poco el ascensor—. No te preocupes, siempre pasa esto —teclea el piso y esperan en silencio.

— ¿No estás nervioso, cierto?

—Los ARM no tenemos emociones, Doctor D’Amelio, usted lo sabe —con una risa entrecortada Smuel desea que el ascensor baje más rápido.

—Llegamos, los ARM con los que tendrás contacto son muy dóciles, fueron apartados un poco de los demás.

— ¿Cuál es el motivo? ¿Tienen errores?

—Me temo que sí, pero tienen su base primaria sólida y eso es lo que me interesa que desarrolles. Sólo se tú mismo ZD-354.

—No comprendo el significado de esas palabras —Smuel lo dirige a una habitación un poco oscura, ZD no lo nota hasta estar dentro de ella, es más pequeña que el resto, hasta más pequeña que los sanitarios.

—Les pedí que los trajeran aquí, pero no contaba con el espacio tan reducido, de todas formas me parece que cumple su función al ser más accesible para nosotros, desde aquí podré monitorear el comportamiento de todos —suspira con ojos llorosos—.

Si tenemos suerte con esto, no solo podrás salir al mercado global, ellos podrán tener otra oportunidad.

—Entendido —en la sala están seis ARM en modo reposo.

—Te los presentaré, ven conmigo —ZD asiente.