El poder oculto (Luna 2) Capítulo 6
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Capítulo 6

Tías, no puedo con mi hermana.

¿Alguien por aquí?

¡Hola! Acabo de volver de correr. Uma está en baile. ¿Qué pasa?

Es Salma. Me tiene desesperada.

Naia. 17:53

Perdona, estaba estudiando.

Assia. 17:53

Hoy le tocaba a ella echar una mano en la frutería y se ha pirado sin decir nada.

Lena. 17:54

Pues vaya…

Naia. 17:54

Assia. 17:55

He tenido que cubrirla porque mis padres solos no podían. Y ahora debería estar estudiando, pero tengo tal cabreo que no me entra nada.

Naia. 17:57

¿No es mejor que lo dejes para mañana?

Assia. 17:59

Como si mañana Salma no fuera a seguir por aquí…

Lena. 18:03

¿Por qué no te vienes y estudiamos un rato en casa? Xiomara dice que puedes venir.

Assia. 18:04

Tú lo que quieres es una profe particular para las ecuaciones.

Lena. 18:05

¡¡Es que son horribles!!

Naia. 18:05

Apoyo a Lena.

Assia. 18:06

Vale, me han dado permiso, ahora salgo.

Naia. 18:07

¿Me puedo unir? Prometo llevar apuntes de algo.

Uma .18:09

¡¡Hola!! ¡Acabo de salir, pero ya había quedado! ¡Luego me ponéis al día!

Lena. 18:10

@Naia sí, claro, vente y así nos ayudas con las mates también.

Naia. 18:11

No me digas eso, que no voy.

Lena. 18:12

¡Alunizaje en nuestra casa en cinco minutos!

Lena apartó el teléfono y lo dejó a un lado.

¿Uma había quedado después de clase? No le había dicho nada…

Desde lo sucedido en el polideportivo, tenía la sensación de que estaba rara con ella.

¿Sería porque había atacado a Carla sin dudarlo, aun sabiendo lo mucho que a Uma le gustaba?

Lena recordaba con claridad la expresión en su rostro cuando ella lanzó su ataque: temor, pero también un momento de furia y de incredulidad.

Le parecía oír la pregunta en su cabeza: ¿cómo se había atrevido a poner en peligro a la chica que le gustaba?

Ella había creído actuar bien, solo intentaba proteger a sus amigas, y también a ella misma… La luna llena era la luz que guiaba, y quería estar a la altura. ¡Y al final todo había salido bien!

¿No?

Había una vocecita en su cabeza que le decía que Carla podría haber resultado herida. Y, si eso hubiera sucedido…, ella habría perdido la confianza de Uma para siempre.

No se atrevía a sacar el tema con su hermana, y su silencio la preocupaba. A veces, los silencios hieren tanto como las palabras. Y como muestra, el plan secreto de Uma, del que no le había compartido nada.

Las LUNA tenían que estar unidas.

Mientras esperaba, puso agua a hervir para preparar el té de hierbabuena que tanto le gustaba a Assia. En menos de lo que se esperaba, sonó el timbre y llegaron sus amigas. Las tres se reunieron en la cocina.

—Mi hermano siempre se escaquea de las tareas que le tocan —comentó Naia mientras escuchaban lo sucedido con Salma—. Y eso que, por ser el pequeño, mis madres lo tienen mimadísimo.

—A mí no me habría importado sustituirla en la frutería —dijo Assia dando un sorbito a la infusión—, si me lo hubiera pedido. Pero irse sin decir nada… Cabrea a mis padres y me como yo toda la bronca sobre los disgustos que les damos. ¡Encima!

—¿Has intentado hablar con ella? —preguntó Lena. Como si fuera fácil hablar con las hermanas…

—Sí, pero está como ausente…

—Bueno, ¡pues ella se lo pierde! —le respondió Naia. Assia se removió en el asiento. Lena y ella aguardaron.

—Es que…, bueno, el curso pasado fue duro para mí —dijo al fin—.

No conocía a nadie en clase y no encontraba mi lugar.

No logré hacerme un hueco en los grupos que se formaron.

Salma estuvo superpendiente de mí y no me dejó sola en los recreos…

Por eso me duele aún más que ahora de repente ya no sea esa persona.

—Igual ella también necesita un poco de aire ahora que ya no la necesitas tanto —sugirió Naia con suavidad—. Seguro que acaba volviendo.