CAPÍTULO 26 El mapa escondido en la procedencia
BLOQUE 1
El mapa no apareció cuando desplegaron uno sobre la mesa.
Apareció cuando Sebastián dejó de pensar en caminos.
Durante años, cada referencia geográfica había tendido a convertirse en una ruta. Si un manuscrito aparecía primero en Nájera y después en Burgos, la mente buscaba unir ambos puntos mediante un desplazamiento.
El Códice acababa de obligarlos a pensar de otra manera.
Muchos lugares no registraban el viaje de un único objeto.
Registraban relaciones entre documentos que podían haberse copiado o cotejado en sitios distintos sin que el original hubiera pasado físicamente por todos ellos.
Por eso Sebastián no empezó con un mapa.
Empezó con una tabla.
Relacionó personas con documentos y anotó la acción específica que las fuentes permitían demostrar. Solo después añadió los lugares.
Mauro observó el esquema.
—No parece demasiado emocionante.
Sebastián tomó el lápiz.
—Mejor.
Fray Julián acercó las transcripciones del día anterior.
Habían empezado a distinguir grupos de anotaciones pertenecientes a momentos diferentes. Algunas remitían a documentos concretos. Otras parecían conservar noticias indirectas.
En ciertos casos, una misma persona aparecía vinculada con más de un lugar.
Eso no significaba necesariamente que hubiera transportado un manuscrito entre ellos.
Sebastián señaló una entrada correspondiente a Nájera.
La nota remitía a una relación que había sido cotejada con otra fuente vinculada a Santo Domingo.
Mauro preguntó:
—Entonces hay conexión.
—Sí.
—¿Ruta?
—No necesariamente.
La acción demostrada era el cotejo.
Podía haber viajado una copia.
También era posible que alguien hubiera consultado ambas relaciones en momentos distintos.
Lo que no podían hacer era desplazar automáticamente el original.
Irene añadió:
—Si no mantenemos esa diferencia, terminamos inventando viajes.
Sebastián tomó otro ejemplo.
Una copia había sido enviada desde Santo Domingo hacia Burgos.
En ese caso sí existía un movimiento material.
Pero el objeto trasladado era la copia.
La pieza original citada podía haber permanecido donde estaba.
Mauro terminó entendiendo.
—Entonces no necesitamos líneas iguales para todo.
—Exactamente.
Sebastián decidió registrar cada conexión por su naturaleza y mantener separada cualquier localización que todavía dependiera de una noticia no comprobada.
Eso impedía que una mención y una presencia física adquirieran el mismo peso.
Fray Julián empezó a leer algunos nombres.
Aparecieron Sancho de Tobía y Pedro de Cañas.
También María de Villaverde y Lope de Herramélluri.
Sebastián los colocó dentro de la tabla sin convertirlos en personajes de una narración lineal.
Eran puntos de relación documental.
Algunos aparecían una sola vez.
Otros intervenían en más de una operación.
El esquema empezaba a ser social antes que geográfico.
Mauro lo miró un momento.
—Entonces no es un mapa de lugares.
Sebastián levantó la vista.
—Es un mapa de procedencias.
Ésa era la palabra correcta.
La procedencia no consistía simplemente en saber de dónde venía un objeto.
Era la historia que permitía relacionarlo con personas y documentos a lo largo del tiempo, incluso cuando su nombre o su ubicación cambiaban.
El propio Códice de San Millán era la demostración.
Irene señaló una conexión.
—Esto explica por qué tantas veces encontramos información lejos del lugar al que pertenecía el original.
Una copia podía llevar una noticia a otro archivo.
Otra persona podía registrar esa información sin haber visto nunca el manuscrito mencionado.
La memoria documental podía expandirse aunque el objeto no se moviera.
Fray Julián volvió sobre una abreviatura que no habían podido interpretar el día anterior.
En otra página aparecía desarrollada.
La expresión equivalía a según copia cotejada.
Sebastián revisó las conexiones donde la habían visto.
Varias cambiaban de sentido.
Tres lugares que parecían destinos resultaban ser puntos donde habían existido copias verificadas.
Una posible ruta se desarmó.
En su lugar apareció una cadena de testimonios.
Sebastián sintió satisfacción.
No porque la hipótesis anterior hubiera fracasado.
Sino porque la nueva explicación era más precisa.
Cuando terminaron esa primera reconstrucción, las líneas de la hoja ya no representaban caminos.
Representaban relaciones documentales de distinto tipo.
La geografía seguía estando allí.
Pero subordinada a la procedencia.